<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	>

<channel>
	<title>Carlos Lara Roche</title>
	<atom:link href="http://carloslararoche.com/blog/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://carloslararoche.com/blog</link>
	<description>Etica y defensa de la vida.</description>
	<pubDate>Mon, 01 Mar 2010 18:54:59 +0000</pubDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.5</generator>
	<language>en</language>
			<item>
		<title>La importancia de los Comités de Bioética Institucionales (El artículo del mes)</title>
		<link>http://carloslararoche.com/blog/2010/03/01/la-importancia-de-los-comites-de-bioetica-institucionales-el-articulo-del-mes/</link>
		<comments>http://carloslararoche.com/blog/2010/03/01/la-importancia-de-los-comites-de-bioetica-institucionales-el-articulo-del-mes/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 01 Mar 2010 18:54:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lararoche</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Artículo del Mes]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://carloslararoche.com/blog/?p=133</guid>
		<description><![CDATA[LOS COMITÉS DE BIOÉTICA  INSTITUCIONALES Y SU INFLUENCIA EN LAS RELACIONES MÉDICO PACIENTE Y CONVIVENCIA PROFESIONAL
                                       [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>LOS COMITÉS DE BIOÉTICA  INSTITUCIONALES Y SU INFLUENCIA EN LAS RELACIONES MÉDICO PACIENTE Y CONVIVENCIA PROFESIONAL</strong></p>
<p>                                                                Dr. Carlos Lara Roche*</p>
<p>Conferencia pronunciada en el II Congreso Internacional de Bioética, y IV Congreso Nacional Latinoamericano y del Caribe de Bioética. México DF Noviembre 2000.</p>
<p>Respondiendo a la temática central de este Congreso trataré de exponer la forma en que los Comités de Ética y Bioética influyen en la formación de la conciencia de los miembros que lo conforman y en beneficio de los pacientes y familiares.</p>
<p>Esta formación de la “CONCIENCIA” es necesaria para sensibilizar a los integrantes de los mencionados Comités y hacerlos capaces de tomar decisiones médicas frente a diversas investigaciones e intervenciones sanitarias y clínicas, e introducir estas decisiones en el campo de los conflictos éticos y morales.</p>
<p>Por estas razones en los años sesenta aparecen los mencionados comités de Ética y más tarde de Bioética para ayudar en las decisiones que a diario se presentan en la práctica médica y debidos a los avances vertiginosos de la biotecnología.<span id="more-133"></span></p>
<p>Creo que la ocasión merece hacer algunas consideraciones generales acerca de los Comités de Ética y Bioética..</p>
<p>La medicina es, por su propia naturaleza, un quehacer moral por excelencia. El médico dirige toda su actividad a tratar a seres humanos, y sus decisiones intentan hacerles el bien. El trabajo del médico no es sólo el de un experto técnico que repara las averías causadas por la enfermedad, es también un experto en humanidad, que ha de respetar la integridad de la persona humana necesitada de su ayuda .Ésta es la raíz de la Ética Médica.<br />
Para asumir esta responsabilidad y hacer frente a los problemas que se le plantean ,cargados a veces de angustiosas disyuntivas, no bastan al médico la simple intuición, ni las buenas intenciones, ni siquiera la adhesión a las costumbres de la Medicina local. Le hace falta el cultivo constante de la sensibilidad  y el estudio serio de la ciencia Ética (formar su conciencia) para poder identificar los problemas y buscarles soluciones racionales y justas (Herranz 1988).<br />
QUE SON LOS COMITÉS DE ÉTICA:<br />
Los comités han sido definidos como ‘Un grupo multidisciplinar de personas que dentro de una institución sanitaria, ha sido específicamente establecido para aconsejar, a los profesionales de la salud en sus decisiones sobre las cuestiones éticas planteadas en el curso de la práctica clínica”<br />
Estos Comités asumen principalmente dos responsabilidades básicas – Éticas y Técnicas. A sí, algunos comités hospitalarios asumen entre otras funciones, también las concernientes a los problemas éticos, y por último comités cuya única competencia es lo Ético.<br />
A los primeros cuyo interés es el técnico su estudio se dirige a la autorización y seguimiento de los protocolos de experimentación y de fármacos sobre seres humanos. Dentro de los comités con funciones mixtas, técnicas y éticas, les toca decidir sobre criterios éticos y otros criterios médicos, a  fin de evaluar el pronóstico de un paciente y determinar el tratamiento proporcionado. En tercer lugar los comités con funciones solamente sobre los criterios éticos, que serían los que nos ocupan en este trabajo.<br />
FUNCIONES DE LOS COMITÉS DE ETICA<br />
Según Weaks y Col. Las funciones de un comité son tres fundamentalmente: Educar, aconsejar y dar directrices; de ellas la más básica es la educativa la cual se puede dar en tres niveles: Una función educativa interna, que se dirige ante todo a los miembros del comité , en forma de cursos de ética, bioética, o grupos de estudio a fin de alcanzar la formación académica en estas ciencias, siendo así sus propios miembros los primeros beneficiados, al irse sensibilizando y formando una Conciencia Verdadera, con lo que pueden enfocar los problemas de forma diferente y eficiente .La función educativa además se puede extender en otra dirección la llamada función educativa externa que va dirigida a la formación ética del resto del personal del hospital y ayudar en esta forma a reflexionar sobre sus actitudes propias de su trabajo asistencial. Finalmente hay una función educativa que se podría llamar de modelo ejemplar, la cual se realiza cuando las decisiones del comité sobrepasan las fronteras del ambiente hospitalario y llegan a la población general.<br />
La segunda de las funciones de los Comités, es la función consultiva,(que para ello surgieron los comités históricamente) El resultado de esta función, tras el estudio de algún problema es la emisión de un dictamen, orientativo o decisivo .Mediante esta función el comité interviene de forma muy activa en la configuración de la identidad ética de un hospital, en sus aspectos administrativos, directivos, y de la investigación del propio hospital.<br />
La tercera es la función normativa que consiste en la elaboración de criterios generales o modos básicos de enfrentarse a determinados problemas. Esta función ha despertado cierta animadversión hacia los comités de ética.<br />
Esta función debe cuidarse de ser ejercida en forma bien controlada- generalizando y dando directrices para todo- , sí es importante que, de alguna manera la realice en cierta medida , porque de ello se pueden derivar muchos bienes para los pacientes , y porque a partir de ella se va fraguando la identidad ética del hospital como decíamos anteriormente.<br />
FUNDAMENTACIÓN ÉTICA DE LOS COMITÉS.<br />
A mi modo de ver, la ética de un comité de este género, debe fundamentarse en una filosofía de sólido fundamento, constituido por unos principios básicos de la práctica médica , que tomen como punto de referencia para su actuación criterios y principios morales objetivos, que tomen raíces en todo el bagaje cultural de nuestras tradiciones y la ley moral natural de carácter universal que han marcado la ética durante muchos siglos.<br />
En opinión de Gonzalo Herranz(1985) estos principios elementales emergen también de un núcleo elemental, que es EL RESPETO al paciente. El comité debe buscar, ante todo, EL RESPETO POR EL ENFERMO: respeto a su cuerpo, respeto a sus creencias, respeto a su intimidad: en definitiva, respeto a su Dignidad. Y esto es lo básico. Todos los demás principios – beneficencia, no maleficencia, autonomía, secreto profesional, etc- se derivan de él. Además muchos de los principios básicos derivados del respeto al paciente, se pueden encontrar en documentos nacionales e internacionales, así como la legislación de cada nación en lo que respecta a las cuestiones éticas, el Código Deontológico vigente de cada lugar también debe ser tomado muy en cuenta.<br />
CONFIGURACIÓN DE UN COMITÉ DE ÉTICA<br />
En primer lugar el comité debe tener el suficiente peso institucional y apoyo( esto se logra con la participación del personal del propio hospital ) Estará formado por médicos, como personas de otras profesiones, abogados, enfermeras, algunos sugieren la presencia de un capellán o algún experto en Ética y Bioética. El número ideal de sus miembros es de seis a diez personas y que trabajen como una Comisión Interdisciplinaria.<br />
RELEVANCIA E INFLUENCIA DE LAS DECISIONES SOBRE SUS INTEGRANTES<br />
Una vez conformado el Comité ,pasará por unas etapas sucesivas y necesarias para lograr los objetivos y fines que se persiguen. Una primera fase de sensibilización ética de sus integrantes a base de sesiones o grupos de estudio sobre temas de Ética idealmente bajo la dirección de alguna persona con los conocimientos adecuados: maestría o especialización en Bioética por ejemplo, otra forma de conseguirlo es dando cursos de conferencias al resto del personal del hospital o institución que se trate.<br />
Después de esta etapa de concienciación, se puede principiar a discutir casos concretos de problemas y dilemas de pacientes, administrativos, etc. Así se van ejercitando y haciendo presencia en el medio institucional.<br />
Con este tipo de actividades ya se pueden ir respondiendo a las interrogantes claves a cerca de los Comités de Ética y Bioética. ¿Cual es el papel de un comité de estas características en un hospital moderno? ¿Cuál es su ventaja en un centro hospitalario? ¿Cuánto le interesa al personal del hospital lo que diga un Comité? Con los antecedentes expuestos anteriormente estamos ya en condiciones de responder a esas preguntas con suficiente fundamento.<br />
La influencia de un Comité de Ética, va a depender de; momento en el que el comité se encuentre, de las competencias que se le hayan atribuido, y de las personas que lo componen. Si las decisiones del comité tienen carácter vinculante, su influencia será inmediata, al menos para aquellos a quien va dirigido el dictamen. Si por el contrario las decisiones toman la forma de concejos razonados, su eficacia radicará en la claridad y fortaleza de sus razonamientos. Por otro lado, la influencia que el comité pueda tener dependerá también de su modo de funcionar, de su régimen interno, así como la vía y el modo por el que llegan a él las consultas.<br />
Por último habría que preguntarnos cual la MÁXIMA ASPIRACIÓN DEL COMITÉ dentro de su ambiente. Lógicamente no habrá una respuesta general, sino serán variadas en cada caso. Sin embargo, hay una aspiración común, un horizonte en los que han fijado los ojos de los integrantes de un comité de Ética: en lo ético mejorar cada uno , y mejorar-con el propio esfuerzo y el ejemplo- , a través de todos los que forman la comunidad hospitalaria, la atención de los pacientes. Esta es la influencia a la que en el fondo deben aspirar, los que sin interés mercenario, forman parte de estos Comité.<br />
CONCLUSIONES<br />
En la valoración de la efectividad de los Comités de Ética y Bioética, hay que considerar que pueden introducirse elementos personales capaces de distorsionarla en grado notable, por ejemplo, una actitud excesivamente entusiasmada e ingenua, viendo en ellos poco menos que la solución mágica a los numerosos y difíciles problemas presentados diariamente en la práctica sanitaria o por el contrario, una desconfianza radical ante ese extraño recién llegado.<br />
Hemos de reconocer que incluso en países más desarrollados que el nuestro, los comités llevan más años de existencia, pero no parece que hayan superado su fase de adolescencia .La experiencia de nuestra región centroamericana es escasa por lo que debemos de ser más discretos en nuestras conclusiones.<br />
En cuanto a la sensibilidad moral y la formación de una conciencia recta que tanto necesitamos en una época tan marcada de técnica y eficacia, debemos ver en estos comités un avance positivo adquirimos ese acto intelectual por el que una persona advierte la moralidad de sus intenciones, de sus decisiones y de sus acciones, juzgándolas de acuerdo con los conocimientos éticos y morales poseídos.<br />
Toda esta formación  recibida a través del comité, representa una gran ayuda para profesionales sanitarios, pacientes y familiares en decisiones difíciles y complejas. Para los profesionales pueden significar un apoyo y una tranquilidad emocional, así como una cierta garantía ante posibles reclamaciones jurídicas. Otro dato positivo es el carácter interdisciplinar, que posibilita el análisis  y estudio de los problemas desde diversos ángulos. Su mismo carácter interdisciplinar lo convierte en un instrumento más apto en el marco de una sociedad pluralista en la cual se ejerce un diálogo de altura.</p>
<p>BIBLIOGRAFÍA</p>
<p>1.	ELIZARI BASTERRA Fco. Javier: . BIOÉTICA, Ediciones San Pablo .Madrid. 1991.</p>
<p>2.	POLAINO – LORENTE, Aquilino: Manual de Bioética General. Ediciones Rialp. Madrid, 1994.</p>
<p>3.	BARROSO AJENSO, Porfirio, CARO Raquel: Papel, Funciones, Implantación Efectividad  de los Comités de Ética Asistencial en España. CUADERNOS DE BIOÉTICA. 1998/3. Madrid 1994.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://carloslararoche.com/blog/2010/03/01/la-importancia-de-los-comites-de-bioetica-institucionales-el-articulo-del-mes/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Artículo del mes:Entrevista a Amparo Medina,contra el Aborto y Salud Reproductiva</title>
		<link>http://carloslararoche.com/blog/2010/01/23/articulo-del-mesentrevista-a-amparo-medinacontra-el-aborto-y-salud-reproductiva/</link>
		<comments>http://carloslararoche.com/blog/2010/01/23/articulo-del-mesentrevista-a-amparo-medinacontra-el-aborto-y-salud-reproductiva/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 23 Jan 2010 03:22:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lararoche</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Artículo del Mes]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://carloslararoche.com/blog/?p=132</guid>
		<description><![CDATA[Ante el asedio constante de imponer leyes de estos temas en América Latina,consideramos importante reproducir esta entrevista y divulgar lo inicuo de estas leyes.
14-12-09
Luchadora 
Fue guerrillera y funcionaria del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). Actualmente, la ecuatoriana Amparo Medina lucha en contra del aborto y de las Leyes de Salud Sexual y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Ante el asedio constante de imponer leyes de estos temas en América Latina,consideramos importante reproducir esta entrevista y divulgar lo inicuo de estas leyes.</p>
<p>14-12-09<br />
<strong>Luchadora </strong><br />
Fue guerrillera y funcionaria del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). Actualmente, la ecuatoriana Amparo Medina lucha en contra del aborto y de las Leyes de Salud Sexual y Reproductiva que promueven los gobiernos en los países de América Latina.<span id="more-132"></span></p>
<p><strong>¿Cómo decidió dejar de lado la lucha a favor las campañas pro aborto y empezar a luchar por la vida?</strong></p>
<p>-Hubo tres momentos. El primero fue después de ver los resultados de la campaña que estábamos realizando. Los resultados fueron desastrosos. La metodología no funcionaba: de los 49 millones de personas oficialmente enfermas de sida, más de la mitad afirmaba haber usado correctamente preservativo. Cuando ves esa realidad y sigues entregando preservativo a los jóvenes y se siguen enfermando te preguntas: &#8220;¿Cuántas víctimas voy a tener bajo mi conciencia?&#8221; Eres atea pero tienes conciencia humana. Lo siguiente fue cuando me enfrenté directamente al aborto a través de una amiga mía muy querida que experimenta esa realidad y se derrumba totalmente, terminando con un síndrome posaborto muy fuerte. El tercer momento, me veo enfrentada directamente a una experiencia de Dios, a pesar de ser atea.</p>
<p><strong>-¿Por qué cree que esas organizaciones quieren imponer la Ley de Salud Sexual y Reproductiva en América Latina?</strong></p>
<p>-Hay tres fines fundamentales. El primero es el control natal. Les permite el manejo de recursos en América Latina, tanto del agua cómo el oxígeno. Lo segundo, es que una población con chicos que viven la sexualidad como si fueran animalitos, que no tienen control sobre su carácter, es una población fácil de manipular. El tercer punto, el más importante, es el avance del &#8220;millon sex&#8221; (los millones del sexo). Es una empresa gigantesca. Al vender sexo te venden pornografía, prostitución, anticoncepción, aborto, y hasta bebés abortados, inclusive por internet, para sacarles el colágeno con los que elaboran cremas y champú; también para hacer investigaciones en farmacéuticas. Varios médicos se vuelven millonarios vendiendo y haciendo abortos. El aborto más barato cuesta US$ 60. En Estados Unidos se realizan más de 1 millón de abortos al año y cuestan US$ 300 cada uno. La pastilla de emergencia la compras a US$ 0,25 y la vendes a US$ 8. Los dispositivos intrauterinos (DIU) los puedes encontrar a US$ 2 o 3 y te ponen por US$ 25 a 30. La International Planned Parenthood Federation (IPPF) (Federación Internacional de Planificación de la Familia), la que más vende anticoncepción y aborto en América Latina, en el 2007 ganó US$ 77 millones.</p>
<p><strong>-¿Qué piensa respecto a que el Estado debe ser laico y no tiene que tomar en cuenta las opiniones de las iglesias a la hora de decidir sobre leyes de educación sexual?</strong></p>
<p>-Primero que nada, ser laico no quiere decir ser ateo. Ser laico quiere decir que estás abierto a todas las creencias y posiciones de las personas en el momento de presidir. Cuando dicen eso le están quitando el derecho a la humanidad, porque los miles y millones de personas que nos conmovimos cuando las torres gemelas fueron enturbiadas, y veíamos como la gente se tiraba por las ventanas y nos dolía porque había personas que estaban ahí. No nos dolía porque éramos católicos o ateos, nos dolía porque éramos seres humanos. Lo que hacemos es defender la raza humana. Si en este momento alguien viene con un niño y le quiere cortar en pedazos, la reacción del más ateo será querer defender a ese niño, de lo contrario deja de ser humano.</p>
<p><strong>-¿Qué tipo de leyes es la que tendrían que promover los gobiernos?</strong></p>
<p>-Primero deben generar propuestas que mejoren la calidad educativa de nuestros países. El nivel educativo está en un promedio de 3 o 4 sobre diez. Las matemáticas y la lecto escritura no están bien impartidas. Entonces, si nuestros niños no aprenden a leer ni a escribir correctamente sería una ignorancia pedir que los mismos maestros, que ni siquiera están bien instruidos, enseñen a los chicos a usar anticonceptivos, que lo único que van a hacer es matarlos. Segundo, establecer políticas de salud, donde se creen más maternidades y espacios donde los chicos sepan lo que son las enfermedades de transmisión sexual. Que se diga la verdad, que se les diga que existen 55 tipos de enfermedades de transmisión sexual en el ambiente. Que las enfermedades de transmisión sexual no tienen que ver con el uso de preservativo solamente, porque hay enfermedades que se transmiten piel a piel, como el virus del papiloma humano que causa cáncer de útero. Que la clamidia es una enfermedad incurable que te deja estéril para toda tu vida. Eso es lo que le tienen que decir y no: &#8220;Ten sexo libremente&#8221;. Finalmente, lo más importante dentro de las políticas es apoyar a las familias, es decir, que las familias grandes puedan tener, por ejemplo, rescisión de impuestos, sistemas accesibles de compras de casas, o sea, apoyarlas.<br />
<strong>-¿Cómo ve el retorno de izquierdas en el continente?</strong><br />
-El socialismo del siglo XXI es el típico discurso del que vive, come y gana como la derecha, pero habla el discurso de izquierda, y de izquierda no tiene absolutamente nada. Fijate la incoherencia, porque son los famosos revolucionarios que están en contra del imperio y están trabajando para el imperio de las Naciones Unidas, legalizando el aborto y estas leyes de salud sexual y reproductiva.</p>
<p><strong>-Haciendo una comparación entre la militancia que hace ahora y la que hacía antes, ¿qué puede decir?<br />
 </strong><br />
-En la militancia del aborto solo vi muerte, jamás vi una mujer feliz entrar o salir de una clínica de esas. Yo pedía a las mujeres que aborten porque les decía que era su derecho. Para abortar existen miles de pretextos, la pobreza, tu felicidad, que ya tienes muchos hijos, que eres joven.</p>
<p><strong>-¿Ahora qué responde ante esos pretextos?</strong></p>
<p>-Ninguna mujer que ha abortado sale con un título o con un cheque para solucionar sus problemas. Ninguna, después de abortar, puede encontrar un hombre o la felicidad en la puerta del abortorio. Lo único que puede causar el aborto es empeorar tu situación. Lo más cruel que uno puede decir es que matando a su hijo la mujer puede solucionar sus problemas. Eso es mentira. Después de abortar, ¿vas a ser millonario? Hay mujeres, de 40 o 50 años que han abortado y hoy gritan al cielo un hijo. Tienen llenas sus paredes de títulos pero no pueden tener niños. Tenemos un batallón de voluntarios en toda América Latina, en las puertas de un abortorio informando y prestando ayuda a las mujeres. El resultado es que más 200.000  niños, en estos 8 años de trabajo, han sido salvados del aborto. Solamente en Ecuador, en estos últimos años hemos salvado a 2000 niños, solamente estando en las puertas y dándoles una mano.</p>
<p><strong>Defensa de la vida</strong></p>
<p>&#8220;Si alguien viene con un niño y le quiere cortar en pedazos, la reacción del más ateo será defenderlo&#8221;.<br />
&#8220;Los famosos revolucionarios que están en contra del Imperio están trabajando para el imperio de las Naciones Unidas, legalizando el aborto y estas leyes de salud sexual y reproductiva&#8221;.</p>
<p><strong>LA MISMA CAMPAÑA EN TODOS LOS PAÍSES</strong><br />
Tras su paso por Paraguay, Medina señaló que está admirada por el trabajo que desarrolla lo que llama el imperio de la muerte, en los países de Latinoamérica.<br />
&#8220;Las leyes y la metodología que utilizan son las mismas, también el sistema educativo y la forma en que los políticos tratan de legalizar la ley de salud sexual y reproductiva, el aborto y la pastilla de emergencia&#8221;, señaló.</p>
<p>Agregó que ante el acercamiento de un aniversario más de Beijing, donde en 1995 se había realizado la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, organizada por la ONU, representantes de 189 gobiernos, entre ellos Paraguay, se comprometieron a tomar medidas de acción a favor de las mujeres, entre ellas, la creación de leyes de salud sexual y reproductiva para sus países. &#8220;Los gobiernos enviaron miles de millones de dólares para legalizar el aborto, a través de la creación de la Ley de Salud Sexual. Están apurados porque tienen que dar informes y resultados por los millones que han recibido y no hay resultados positivos&#8221;, dijo. Añadió que trabajaron bastante, pero gracias a la lucha de gente comprometida con la vida no se logró su legalización.<br />
www.ultimahora.com</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://carloslararoche.com/blog/2010/01/23/articulo-del-mesentrevista-a-amparo-medinacontra-el-aborto-y-salud-reproductiva/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Artículo del mes: Porqué fracasan los planes de educación sexual</title>
		<link>http://carloslararoche.com/blog/2009/11/21/articulo-del-mes-porque-fracasan-los-planes-de-educacion-sexual/</link>
		<comments>http://carloslararoche.com/blog/2009/11/21/articulo-del-mes-porque-fracasan-los-planes-de-educacion-sexual/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 21 Nov 2009 23:16:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lararoche</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Artículo del Mes]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://carloslararoche.com/blog/?p=128</guid>
		<description><![CDATA[
Ante la imposición de un Reglamento para la aplicación de la ley de Acceso a la Planificación Familiar en Guatemala, consideramos de interés para la región Centroamericana el continuar dando a conocer las opiniones al respecto de la llamada Salud Reproductiva y sus fracasos en todo el mundo, ya que sus propósitos son siempre la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>
Ante la imposición de un Reglamento para la aplicación de la ley de Acceso a la Planificación Familiar en Guatemala, consideramos de interés para la región Centroamericana el continuar dando a conocer las opiniones al respecto de la llamada Salud Reproductiva y sus fracasos en todo el mundo, ya que sus propósitos son siempre la administración de anticonceptivos a nivel oficial y la dispensa de condones a menores de edad y adolescentes, además de la desinformación acerca del verdadero sentido de la sexualidad humana y los aspectos éticos de la misma ,y con la cantaleta de disminuir los embarazos no deseados en las adolescentes y evitar las enfermedades de transmisión sexual, con la conclusión final de autorizar el aborto en nuestras legislaciones<br />
Como es sabido por todos, son las grandes corporaciones transnacionales las que planean y dirigen todo este tipo de políticas de salud mundial: ONU, UNESCO UNICEF, FNUAP, OMS, OPS, IPPF, y un largo etc. Quienes bajo el signo de ideologías y políticas antinatalistas quieren imponerlas en todo el mundo con la anuencia pasiva de nuestros gobiernos aceptando leyes anticonstitucionales como la presente.<br />
Esperamos que sea de su interés.<br />
<span id="more-128"></span><br />
Editorial  Tomado del Boletín de la Asociación Familia Hoy  Noviembre 2009</p>
<p><strong>Por qué fracasan los planes de educación sexual </strong></p>
<p>“Teníamos preparado un plan para realizar abortos y lo llamamos ‘Plan de educación sexual’. Se trataba de acabar con su inocencia, separarlos de sus padres y sus valores y convertirnos en sus asesores en sexo”, dice una de las entrevistadas en el documental Blood Money (bloodmoneyfilm.com) que se está produciendo en Hollywood. Este documental devela la estrategia de Planned Parenthood para incrementar el número de abortos en todo el mundo y con ello incrementar sus beneficios.<br />
 Son varios los países de Latinoamérica en los que la llamada “educación sexual” es ahora parte obligada del plan de estudios de niños y adolescentes. La justificación que dan los promotores de estos programas es con ellos se disminuirá el creciente número de embarazos de adolescentes, las muertes relacionadas con el aborto y las enfermedades de transmisión sexual. Con el mismo argumento promueven el uso de anticonceptivos, sobre todo entre los jóvenes de estratos socioeconómicos bajos.<br />
 Hasta la fecha, sin embargo, no hay evidencia que pruebe que las tasas de aborto o de difusión de enfermedades de transmisión sexual hayan bajado como consecuencia de tales programas.<br />
“Cuando hace un cuarto de siglo comenzaron los primeros programas de educación sexual en Inglaterra —escribe Claudia Salas, de Mujer Nueva—, la preocupación de quienes los promovieron era la misma de sus actuales impulsores en Chile: disminuir el alto índice de embarazos en adolescentes y evitar el aumento de las enfermedades de transmisión sexual. Los resultados actuales en Inglaterra son desalentadores: 90 mil menores de 19 años quedan embarazadas cada año, de las cuales cerca de 7,700 son menores de 16 años. Además la edad de iniciación a la vida sexual se ha reducido: hoy una de cada cuatro chicas menores de 16 años ya mantiene relaciones sexuales y entre los chicos la proporción es uno de cada tres.”<br />
Tampoco se ha logrado avanzar en el combate contra el SIDA: “El editorial de la prestigiosa revista científica The Lancet del 30 de mayo de 2009 sostiene que Gran Bretaña “no tiene una estrategia creíble para el diagnóstico y el cuidado de las personas que viven con HIV, pero no están conscientes de ello”, y considera que esto es “una falla enorme”, que necesita una respuesta “urgente”. El mismo editorial da la cifra de 77,000 personas infectadas, conscientes de su infección, más una cifra probable de 21,000 personas que son portadoras del virus HIV. Agrega, además, que la cantidad de infecciones, tanto heterosexuales como homosexuales, no ha hecho más que incrementar desde 2003. A pesar de estos “aterradores” datos, “no one is listening“. Resulta paradójico que esto esté sucediendo en uno de los países que más se preocupa por la difusión y el uso del preservativo.”<br />
 ¿Por qué no es eficaz la educación sexual en las escuelas y la distribución de anticonceptivos para luchar contra el aborto y el SIDA? Sencillamente, porque ese tipo de información trata la sexualidad humana desde un punto de vista biológico, desligada del amor, y con un enfoque hedonista. El mensaje pareciera ser: “tienes derecho a disfrutar del placer que puede darte el sexo, pero debes tomar precauciones para no enfermarte o para no traer hijos al mundo”. Se olvida —o no se entiende— que la sexualidad “se hace personal y verdaderamente humana cuando está integrada en la relación de persona a persona, en el don mutuo total y temporalmente ilimitado del hombre y la de la mujer” (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2337)</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://carloslararoche.com/blog/2009/11/21/articulo-del-mes-porque-fracasan-los-planes-de-educacion-sexual/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Artículo del mes: &#8220;La ley Natural como Código Universal&#8221;</title>
		<link>http://carloslararoche.com/blog/2009/09/21/articulo-del-mes-la-ley-natural-como-codigo-universal/</link>
		<comments>http://carloslararoche.com/blog/2009/09/21/articulo-del-mes-la-ley-natural-como-codigo-universal/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 21 Sep 2009 15:53:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lararoche</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Artículo del Mes]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://carloslararoche.com/blog/?p=127</guid>
		<description><![CDATA[&#8221; Un concepto adecuado de Naturaleza Humana es clave contra la deriva relativista&#8221;
                                           [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>&#8221; Un concepto adecuado de <em>Naturaleza Humana </em>es clave contra la deriva relativista&#8221;<br />
                                                                                   Juan Manuel Burgos</p>
<p>&#8220;La ley natural constituye un binomio sugerente, pues lo natural revela la presencia de un principio intrínseco y la noción de ley nos remite a un principio extrínseco.Por ello se afirma con propiedad que el hombre es el legislador legislado&#8221;<br />
                                                                                   Ana Marta González</p>
<p>Con el debido reconocimiento de los autores publicamos los siguientes artículos referentes al tema enunciado.</p>
<p><strong>Civilización y ley natural </strong></p>
<p>Autor: Alejandro Néstor García Martínez<br />
Departamento de Filosofía<br />
Universidad de Navarra<br />
Fecha: 13 de abril de 2006<br />
Publicado en: La Gaceta de los Negocios (Madrid)</p>
<p>Uno de los retos más acuciantes a los que se enfrentan las sociedades europeas contemporáneas es la gestión de la convivencia intercultural. Las sociedades multiculturales, que se han consolidado en el desarrollo complejo de la civilización occidental, se caracterizan por la superposición –a veces amable, otras veces creadora de tensiones y conflictos– de una amplia variedad de valores, esquemas normativos, modos de conducta, formas de relación y convivencia sociales. Los mayores problemas derivan de la necesidad de integrar de manera adecuada la particularidad y la universalidad, la construcción de un marco normativo básico y común que sea respetuoso con la diferencia.<br />
<span id="more-127"></span><br />
Una de las líneas de reflexión académica e intelectual que ha resurgido con vigor en los últimos años, y que responde a la necesidad de dar cuenta de estas tensiones propias de la sociedad multicultural, ha sido la consideración de la ley natural como fundamento de un marco normativo común –desde el punto de vista ético y también político– para las sociedades contemporáneas. Esta comprensión y construcción de la convivencia intercultural a la luz de los principios emanados de la ley natural constituye un notable intento de aproximar y resolver uno de los mayores debates de nuestra sociedad. Este debate ha sido habitualmente planteado como un casi inevitable “choque de las civilizaciones”, tal y como lo difundió la conocida obra de Huntington, o como una apuesta generalmente ingenua –por poco fundamentada y desarrollada– de la necesidad de un “diálogo intercultural”.<br />
Plantear el recurso a la ley natural como principio rector básico de la acción colectiva y la organización social de una convivencia crecientemente intercultural no está exento de complicaciones. Exige un análisis exhaustivo y pormenorizado de sus argumentos y de las críticas que históricamente se le han dirigido. Con todo, más allá de las controversias académicas, tanto la referencia a una ley natural como la referencia a los derechos humanos –que se deriva de aquélla y que constituye uno de los pilares básicos de la sociedad occidental– recogen una idea fundamental: hay criterios morales que preceden a nuestros acuerdos convencionales, que son anteriores incluso a nuestras diferencias de valores, credos, cultura, nación o partido.<br />
La reflexión sobre la ley natural, por tanto, constituye una de las apuestas intelectuales más serias de nuestros días para enfrentarse a los actuales retos ofrecidos por los procesos globalizadotes y encarar los problemas derivados de la convivencia intercultural o las desavenencias entre valores y culturas. A fin de cuentas, hablar de ley natural es aceptar un mínimo denominador común con el otro, que deja de ser un absoluto extraño y se convierte en parte de un “nosotros” más universal y abarcante. Un “nosotros” en el que todos estamos arropados bajo una misma cualidad humana, previa a convenciones, formas culturales específicas o sistemas políticos particulares, desde cuyos fundamentos puede plantearse de forma cabal y razonada un reconocimiento del otro y un marco común de convivencia.<br />
O, si así se quiere expresar, la reflexión seria y concienzuda sobre la ley natural es una de las vías más fértiles para abordar y hacer frente al tan manido –y más complejo de lo que suele presentarse– “diálogo de civilizaciones”. Al menos ésta ha sido mi experiencia en el reciente congreso internacional sobre la Ley Natural celebrado en la Universidad de Navarra y en el que han participado más de 200 especialistas de 15 países y 40 universidades.<br />
© 2006 Universidad de Navarra | Campus Universitario. 31080 Pamplona. Navarra (España). Tfno: +34 948 42 56 00 |   Noticias</p>
<p>Ley Natural</p>
<p>Autor: Álvaro Fernández Texeira-Nunes</p>
<p>Introducción<br />
El Manual<br />
SIDA<br />
Relaciones sexuales fuera del matrimonio<br />
Divorcio<br />
Anticoncepción<br />
Aborto<br />
Homosexualidad<br />
Familias numerosas<br />
Necesidad del trabajo multidisciplinario </p>
<p>Introducción</p>
<p>En los tiempos que corren, quienes presumen de inteligentes, gustan de respaldar sus dichos con cifras, trabajos científicos e informes estadísticos. Y eso es muy bueno, porque habla de la seriedad técnica que se exige a quienes hablan de asuntos tan diversos como las &#8220;Causas del envejecimiento folicular&#8221; o las &#8220;Condiciones culturales para la implantación del rabanito&#8221;. </p>
<p>Sin embargo, algunas de estas personas niegan la existencia de una ley natural, descubierta hace más de dos milenios por la filosofía realista a través de razonamientos lógicos y&#8230; de la experiencia diaria. Con la negación de la ley natural, niegan también la existencia de una naturaleza humana común a todos los hombres, fundamento de todos derechos inherentes a la persona, inalienables, inmutables e indispensables. </p>
<p>Esa naturaleza humana común a toda la especie -dice la filosofía realista- permite deducir la existencia de un &#8220;manual de funcionamiento&#8221; del ser humano, que le indica al hombre como debe ser su comportamiento ante determinadas circunstancias de la vida. Eso que algunos llaman &#8220;ética&#8221; y otros &#8220;moral&#8221;&#8230; </p>
<p>El manual</p>
<p>Un símil automotriz permitirá entender mejor la idea: todo automóvil se maneja con una serie de cambios, que deben ser hechos en un cierto orden; si cuando vamos en quinta, a 140 km/h, metemos la reversa, ello no conviene a la naturaleza del coche; y tarde o temprano, el mecánico y el bolsillo nos lo recordarán. Cuando no la ambulancia y la vaca que atropellemos en la quinta vuelta del auto por el aire, antes de caer en la banquina&#8230; </p>
<p>Del mismo modo se comporta el hombre: tiene una naturaleza y una forma de &#8220;funcionar&#8221; que no es fruto de una convención ni de una ley positiva, sino que es inherente a él. Si el hombre &#8220;funciona&#8221; de manera que conviene a su naturaleza, se perfecciona, crece, se desarrolla. Si &#8220;funciona&#8221; de manera que no conviene a su naturaleza humana, se esclaviza, se daña a sí mismo y daña a la sociedad. </p>
<p>¡Sí! Pero sólo si conviene a la naturaleza humana&#8230; </p>
<p>Hasta hace poco, afirmar estas cosas en el mundo científico era tarea de valientes, que se enfrentaban con frecuencia, a la socarrona carcajada de los empiristas. Hoy en día, las ciencias sociales y biológicas -entre otras- acuden en socorro de la filosofía realista y permiten demostrar con cifras, datos y estadísticas, la existencia de una naturaleza humana común&#8230; </p>
<p>Quienes trabajan en defensa de la familia y de los derechos humanos, se preguntan siempre ante determinados actos humanos, si convienen o no a la naturaleza humana. En muchos casos, la respuesta es negativa. Se piensa entonces que quien sostiene esas posturas es pesimista, castrante, amigo de prohibirlo todo. Por no decir oscurantista, fundamentalista, intolerante o &#8220;talibán&#8221;&#8230; </p>
<p>Pero es un error. Porque cada una de estas negaciones, implica una afirmación. Por ejemplo, a la promiscuidad y a las relaciones fuera del matrimonio, se oponen la abstinencia y la fidelidad; al divorcio se opone el matrimonio indisoluble; al aborto se opone la apertura a la vida; a las parejas homosexuales se oponen el matrimonio y la familia fecunda&#8230; </p>
<p>Veamos más en profundidad algunos de estos temas, y el tratamiento que más conviene a la naturaleza humana. </p>
<p>SIDA </p>
<p>Hace más de 30 años que se vienen realizando campañas a favor del preservativo, casi como único medio para combatir el SIDA. Y sin embargo el SIDA, no para de crecer. Entre otras cosas, porque la falsa seguridad que ofrece el preservativo, fomenta la promiscuidad. La consecuencia lógica que de ello extraen ciertas personas intelectualmente honestas, es que el preservativo no sirve; al menos como única forma de prevención&#8230; En consecuencia, prestigiosas revistas científicas como The Lancet, se empiezan a preguntar ahora si no será mejor promover más la castidad y la fidelidad y menos el preservativo, a la luz de los resultados que esta estrategia viene reportando en Uganda. </p>
<p>Una deducción brillante&#8230; a la que hubieran llegado hace 30 años si hubieran escuchado a quienes desde el principio, aseguraron que usar preservativos no conviene a la naturaleza humana&#8230;</p>
<p>Relaciones sexuales fuera del matrimonio </p>
<p>Las relaciones sexuales iniciadas a temprana edad, tienen además del SIDA, otro riesgo: el embarazo adolescente. Así, los sociólogos de todo el mundo despiertan la alarma sobre el incremento de las cifras de adolescentes embarazadas, cada vez a menor edad. La causa no es única. Pero es curioso que algunos investigadores, olviden casi siempre, citar la causa principal: la existencia de una cultura y de unos &#8220;valores&#8221; sociales que ensalzan la promiscuidad y desprecian la castidad. </p>
<p>Si a los jóvenes se les venden espejitos de colores, no es raro que los compren: son adolescentes, porque adolecen de madurez. El problema es que luego son ellos y sólo ellos quienes sufren las consecuencias, y no quienes les incitan a cometer torpezas que, es evidente, no convienen a la naturaleza humana. La culpa no es del chancho, sino del que le rasca el lomo&#8230; </p>
<p>Lo curioso del caso es que, quienes más se escandalizan con el aumento de las cifras de embarazo adolescente, son los mismos -o las mismas- que desde la cátedra promueven la promiscuidad. Primero les meten en la cabeza a los chicos programas de educación sexual elaborados según la ideología de género, y después se asombran de que crezca el embarazo adolescente y el SIDA. Al parecer, no se han percatado de que es intentar apagar el fuego echándole combustible: no conviene a la naturaleza del fuego apagarlo de esa manera, sino más bien con agua o con CO2&#8230; </p>
<p>Otros estudios demuestran además, que la popular y posmoderna &#8220;convivencia&#8221; de los novios previa al matrimonio, contribuye al incremento en el número de divorcios. Sucede a menudo que los integrantes de estas parejas, se acostumbran a disfrutar de los beneficios del matrimonio sin las obligaciones que el mismo implica. Esta mala costumbre, les lleva a extrañar demasiado su condición &#8220;libre&#8221; luego de un matrimonio frecuentemente tardío, y en un alto número de casos, se terminan divorciando. El divorcio, como veremos, tampoco conviene a la naturaleza humana. </p>
<p>Divorcio </p>
<p>El divorcio, además de los múltiples problemas físicos y mentales que les produce a los padres y a los hijos, genera pobreza tanto a nivel familiar como social. Es evidente que alguien que se divorcia, debe pasar de mantener una casa y un puchero, a mantener dos casas y dos pucheros. Las mismas personas, al vivir separadas, gastan mucho más que antes por concepto de alquiler, de electricidad, de agua, de gas, etc. </p>
<p>Además, el divorcio genera más costos al conjunto de la sociedad, que debe acudir en ayuda de las mujeres divorciadas y con hijos para administrar -en el mejor de los casos- la ayuda paterna. Y en el peor de los casos, para suplir los ingresos que estas mujeres dejan de percibir al ser abandonadas por sus esposos. O al abandonarlos ellas por su propia voluntad. </p>
<p>El divorcio, en consecuencia, es negativo para los divorciados, para sus hijos y para la sociedad en su conjunto. Razón suficiente para concluir que no conviene a la naturaleza humana. </p>
<p>Anticoncepción </p>
<p>El uso de anticonceptivos, dentro y fuera del matrimonio, daña la salud de la mujer. Hay múltiples estudios que prueban este hecho. Y no sólo desde el punto de vista médico, sino incluso desde el punto de vista de la relación de pareja. En este sentido, se ha comprobado que en términos estadísticos, el porcentaje de parejas que usan preservativos o anticonceptivos en sus relaciones sexuales, tiene mayor tendencia a separarse o a divorciarse. La razón es bastante sencilla: cuando la entrega no es total, cuando cada uno se reserva algo, cuando uno no da todo lo que tiene -por justificada que parezca ser la causa-, el otro se siente rechazado. Al principio percibe cierta desconfianza, y a la larga, concluye que en el fondo, hay falta de amor&#8230; &#8220;Se acabó el amor&#8221;, dicen algunos. Claro, como no se va a acabar, si hace rato que se acabó la entrega total&#8230; </p>
<p>Siempre en términos estadísticos -hay excepciones a la regla de uno y otro lado-, esto sucede con menor frecuencia entre quienes utilizan los métodos naturales para regular la fecundidad: es lógico, porque estos métodos se adecuan mucho mejor que los artificiales a la naturaleza humana. </p>
<p>Aborto </p>
<p>Nadie duda tampoco, que el aborto daña la naturaleza humana. En el caso del hijo, porque lo mata, y en el caso de la madre, porque la deja con un complejo de culpa -el síndrome post aborto- muy difícil de superar. Este verdadero trauma que sufre la mujer que aborta, no es una &#8220;construcción cultural&#8221;, como dicen algunos, sino que es inherente a la naturaleza humana. </p>
<p>Tampoco está en duda -científicamente hablando- que los niños fecundados in vitro tienen mayores problemas de salud al parto y después de nacer, que los fecundados naturalmente. Y a nadie se le oculta que el daño es muchísimo mayor para los embriones que quedan congelados y que son denominados por algunos, con el triste mote de &#8220;sobrantes&#8221;&#8230; </p>
<p>La fecundación in vitro, aunque solucione la necesidad (¿capricho?) de los padres de tener hijos, es evidentemente contraria a la naturaleza humana. Los hijos no vienen a satisfacer ningún &#8220;derecho al hijo&#8221;, porque lejos de ser un derecho, son un don. Algo similar sucede con la pretensión de los homosexuales en cuanto a la adopción de niños, como se verá a continuación. </p>
<p>Homosexualidad </p>
<p>Dicen los que saben que el matrimonio, es como el café con leche. Este delicioso producto -del que algunos nos vemos privados con frecuencia por causa de la gastritis-, se elabora con café, y con leche. ¿De Perogrullo, no? La leche con leche, es leche. Y el café con café, es café. Sólo la leche con café puede ser café con leche. Esa es la naturaleza del café con leche&#8230; </p>
<p>Del mismo modo, sólo el matrimonio entre un hombre y una mujer puede ser matrimonio. Esa es su naturaleza. La unión de hombres con hombres, puede llamarse como se quiera. Y la unión de mujeres con mujeres también. Sólo que en ningún caso corresponde llamarle matrimonio, porque esta palabra indica una unión de naturaleza diversa. Tan diversa como puede ser la unión entre un hombre y una mujer. Las demás uniones, por más que intenten revestirse de diversidad, son exactamente lo opuesto a ella&#8230; </p>
<p>Por eso estamos de acuerdo con quienes dicen que la &#8220;diversidad sexual&#8221; es un &#8220;homenaje a la vida&#8221;: porque sólo a partir de la diversidad sexual que existe entre el hombre y la mujer, se puede engendrar vida. Esto jamás sucede en las parejas homosexuales, donde falta la diversidad de dos sexos complementarios. </p>
<p>Esa falta de diversidad que existe en las parejas homosexuales, hace que sea inconveniente que estas adopten niños. Concedemos que estas parejas pueden tener las mejores intenciones. Pero sólo en un matrimonio entre un hombre y una mujer, el niño y/o la niña podrán tener los modelos masculino y femenino que tanto necesitan para un desarrollo psicoafectivo sano y equilibrado. Para los niños -aunque sean adoptivos- no es lo mismo tener un papá y una mamá, que tener dos &#8220;papás&#8221; y una niñera, o dos &#8220;mamás&#8221; y un mucamo. No, ellos necesitan de la diversidad sexual que sólo se da en el matrimonio. </p>
<p>Por otra parte, la &#8220;necesidad&#8221; de adoptar de los homosexuales, no se debe a que tengan problemas físicos o psíquicos que les impidan tener hijos, sino que el tener hijos no corresponde a la naturaleza de tales uniones. Está probado además, que por buenas que sean las intenciones de algunos, los homosexuales tienden en general, a abusar más de los niños que los heterosexuales. </p>
<p>Queda claro entonces que el matrimonio, conviene tanto a la naturaleza de los hijos como a la naturaleza de la institución familiar; mientras que las uniones homosexuales, si bien deben ser toleradas, no se pueden llamar matrimonio, porque esta palabra, está reservada a una unión de naturaleza diversa. </p>
<p>Quizá nadie protestaría si en lugar del matrimonio, se reivindicara el &#8220;gaymonio&#8221; o el &#8220;lesbimonio&#8221;&#8230; Lo que es incorrecto, es que a tales uniones se le llame matrimonio y se las pretenda equiparar legalmente al mismo. Si el Estado hiciera esto, para ser justo, debería legalizar además, el monomonio (cuando uno vive sólo), el zoomonio (cuando uno vive con una mascota), el amimonio (cuando uno vive con un amigo), el fratrimonio (cuando uno vive con un hermano), el travimonio, el transexmonio, el swingmonio y&#8230; todos los moños que a uno se le puedan ocurrir. </p>
<p>Familias numerosas </p>
<p>No podemos dejar de mencionar el tema de las familias numerosas. Hay quienes dicen que donde hay familias numerosas hay más pobreza, y que donde hay familias pequeñas, hay más riqueza. De ello deducen un modelo general, en teoría aplicable a todos los países del mundo. En ocasiones, estos hechos se dan juntos y parece que el modelo funciona. Pero también es cierto que en África hay muchos pobres de raza negra y en Suecia hay muchos ricos de raza blanca; y hasta ahora, a nadie se le ha ocurrido la peregrina idea de que la capacidad para crear riqueza esté directamente relacionada con el color de la piel. > > > > Lo que sí dicen algunos estudios -a fin de cuentas no son más que la sistematización teórica de lo que se ve a diario en la práctica-, es que los niños que tienen más hermanos, aprenden a ser más generosos que los hijos únicos. Los hijos de familias numerosas, tienen más valores desde que nacen, y su capacidad para insertarse en la sociedad y convivir con otros seres humanos supera a las de los hijos únicos. A menudo se pelean, sí, pero se quieren, y van puliendo en familia, defectos y vicios ayudados por la comprensión, el cariño y la autoridad de sus padres. Es bastante claro entonces que las familias numerosas convienen a la naturaleza humana, sobre todo a la de los hijos. Aunque el número de hijos y el espaciamiento de los nacimientos, es siempre una decisión que corresponde a los padres, y a nadie más que a ellos. </p>
<p>Necesidad del trabajo multidisciplinario</p>
<p>Las recientes conclusiones de las más diversas ciencias parecen demostrar claramente, si se leen con atención, que existe una naturaleza humana. Y que existe en consecuencia, una forma objetiva de hacer las cosas que conviene a ella y otra que no conviene. Los datos empíricos parecen indicar, en efecto, que quienes defienden la ley natural están en lo cierto y quienes la niegan, están equivocados. Siempre hablando en términos de grandes tendencias estadísticas, claro; y sin descender naturalmente, a la casuística, donde ocasionalmente sucede lo opuesto. Es posible que un drogadicto ladrón y una terrorista alcohólica, engendren un hijo que termina siendo santo. Pero no es probable&#8230; </p>
<p>No sería mala cosa entonces, que los sociólogos, políticos, médicos y economistas -entre otros-, estudiaran más filosofía para conocer mejor la antropología humana; y que al mismo tiempo, los filósofos estudiaran más psicología, economía, bioética y política, para servirse de ellas al momento de respaldar empíricamente sus afirmaciones. </p>
<p>Ya dentro de la filosofía, no estaría mal que los sociólogos, políticos, médicos y economistas -y sobre todo los filósofos-, profundizaran más en el estudio de la metafísica. Ya lo ha dicho el Papa Juan Pablo II: &#8220;La crisis de la antropología se debe al rechazo de la metafísica&#8221;. De ello se puede deducir que la crisis de una antropología respetuosa de la naturaleza humana, se debe al rechazo de la ley natural. No parece ilógico afirmar entonces que el desconcierto de las ciencias sociales, se debe a que se fundan en una antropología llamada al fracaso por rechazar la metafísica. </p>
<p>Dicho en términos mecánicos: el &#8220;manual&#8221; del automóvil real, ha sido sustituido por un folleto explicativo del funcionamiento de un autito de juguete. Y algunos se empeñan en hacer funcionar a fricción, coches que sólo marchan a combustible. </p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://carloslararoche.com/blog/2009/09/21/articulo-del-mes-la-ley-natural-como-codigo-universal/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Primer Congreso de Bioética en Quetzaltenango</title>
		<link>http://carloslararoche.com/blog/2009/09/10/primer-congreso-de-bioetica-en-quetzaltenango/</link>
		<comments>http://carloslararoche.com/blog/2009/09/10/primer-congreso-de-bioetica-en-quetzaltenango/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 10 Sep 2009 19:11:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lararoche</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Bioética]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://carloslararoche.com/blog/?p=102</guid>
		<description><![CDATA[  Organizado por la Facultad de Medicina de la Universidad Mesoamericana, en Quetzaltenango, segunda ciudad de la República de Guatemala, se celebró los días 14 y 15 de agosto de 2009. Con la finalidad de iniciar actividades en esta disciplina y estimular la integración de la Bioética a sus planes de estudios superiores, considerando [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href='http://carloslararoche.com/blog/wp-content/uploads/2009/09/grupo_bioetica_1024.jpg'><img src="http://carloslararoche.com/blog/wp-content/uploads/2009/09/grupo_bioetica_1024-300x195.jpg" alt="" title="grupo_bioetica_1024" width="300" height="195" class="alignnone size-medium wp-image-104" /></a><a href='http://carloslararoche.com/blog/wp-content/uploads/2009/09/bioetica_1024.jpg'><img src="http://carloslararoche.com/blog/wp-content/uploads/2009/09/bioetica_1024-300x195.jpg" alt="" title="bioetica_1024" width="300" height="195" class="alignnone size-medium wp-image-103" /></a><br /><code>  Organizado por la Facultad de Medicina de la Universidad Mesoamericana, en Quetzaltenango, segunda ciudad de la República de Guatemala, se celebró los días 14 y 15 de agosto de 2009. Con la finalidad de iniciar actividades en esta disciplina y estimular la integración de la Bioética a sus planes de estudios superiores, considerando la importancia de la misma en la época actual.<br />
El tema central "Retos de la Bioética para el Nuevo Milenio". Pronunciaron conferencias los profesores Rolando Figueroa, Raquel Cifuentes, Flor de María de Pellecer y Carlos Lara Roche. Desarrollaron temas como: Sexualidad Humana y Juventud, Fundamentos de la bioética, El Inicio de la Vida Humana, Medicina de Cuidados Paliativos, Problemas Bioéticos del VIH Sida, La Humanización de la Medicina.</p>
<p>La asistencia de participantes fue impresionante mas de seiscientos cincuenta, en su mayoría estudiantes universitarios de las distintas disciplinas y profesores de toda la región Sur-Occidente de la república.</p>
<p>Para nuestros queridos lectores adjuntamos algunas fotografías y el programa desarrollado.<br />
 El presidente del Cogreso fue el Dr. Gustavo Méndez Profesor de Salud Mental y de Bioética, en la Universidad Mesoamericana.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://carloslararoche.com/blog/2009/09/10/primer-congreso-de-bioetica-en-quetzaltenango/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>&#8220;La índole tecnológica del ser humano&#8221; José Luis Del Barco.</title>
		<link>http://carloslararoche.com/blog/2009/08/08/la-indole-tecnologica-del-ser-humano-jose-luis-del-barco/</link>
		<comments>http://carloslararoche.com/blog/2009/08/08/la-indole-tecnologica-del-ser-humano-jose-luis-del-barco/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 08 Aug 2009 00:19:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lararoche</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Artículo del Mes]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://carloslararoche.com/blog/?p=91</guid>
		<description><![CDATA[
LA ÍNDOLE TECNOLÓGICA DEL SER HUMANO
(THE TECHNOLOGICAL CHARACTER OF HUMAN BEING)
Prof. Dr. José Luis del Barco
Universidad de Málaga
	La técnica no es accidental, sino esencial, al ser humano. Es el modo de vida del homo sapiens sapiens. No ha habido vida humana pretecnológica ni un periodo de la historia sin ella. Desde que el hombre puso [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>
LA ÍNDOLE TECNOLÓGICA DEL SER HUMANO<br />
(THE TECHNOLOGICAL CHARACTER OF HUMAN BEING)</p>
<p>Prof. Dr. José Luis del Barco<br />
Universidad de Málaga</p>
<p>	La técnica no es accidental, sino esencial, al ser humano. Es el modo de vida del homo sapiens sapiens. No ha habido vida humana pretecnológica ni un periodo de la historia sin ella. Desde que el hombre puso los pies sobre la tierra empezó a fabricar instrumentos. Y seguirá fabricándolos. El arado, la aeronave y los ingenios técnicos del futuro son fases del progreso técnico. La asombrosa capacidad humana para fabricar se debe a la conexión entre las manos y el cerebro. La técnica no debe ser objeto de reverencia ni de temor pero sí debe ser gobernada.<br />
<span id="more-91"></span></p>
<p>	Technique is not accidental, but essential, to human being. It is the homo sapiens sapiens way of life. There is neither pretechnological human life nor a historic period without it. Human being is making tools and instruments since the very moment he is on earth. And so will he go on. Plough, airship and future apparatus are stages of the technical progress. The enormous human aptitude for making is due to the connexion between brain and hands. Technique ought be neither venerated nor feared but ruled. </p>
<p>Palabras claves: Técnica, connexion entre manos y el cerebro, evolución, fines y medios, medio instrumental.</p>
<p>Technique, connexión between brain and hands, evolution, means and aims, instrumental environment.</p>
<p>	El hombre no habita ni ha habitado nunca un mundo natural. Desde el lejano día que puso los pies sobre la tierra, empezó a transformarla. Frotando dos palos hizo fuego en invierno, con la rama de un árbol se construyó una lanza, abrió una besana con la reja del arado. Fueron intervenciones sin graves consecuencias sobre la naturaleza, aunque en algo la alteraron. Sobre su superficie, sin cambios e igual durante siglos, quedó impresa la huella de unas manos inquietas. Por obra de su industria, surgieron cosas nuevas, lanzas y besanas, que se añadieron a las que existían. Con el sol, la luna, los montes y los ríos convivieron vasijas, hachas y tumbas. A lo natural se unió para siempre lo artificial. Así ha sido desde entonces. El hombre ha seguido sin interrupción, movido por un temple que lo mueve a hacer, produciendo mil obras que sin él no existirían. De la rueda a la aeronave no ha parado ni un minuto de crear herramientas, artefactos y utensilios. Se ha construido un mundo propio sin parangón con el hábitat de las demás especies. No natural, sino instrumental, es el universo humano. El bon sauvage de Rousseau es una ficción al servicio de otra ficción: la vida del ser humano antes de la existencia de la sociedad. Nunca ha existido un salvaje, ni bueno ni malo. El hombre ha sido y es un ser cultural. Siempre, siquiera mínimamente, tecnificado. No puede ser de otro modo porque es por esencia dinámico y laborioso. Su biología es tecnológica y lo capacita para hacer instrumentos con instrumentos. Eso es la técnica y no tiene fin. Asi lo muestra la historia, ese relato de una carrera sin término hacia lo desconocido o la crónica de asombros que va del tam-tam al móvil, del caballo al avión, del boca a oreja a internet. Sólo tiempo ha hecho falta para el apogeo del aparato al que asistimos hoy día. Y es cuestión sólo de tiempo ver cómo son desbancados los que ahora nos deslumbran por otros más portentosos. Pero pocos o muchos, prodigiosos o triviales, jamás han estado ausentes del universo humano. </p>
<p>                                                                  2<br />
	Un dinamismo así, que transforma lo que toca, produce sin parar cosa tras cosa y parece decidido a acabar con lo imposible, provoca reacciones antagónicas. Una es reverencial. La técnica se idolotra. La espectacularidad de sus logros, rayanos en lo increíble, es deslumbrante. Fascina tanto que ofusca. Con frecuencia nos pone en un estado de pasmo en el que nos sentimos inclinados a decir la palabra “omnipotencia”. No hay problema que se resista al poder de la tecnología. Extravagantes visiones tenidas por imposibles durante mucho tiempo se han hecho realidad. Los viajes intergalácticos o el descenso a los fondos abisales del océano, reservados hasta ayer a la ficción literaria, son hoy algo rutinario. La tecnología recorta el radio de la ficción y aumenta el de lo posible. Casi todo nos lo pone al alcance de la mano. Hasta el límite insalvable de la sabia sentencia, “todo tiene remedio menos la muerte”, parece estar a punto de caer. Con la ayuda de la técnica llamada clonación los raelistas prometen la inmortalidad. Ella, la inmortalidad, o la eterna juventud, o la piel tersa y fresca, o la fuerza sin mengua pese al paso de los años auguran para el futuro las técnicas biomédicas. “El rasgo esencial de la última fase de la biomedicina, dice Ulrich Eibach, es disponer al hombre en el mundo de tal forma que pueda ser objeto de investigación y planificación: un diseño tecnológico más. [&#8230;] El fin oculto de la ciencia, orientada por un pensamiento utópico, parece ser la creación artificial de seres vivos y la victoria sobre la muerte” . No hace falta recurrir a esas exageraciones, hasta hace bien poco inimaginables, para quedar seducidos por la tecnología. Basta acudir a ejemplos cotidianos. Enviar un mensaje a cualquier rincón del mundo a traves de las ondas, ver en tiempo real lo que ocurre en las antípodas, suprimir el dolor con un analgésico, iluminar la noche u obtener información de satélites que flotan en el espacio forma parte de la vida diaria. Esas cosas son coser y cantar. En el día a día ocurren milagros tecnológicos delante de nuestro ojos. Ante tanto prodigio nos quedamos de una pieza. La idea embaucadora de que no existe un problema que no resuelva la técnica se adueña de nuestras mentes. Llegamos a creer que es un poder sobrehumano y despierta reverencia.<br />
	Junto a la reverente, la técnica provoca una reacción miedosa. Antes o después su poder desmedido se nos irá de las manos. Ciertos síntomas indican que ya hemos empezado a perder el control. El automóvil se ha hecho dueño de las ciudades. No podemos impedir que las invadan y nos vemos obligados a cambiar nuestro hábitos y a respirar aire impuro. Internet pone el mundo a nuestra disposición. Eso es fantástico pero peligroso a ciertas edades. El mundo en manos de un niño, el acceso de sus ojos ingenuos al carnaval de la comedia humana, donde conviven bondad y protervia, plantea un desafío a la educación. Ésta es una actividad de cuya dirección hemos sido enajenados. Los cauces habituales por los que discurría, la familia y la escuela, se baten en retirada ante los informales. Los juegos con otros, a cualquier edad, van siendo desbancados por las videoconsolas y otros “juegos onanistas”, que cada uno juega a solas consigo. Las riendas de lo lúdico le han sido arrebatadas a la imaginación y entregadas a la técnica. “¡Oh tiempos aquéllos, se lamenta Alejo Carpentier, en que los niños, ignorantes de radio y televisión, gastaban su excedente de energías en juegos de creación: periódicos caseros, teatro, representaciones, música” . Hasta la procrecación pasará a manos suyas. Se habla de hombres a la carta, Nocizk usa la expresión “supermercado genético”, hay quien piensa fabricar el hombre-mono y Un mundo feliz, Fausto y otras obras de ficción presentan la vida como una manufactura hecha en el laboratorio. También en el terreno intocable de la vida la técnica se ha engreído hasta el punto de robarnos el ámbito improfanable. Estas y otras proezas, del tamaño de titanes, despiertan la conciencia de que la técnica es como el hijo que se revuelve contra su padre. Ya no es dócil sino rebelde y hace cara a su autor. La insubordinación asusta. De la alarma que causa su dimensión gigantesca se nutrió la reflexión de la Escuela de Frankfurt. Marcuse, Adorno u Horkheimer, tan distintos en todo, coinciden en acusar a Occidente de haber desarrollado la razón instrumental de manera obsesiva. Las consecuencias de la manía están a la vista. Postergar las dimensiones teórica y práctica de la razón, la asfixia burocrática, la amenaza tecnocrática y un tipo nuevo de hombre, el unidimensional, son las más desastrosas. Un temor parecido está en el origen de la conciencia ecológica. El triste espectáculo de una naturaleza esquilmada ha hecho aparecer una nueva sensibilidad. Nada le duele tanto como el deterioro medioambiental, cuya causa principal sitúa en la acción humana. Aunque el hombre ha sido activo en toda la historia, su actividad fue inofensiva durante milenios. Hoy no lo es. Ahora aumenta su eficacia con la tecnología y puede ser destructora. La alianza entre acción humana y técnica es capaz al parecer de arruinar la tierra. Es prepotente y espanta. He ahí la reacción miedosa.</p>
<p>                                                                3<br />
	Ni reverencia ni miedo. Ambas reacciones son inoportunas. Desconocen que la unión entre el hombre y la técnica no es accidental, una contingencia que podría darse o no, ni se establece al azar, por un golpe de suerte o por obra de la aciaga fortuna, después de un tiempo sin ella. La técnica es su forma de vida. No ha habido humanidad pretecnológica ni vida humana sin técnica. Antes del hombre existía la vasta naturaleza. Era el amplio regazo de la serie infinita de los seres naturales. La llegada de aquél alteró el escenario. A los frutos de la tierra, añadió los productos que salían de sus manos. Con la primera flecha, o cualquiera que fuera el primer utensilio, empezó la incesante carrera de instrumentos que se llama técnica. Es el destino del hombre.<br />
	Su biología es tecnológica y lo habilita para fabricar sin tope. El motor de su dinamismo es la conexión entre el cerebro y las manos. “Condición de posibilidad de construir instrumentos” , la llama Leonardo Polo. Ya por separado son fabulosos. El cerebro del hombre es, en realidad, un hipercerebro. Su tamaño y formalización son exclusivos y es capaz de albergar la inteligencia, la cual nos permite pararnos a pensar, tomar contacto con las ideas o apreheder lo universal. Con éste se interviene en el mundo práctico con altísima eficacia, pues convierte los recursos en fuentes inagotables de fabricación y hace que rindan al máximo. Fecundados por él, dan de sí todo lo que pueden. En el árbol centenario expuesto a la intemperie, la inteligencia descubre cientos de oportunidades. Descubre el mástil, la viga, el remo, el yugo, la leña, o una invitación a sentarse a descansar bajo su sombra. Oportunidades continuarían siendo por siempre si no fueran trasladadas a la realidad. No fabricándolas, quedarían sin remedio, como los arquetipos de Plotino y Platón, en el territorio de lo ideal. Corresponde a las manos, las operarias de los proyectos de la inteligencia, “proporcionarles cuerpo” y traerlas al real. Las manos tienen rasgos fabulosos. Frente a las extremidades de los demás seres vivos, carecen de especialización. La garra posee uñas corvas; la pezuña, pesuños cubiertos de uñas; la mano del mono, una anatomía diseñada para prender. Las tres están especializadas en una función: la garra en desgarrar, la pezuña en caminar y la mano del mono en agarrar la rama e ir de acá para allá por la arboleda. La mano del hombre, en cambio, no tiene una función definida. Es dúctil y versátil y está abierta a muchos usos. Puede dar y mendigar, acoger y amenazar, pintar y escribir, parar los golpes a la cara de otro o darle garrote vil. Mientras tiene energía es fuente de actividad. Hasta quedarse inmóvil sobre el papel pautado compuso la genial de Béla Bartók. Unos segundos más y hubiera terminado los compases finales de su última obra, Tercer concierto para piano y orquesta, aunque con los anteriores, escritos con muchos padecimientos, enriqueció la vida de los demás. Enriquecer el mundo con sus obras es obra de las manos. Son el órgano politécnico por excelencia. El remiendo del calzado, la microcirugía y la soldadura de una estación espacial dan testimonio de su versatilidad. Todos lo utesilios, todas las herramientas, todas las composturas proceden de su industria. Son el instrumento de los instrumentos.<br />
	La productividad humana no se debe, sin embargo, al cerebro o las manos aisladamente, sino a la unión de los dos. La inteligencia sin manos sería semejante al general sin soldados. Éste trazaría la estrategia para no entrar en batalla y aquélla descubriria posibilidadades de fabricación que nadie fabricaría. Quedarían para siempre en un limbo ideal sin descender al mundo. Las manos solas son, asimismo, estériles. Son peones u obreras y precisan la orden de la inteligencia, el plan de trabajo, para ponerse a la obra. La catedral se costruye cuando está el proyecto. Las manos necesitan dirección racional. Sin ella se agitarían sin ningún control o caerían ociosas a ambos lados del cuerpo. Sirven conectadas con la inteligencia. Entonces se vuelven hábiles, adquieren destreza -la inteligencia en las manos- y hacen las cosas que forman el mundo artificial. “La unión hace la fuerza”, dice el dicho popular. La del cerebro y las manos crea una fuerza pujante que mueve a producir. Ésta es, aunque asombrosa, la conclusión: el organismo humano está hecho para hacer. Su destino es la técnica. Lejos de ser ésta una circunstancia ajena a la vida, un añadido adventicio o accidental del que cabría prescindir, es el sino del hombre. Como tal es un fenómeno constante en la historia. No ha habido un tiempo sin técnica ni habrá futuro sin ella, pues forma parte de la naturaleza humana, como el sentido estético o la sociabilidad. Es el modo de vencer el acoso de la necesidad con el auxilio de la libertad. Para elaborar un objeto técnico es preciso que intervenga el libre albedrío. El mundo no es el edén de la abundancia, sino un reino de escasez. La penuria de recursos sitúa al ser humano frente a este dilema: una existencia de privaciones o hacer frente a aquélla. El hombre hace lo segundo. Ante el hostigamiento de la necesidad, su libertad reacciona suscitando posibilidades nuevas. Si, seducida por la indigencia, no reaccionara, no habría técnica. Depende, pues, de la libertad. Como hija de ésta, prenda divina sin cuya iniciativa no extraeríamos la utilidad de las cosas, es, ya lo he dicho, el destino del hombre.</p>
<p>                                                                4<br />
	Lo fue desde el principio, como pone de manifiesto su evolución. “Hace ya entre 50.000 y 60.000 años, dice Stock, que se puede hablar de cultura, y de su compañera, la tecnología. En los humanos la evolución biológica está condicionada fuertemente por la cultura”. Se puede hablar, en efecto, de tecnología desde que apareció en esta tierra. Su aptitud para la técnica, para hacer instrumentos con instrumentos, le permitió apartarse de la coactiva estrategia evolutiva de las demás especies para seguir la propia. En vez de adaptarse al medio, cambiar de morfología conforme a sus exigencias, lo modificó para hacerlo habitable. Sin necesidad de alas, salvó fosos y abismos tendiendo puentes. No tuvo que modelar la anatomía de su cuerpo, como el delfín, para atravesar océanos. Le bastó imaginar el viento hinchando la vela para ser rey del mar. Con sus ojos frágiles, expuestos a astigmatismos y miopías, vio lo oculto, lo invisible y los cuerpos situados más allá de las estrellas. “No existen límites definidos, dice Eve-Marie Engels, catedrática de Bioética de la Universidad de Tubinga, entre la evolución natural y la cultural”. No existen porque en el hombre la evolución natural es instrumental. Se hace con técnica. Los problemas del hábitat, que ponen al animal frente a la alternativa de adaptarse o morir, son para él sólo retos de los que sale airoso. Tapa su desnudez con el vestido; vence el frío con la ayuda de la calefacción; para resguardarse de la intemperie rodeado de los suyos, se construye un hogar; la agricultura y la ganadería le permiten tener la despensa abastecida pese a la avaricia de la naturaleza; con la telecomunicación anula las distancias y fabrica misiles y otras armas destructivas cuando desoye a la ética. Lo último, aunque un grave riesgo que hay que eliminar, no cambia el hecho: el mundo humano no es natural sino instrumental. El hombre es el ser que domina el ambiente. Se inserta en él, no adaptándose, sino transformándolo y llenándolo de novedades. Así ha sido, es y será porque las virtualidades de la tecnología son inacabables. Además de producir objetos, la técnica abre un proceso de producciones sin fin.  </p>
<p>                                                                    5<br />
	Hubo que esperar un tiempo para ver el alcance de su pujanza ubérrima. Ese tiempo se llama modernidad. En él se empieza a mirar el conocimiento con interés. Hasta entonces el saber era desinteresado. Bastaba conocer qué son las cosas para que el afán humano hallara sosiego. No era necesario que la teoría “diera dividendos” para consagrarse a ella como forma alta de vida. La praxis perfecta es completa por “leer por dentro” la realidad. En sí misma, sin resultados útiles, es fuente de gozo. Todavía Schopenhauer dice que “el puro conocimiento desinteresado” es la “única felicidad pura” . Todo esto lo cambió la acometividad del espíritu moderno. Diligente, industrioso y ávido de resultados, consideró un derroche desperdiciar la eficacia de la teoría para potenciar la práctica. Ésta sin aquélla, como huerto sin riego, da escasos frutos. Sus obras carecen de vuelos altos. No maravillan, no satisfacen las aspiraciones de la fantasía, no remedian las necesidades que ahogan al hombre. La práctica sin teoría es un sol apagado o un músculo sin tono: ni alumbra ni golpea. La flojera se debe a que es imposible hacer sin conocer. Detrás del ruido de los logros técnicos hay estudio en silencio. La penicilina estuvo precedida de años de estudio y reflexiones en el laboratorio; los potentes telescopios, esos ojos para ver los remotos confines del universo, tuvieron que esperar a que se conocieran las leyes de la óptica; el vehículo espacial no se pudo construir hasta saber a fondo los entresijos de la aeronáutica, y el drama lírico es fruto de explorar los secretos de la armonía. Los inventos que nos deslumbran son hijos de una madre que se llama teoría. Fue un acierto de la modernidad entender que es superior a la práctica y servirse de ella para fecundarla. A partir de ese instante el saber fue poder. Un soberbio poder. Dondequiera que se emplea, se produce una mejora de resultados. Si se aplica, como en los tiempos modernos, a mejorar el estado de la sociedad, resulta el progreso. La marcha de la historia se acelera cuando el saber la empuja. Su ritmo cansino se vuelve galopante. Crece la economía, el hombre se zafa de la condena a una vida de subsistencia, la máquina suaviza las duras condiciones del trabajo, la medicina acaba con plagas letales. El hombre percibe su señorío sobre la naturaleza. El pesado yugo con que lo tiranizaba lo aligera la tecnología. Se afloja el cerco axfisiante de la miseria, florecen las artes, avanza la ciencia, se cultiva el pensamiento, se formula la doctrina de los derechos humanos, la libertad demanda la sociedad democrática. El mejoramiento de las condiciones de existencia humaniza la vida: ayuda al hombre a que sea el que es. La técnica es, pues, el destino humano por partida doble. Es hija de su organismo, hecho para hacer, y medio esencial de humanización. </p>
<p>                                                                  6<br />
	La incertidumnbre, la duda y la oscuridad son el sello del mundo. En él todo es ambiguo, también la tecnología. Nos hace avanzar a un ritmo frenético hacia no se sabe dónde. Se ha llevado a término el proyecto cartesiano de convertir al hombre en dueño y señor de la naturaleza, pero se empieza a temer que el dominio termine por arruinarla. Hemos ganado en medios, cada vez más refinados y al alcance de todos, pero hay voces que advierten de que hemos perdido el control de los fines. La pérdida, si es cierta, sería inquietante. La nube amenazadora de la tecnocracia encapotaría el futuro. La sociedad tecnocrática, en que fines y medios los fijara la técnica, es posible, en efecto, desde la modernidad.<br />
Durante mucho tiempo los fines de la acción los determinaba el hombre. Representaban la meta de sus afanes y él los decidía. Arar, sembrar, cazar o guerrear eran objetivos que perseguía y se lanzaba a alcanzarlos utilizando instrumentos. “Vivir no es necesario, navegar es necesario”, decían alegres los marineros griegos ante la visión atónita de la inmensidad del mar. Porque navegar es necesario, hay naves; porque guerrear, espadas; porque cazar, arcos, y porque arar, aperos de labranza. Todos esos objetos se someten como medios a la acción a la que sirven. Los bueyes se uncen al yugo para labrar el campo, la espada se empuña para luchar, la nave desatraca para zarpar. Pero ninguno fija el fin que se logra con ellos. El yugo no dice que se unza, ni la espada que se esgrima, ni la nave que se zarpe. Eso lo dice el hombre y los artefactos prestan su auxilio para lograrlo.<br />
El panorama cambia de arriba abajo en la Modernidad. En ella se usurpa al hombre una función que le corresponde. Hasta ahora había sido monarca indiscutible del reino de los fines. Fijar los que tenía por excelentes para hacer de su vida, individual y colectiva, un suceso feliz, era cosa suya. A los demás seres vivos se los imponen las leyes de la especie respectiva. Él, en cambio, desembarazado de coerciones y ataduras, los establecía, como un soberano, según el asunto en que pusiera sus miras. Hasta que cierto día los papeles cambiaron. La tecnología se hizo rebelde y empezó a rivalizar con el hombre sobre a quién corresponde establecer los fines. Poniendo a su servicio las matemáticas, un sector puntero del saber teórico, conoció un desarrollo descomunal. Los ingenios que fabrica desde este momento, como hijos de una exacta e infalible ingeniería, tienen sus propias reglas y marcan la pauta. Dotados de autonomía, casi como si tuvieran vida propia, funcionan por su cuenta, siguiendo su lógica, y establecen las leyes que ha de acatar el hombre para hacer uso de ellos. Una central nuclear impone a la población de las áreas cercanas la obligación de vivir permanentemente en vela. No podrán a cercarse demasiado por miedo a la irradiación. La contaminación impedirá que se planten los huertos y se nade en los ríos, habrá que someterse a revisiones médicas, planeadas escrupulosamente, para prevenir enfermedades. Desde la modernidad, el utensilio, u objeto técnico redoblado con poder determinante, como muestra el jemplo de la central nuclear, no es tan sumiso como el yugo o la espada. Se emancipa de algún modo de la tutela del hombre e impone sus condiciones. “Es una objetividad, dice Leonardo Polo, portadora de un fin” . Lo trae consigo al nacer, al ser fabricado, y obliga a la acción humana a subordinarse a él.<br />
Un misil inteligente es un dispositivo cuyo objetivo es matar. Quien lo planeó, con talento digno de mejor causa, buscaba una máquina deletérea y segura a todo riesgo. Usó los saberes de muchas ciencias, de la balística a la cibernética, y encajó las piezas una tras otra, como engranaje al servicio de un plan bélico, para que fuera un exacto reloj de destrucción. Con ese objetivo como único fin salió de la fábrica y ahora espera en el hangar el momento del disparo que lo lance a colarse por un mínimo resquicio de la defensa enemiga. Ese designio mortal lo lleva en las entrañas (si cabe la licencia de atribuir entrañas a un artefacto devastador) y compele a la acción a secundarlo. Le “pide” que se ponga al servicio de su fin, sin el que es a todas luces un útil inútil. El misil inteligente o se fabrica o no. Pero si se fabrica, surge una criatura con un fin prefijado que atrapa la acción y la encamina en una dirección. No es raro que un país organice su política sobre bases belicistas. Cuando lo hace, los fines sociales, de la sanidad a la educación, quedan supeditados a las exigencias armamentistas. El misil despoja al hombre, no por destructor sino como utensilio tecnológico, de la posibilidad de establecer los fines. Como otros aparatos de nuestros días. La televisión difunde ciertos estilos de vida que el hombre desprevenido de la sociedad de masas adopta como una malva creyendo que la elección ha sido suya. ¿No hay patrones de conducta, formas de diversión o modos de vestir que se imponen poco a poco entre la gente, de manera inadvertida, por la acción hábil del márketing? Instigados por el móvil, hemos entablado la conversación de la humanidad, y el voto, un acto decisivo de la libertad, es inducido a veces en el ciudadano usando con astucia la tecnología publicitaria. Son muchas las situaciones en que vamos a remolque del aparato. Cada vez es más frecuente que marque la dirección que ha de seguir la historia y fuerce a la sociedad a una organización en consonancia con él. Así se ha configurado la civilización científico-técnica.</p>
<p>                                                                   7<br />
	La técnica moderna, investida del poder de determinar los fines, entraña este riesgo: nos hace avanzar a ciegas. Abre un abanico de posibilidades que invalida los pronósticos y las previsiones sobre lo por venir. No hay modo de prevenir el futuro al que nos lleva con furia arrolladora. Estamos en sus manos, como nave a la deriva, sin saber si haremos agua o arribaremos a puerto. Las técnicas de reproducción entraron en escena como solución a la infertilidad. Ese noble fin le abrió muchísimas puertas. Pero marcó, asimismo, la dirección a la acción. Le impuso el brutal gravamen de destruir los llamados “embriones sobrantes”, o guardarlos congelados hasta no se sabe cuándo, o usarlos para la investigación. Más tarde se abrió la posiblidad de elegir el sexo de los hijos, y parece inminente la de traerlos al mundo a gusto de cada uno, con cualidades físicas y psíquicas apalabradas por adelantado entre padres y científicos. Más alejado queda el momento en que sea posible reproducir selectos especímenes de hombre. Pero con la ayuda de la fantasía, y ciertas legislaciones con prisas, que antes de llegar dan la bienvenida a la clonación, podemos imaginar un mundo poblado de individuos óptimos. ¿Podrá el carácter racista de un programa así resistir la tentación de instaurar la sociedad poblada por los mejores? ¿Por qué echarse para atrás ante una tecnología que permite llenar este mísero universo de torres de humanidad como Einstein o Beethoven? ¿Dónde nos llevará la posiblidad de tomar a nuestro cargo la dirección de la evolución?<br />
	La imposibilidad de responder a esas preguntas es la expresión del riesgo de la técnica moderna. Para conjurarlo, se pueden seguir diferentes estrategias. Una consiste en negarlo. Pero hacer la vista gorda, no darse por enterado, es una pésima táctica. Supone puerilmente que los problemas se esfuman si se mira hacia otro lado. Sólo si se abdica de la reflexión, algo siempre irresponsable, cabe no ver la llegada de un mundo nuevo cuya protagonista será la tecnología. Otra es proteica, pues actúa en varios frentes. El más pugnaz trata de frenar la técnica; y el más complaciente, de paliar sus secuelas con nuevas medidas técnicas: redoblando el protagonismo del artefacto. Frenarla es imposible por antihumano. La biología humana es biotecnología y haría falta cambiar la naturaleza de arriba abajo -enmendar la plana a Dios- para que el hombre viviera sin usar la potencia que le da la alianza de las manos y el cerebro para cambiar el mundo con su trabajo. Paliarla con técnica, además de abrir un proceso al infinito (técnica para paliar los problemas de la técnica creada para paliar los problemas de la técnica), daría lugar a un sistema de reglamentación asfixiante: algo parecido a un régimen totalitario.<br />
	Ni negar el peligro ni frenar la técnica. La vía adecuada al hombre, el ser que ha de vivir dirigiendo su vida, es gobernarla. La magnitud que ha adquirido una de sus criaturas le pone ante la tarea de “dominar su dominio”, según las palabras de Gabriel Marcel, para que en todo momento rinda frutos humanos. Sólo si se acepta que es totalmente autónoma, no es viable el gobierno. Pero, a mi modo de ver, en este mundo precario, donde antes o después el sufrimiento impondrá su presencia inesquivable, nada es autónomo así. No hay autonomía absoluta. Tampoco la de la técnica. Ésta ha de avanzar siguiendo su propia lógica al servicio de los fines humanitarios del hombre. Si un día se apartara de ellos, quedaría amenazada la dignidad. Entonces podríamos decir que hemos creado un monstruo.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://carloslararoche.com/blog/2009/08/08/la-indole-tecnologica-del-ser-humano-jose-luis-del-barco/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Artículo del mes: &#8220;La importancia de la Ética Médica en las escuelas de Medicina&#8221;</title>
		<link>http://carloslararoche.com/blog/2009/07/05/articulo-del-mes-la-importancia-de-la-etica-medica-en-las-escuelas-de-medicina/</link>
		<comments>http://carloslararoche.com/blog/2009/07/05/articulo-del-mes-la-importancia-de-la-etica-medica-en-las-escuelas-de-medicina/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 05 Jul 2009 02:54:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lararoche</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Artículo del Mes]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://carloslararoche.com/blog/?p=85</guid>
		<description><![CDATA[LA IMPORTANCIA DE LA ÉTICA MÉDICA EN LAS ESCUELAS DE MEDICINA
                                             [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>LA IMPORTANCIA DE LA ÉTICA MÉDICA EN LAS ESCUELAS DE MEDICINA</p>
<p>                                                                                          Dr. Carlos Lara Roche</p>
<p>      Esta presentación pretende transmitirles mi preocupación por la suerte moral de nuestra profesión y reflexionar juntos acerca de la doctrina del ejercicio médico en nuestro medio: que somos, a donde vamos y que queremos de nuestros futuros médicos. <span id="more-85"></span><br />
Quizá nunca como en este tiempo se ha hecho tan evidente la importancia de la formación ética en las escuelas de medicina. Estoy convencido de que la satisfacción personal- la felicidad del médico- en el ejercicio de la Medicina no se vincula sólo al éxito profesional, al beneficio material o a la fama, sino que ancla sobre algo mucho más profundo, que es la vocación, y ésta sólo es factible, al menos así lo pienso, si se preserva la identidad del acto médico. Donde la elección terapéutica no constituya sólo una decisión técnica sino también una decisión moral.<br />
En tanto que los avances tecnológicos y los logros médicos se suceden, se va perdiendo la clara visión entre lo que es honesto y lo que no lo es, donde acaba lo que es digno, donde empieza lo que es indigno. Ante ésta crisis de valores y principios morales que rigen la conducta humana, se hace imprescindible y necesario el estudio serio y meditado de todo aquello que compone lo esencial de la Ética Médica<br />
      Pocas profesiones se hallan tan inmersas en un proceso de cambio tan profundo como la nuestra. Las transformaciones operadas en la práctica médica en las últimas décadas revelan su incorporación definitiva a la Modernidad. A pesar que la medicina a estado vinculada a su tradición ancestral, se notan cambios de transformación básicamente en dos campos de la actividad médica, el específicamente científico y la relación médico-paciente. </p>
<p>En cuanto a la primera actividad, podemos apreciar que la medicina moderna está en crisis, crisis de identidad, crisis de sentido; la tecnología se ha desarrollado de tal forma que cambia la manera de pensar del médico, se tiene una confianza exagerada en la técnica, que nos ha llegado a dominar. El cientifismo reinante califica a la ciencia como la omnipotencia en las manos del hombre, la verdad absoluta y que es capaz de resolver los grandes problemas de la humanidad, lo cual ha logrado sólo en parte.</p>
<p>      Si bien es cierto que la tecnología ha contribuido a la mejora de la calidad de vida, que ha posibilitado un conocimiento más preciso del universo, ha acortado las distancias entre los hombres, facilita las comunicaciones y permite una universalización del saber, del progreso. También es cierto que los abusos de la tecnología, han convertido ciudades enteras en cenizas, bosques verdes en desiertos y aires puros en nieblas irrespirables. Parece por lo tanto que la tecnificación es un arma de dos filos y que dejada sin control ético se comporta como ser irracional.</p>
<p>     Y en cuanto a la relación médico-paciente es necesaria una evaluación con seriedad  ante esta situación, sobre la misma tecnología, y es a la filosofía a la que corresponde hacerlo. Esto es prioritario ya que necesitamos saber que valores son relevantes para establecer criterios de evaluación. Sin embargo no debemos caer en dos grandes reduccionismos, en primer lugar el utilitarismo, que como único criterio se basa en la utilidad, y en segundo lugar evaluar desde la efectividad evaluada sólo desde un criterio interno de la propia tecnología. Si prescindimos de otros elementos valorativos extrínsecos, sean éticos, ecológicos, sociales, etc, la tecnología se convierte en un monstruo gigantesco. La combinación de estos dos criterios es el ideal del cientifismo, criterios de utilidad y eficiencia, unidos a los criterios éticos.</p>
<p>      ¿Qué sucede entonces con la Medicina? Pues que la tecnocracia imperante va sustituyendo progresivamente aquel proceso de análisis  de atenta y minuciosa observación que conocemos con el nombre genérico de “clínica”. Aquella disciplina que comprende el diagnóstico, compuesto por la anamnesis o historia clínica, aquella entrevista que permite conocerse médico y paciente, el examen físico completo, y con ello formar una impresión diagnóstica basada en el conocimiento y la experiencia para llegar a un diagnóstico más preciso. Luego el pronóstico o sea el probable curso que tomará la enfermedad y por último el tratamiento, ya sea preventivo o curativo.<br />
El peligro de la medicina actual es que el médico, se base principalmente en delicadas y complicadas pruebas de laboratorio, estudios sofisticados de imágenes radiológicas. Si no se tiene cuidado caemos en la tentación de apoyarnos casi exclusivamente en todos estos métodos auxiliares del diagnóstico y abandonamos la oportunidad la llegar a alcanzar la notable visión totalizadora de la Clínica, que usaron casi sin ayuda de otros estudios nuestros antepasados, confiados en sus propias capacidades.</p>
<p>      Ante esta situación parece inevitable concluir que la tecnología si no la manejamos racionalmente, nos lleva a la deshumanización de la medicina. En algunas ocasiones no sabemos ni el nombre de los pacientes, reducidos a un número de cama, o a un diagnóstico, un manojo de radiografías que no nos permiten encontrar a la persona humana que está detrás de todo esto.</p>
<p>      Por muchos años hemos padecido la falta de una cátedra de Ética Médica en nuestras Facultades de Medicina, sin embargo siempre ha estado presente el interés por practicar con principios éticos nuestra profesión. Por ejemplo en el acto de graduación los médicos leemos el juramento médico con base en el Juramento Hipocrático, con el cual nos comprometemos a actuar éticamente en el ejercicio de nuestra noble profesión. Además la conducta ejemplar de muchos de nuestros ilustres maestros, ha servido de guía a las nuevas generaciones.</p>
<p>En 1949 el colegio de Médicos y Cirujanos de Guatemala, elabora el primer Código de Deontología Médica y luego de tres ediciones mejoradas y actualizadas cada cierto tiempo, en 1998 sale a luz el actual Código, adaptado a las necesidades de la época.</p>
<p>      Volviendo a la cátedra de Ética Médica, reconocemos que la enseñanza de la Ética, conlleva múltiples y serias dificultades: en primer lugar la falta de profesores conocedores de la ciencia ética, luego adolecemos con un inconveniente  metodológico por la falta de preparación humanística filosófica de nuestros estudiantes, para poder fundamentar las ideas en el estudio de la ética. Por otro lado está, el subjetivismo  moral imperante en la actualidad y el relativismo  que impiden la claridad y la definición de las ideas, que va creando conductas imprecisas, eclécticas, que conducen a la confusión y desorden en el actuar del hombre.</p>
<p>Con el ejercicio de la profesión, todo médico debe alcanzar la madurez necesaria para desenvolverse adecuadamente en la vida social, política, científica, económica y por supuesto en la práctica de la medicina. Pero al ponerse el médico con las realidades de la vida y con la presión del ambiente, podemos hacernos estas preguntas, ¿Se puede triunfar en la vida profesional actuando rectamente, de acuerdo con los principios morales que emanan de la Ética?<br />
Esta incertidumbre acecha al profesional acerca de la posibilidad del éxito científico, social y aún económico sin que haya que comprometer la conciencia, por consiguiente la dignidad humana, y es cuando aparece el fantasma de la corrupción que tantos seguidores parece tener.</p>
<p>      Con lo anteriormente expuesto, salta a la vista la necesidad urgente de la enseñanza de la Ética Médica en nuestras escuelas de medicina; porque si queremos formar profesionales éticos, hay que enseñarlos a serlo y a como hacerlo. Ya que un frío Código de Ética no moraliza a un hombre. Lo importante es que su actitud esté de acuerdo con los conocimientos éticos, para que su conducta sea moralmente adecuada y aplicar concretamente esos conocimientos a su trabajo diario; en otras palabras, formarles su conciencia moral.</p>
<p>      En palabras del filósofo Jacques Maritain, decía: “La tarea de la educación moral se está convirtiendo hoy más y más importante, ya que el hombre hoy como nunca está confrontado con filosofías materialistas y positivistas que relativizan completamente los patrones morales”. Y al caer en ese relativismo ético, lo que ayer era respetable, hoy ha dejado de serlo, todo se vale, todo es negociable, nada es digno de absoluto respeto. Esta manera de proceder ha llevado incluso a trivializar el valor sagrado de la vida humana, llegando a calificar con una escala cuantitativa, cuales vidas merecen vivir y cuales no lo merecen. El que no es normal, no es persona, su vida carece de valor y no posee dignidad ni derechos para vivir. Estos homúnculos de dignidad reducida, nos lleva a la conclusión, que el embrión humano, el feto, el niño deforme, el hijo no deseado, el paciente en coma profundo, el demente, el anciano decrépito, por carecer de vida mínima exigible, no son personas y no merecen vivir.</p>
<p>      En cuanto a la dimensión humana de la medicina de hoy, es necesario insistir en la necesidad de devolver esa especial característica a nuestro quehacer profesional.<br />
Hablar ante un grupo de médicos, sobre la dimensión humana de la medicina, parece a primera vista, una cosa de Perogrullo, pues es algo que se da por supuesto. Tan obvia y evidente es la importancia de ello, que carecería de objeto subrayarlo, sino fuera porque resuena de una a otra parte, las voces que hablan de la deshumanización de la medicina actual a causa de la tecnología que si no se controla adecuadamente nos lleva hacia ese camino.<br />
No se trata de condenar las investigaciones y frenar el progreso científico, por el contrario hay que estimular esos estudios, siempre y cuando nos lleven al progreso y provecho del mismo ser humano y no a su destrucción. Que se respete la vida humana desde su concepción hasta su muerte natural, que se respete la integridad personal y la dignidad suprema de la persona humana.</p>
<p>      Existe un error muy difundido, de que la ciencia nada tiene que ver con la moral, con la ética, que es una disciplina completa, ajena a estas regulaciones de principios, normas y valores, al contrario la ciencia humana del hombre y para el hombre, a su servicio, no puede ser ajena al mundo de los valores, ni ser considerada como el valor supremo, la verdad absoluta.</p>
<p>      Los bienes que manejamos en la práctica médica son primarios: La vida de una persona, la salud, la libertad, el cumplimiento de la propia vocación. Estos bienes debemos defenderlos, preservarlos, recuperarlos y promoverlos, de acuerdo con unas normas éticas objetivas al margen del capricho o de la moda. Su actuación constante según estas normas, desarrolla las virtudes clásicas del médico que nuestra cultura ha conservado al paso de los siglos. Hay sin embargo como un cierto complejo de inferioridad para considerar las cosas así. En nuestro mundo pareciera que el imperio de lo “científico” mal entendido nos eximiera de prejuicios y tradiciones ya sobrepasados por el progreso. El apelar a nuestra tradición hipocrática, parece un recurso trasnochado, obsoleto, pasado de moda y retrógrado. Todo esto debe ser sustituido por la Autonomía, o sea la libertad absoluta de los pacientes, huir del mounstro del  paternalismo de la medicina hipocrática.</p>
<p>      Todo esto nos hace pensar que junto a la excelencia en la formación académica y técnica de nuestros estudiantes, va también la formación ética, con una sólida Conciencia moral, porque de no ser así, estaríamos construyendo unos gigantes técnicos y unos enanos morales. Si no cuidamos estos aspectos también pareciera como si dijésemos a nuestros estudiantes, que las cuestiones éticas carecen de interés o de importancia en medicina, esto es, que en la práctica de la medicina es irrelevante, da lo mismo, hacer las cosas bien o mal, pero esto nos confirma que las ciencias médicas por su propia naturaleza es un quehacer moral por excelencia. Hacer el bien y evitar el mal.</p>
<p>      Pero en esta tarea de la formación en Ética Médica, no es suficiente, una intuitiva buena intención, una especie de olfato para hacer el bien o como decía un maestro, practicar una Ética al oído. Es necesario estudiar seriamente esta disciplina, con una fundamentación de Antropología Filosófica suficiente para saber quien es el ser humano, la persona, para tratarle así adecuadamente. El estudiante debe tener claro que el ser humano no es sólo biología, esqueleto, músculos y órganos, sino que el hombre es un ser complejo formado de un cuerpo biológico, material pero con un alma espiritual, racional y como tal debe ser tratado. Si no lo consideramos en esta forma, veremos en el hombre una máquina descompuesta, que lo que necesita para ser reparada es un mecánico, pero no un médico.<br />
Cuando el médico trata un paciente no está tratando un cuerpo sino un ser, una unidad sustancial de cuerpo y alma, merecedor de una dignidad altamente considerada, de una vida sagrada que debemos defenderla, promoverla y respetarla. </p>
<p>     Como una conclusión a esta exposición, podría surgir como una invitación a los profesionales y docentes universitarios, a empaparnos aún mas de esa humanidad,  a profundizar en los estudios de Ética Médica y de Bioética, esa nueva derivación de la misma ética que estudia esa problemática de la biotecnología aplicada a la intervención de la vida humana, tratando de enlazar de manera indisoluble, la Ciencia y su Conciencia.</p>
<p>      Usaré las palabras del profesor Gonzalo Herránz, en una de sus lecciones dictadas aquí en Guatemala:”que el estudiante de medicina debe ser educado para que tenga una visión binocular. El ojo científico para obtener los datos clínicos, signos físicos, etc, y el ojo ético, que ha de ver al hombre enfermo investido de toda la dignidad de la persona humana, de cada ser humano quien quiera que sea, (no nacido, recién nacido, o adulto discapacitado) es verdaderamente una persona, en el concepto racional y universal.” </p>
<p>     Para concluir podríamos decir: que la formación universitaria de los futuros médicos, debe incluir la formación de la conciencia moral, para que puedan cumplir sus obligaciones de manera adecuada, como una tarea urgente e inexcusable, y que como servidores de la vida y la salud, debemos tener muy claro, que el respeto a la vida humana y a la dignidad de todo ser humano, cualquiera que sea su estado, han sido la fuerza interior que ha hecho grande a la Medicina y el motor de su ciencia. No podemos permitir que esos valores se pierdan o se olviden.                                            </p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://carloslararoche.com/blog/2009/07/05/articulo-del-mes-la-importancia-de-la-etica-medica-en-las-escuelas-de-medicina/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Artículo del mes, El inicio de la vida humana</title>
		<link>http://carloslararoche.com/blog/2009/06/04/articulo-del-mes-el-inicio-de-la-vida-humana/</link>
		<comments>http://carloslararoche.com/blog/2009/06/04/articulo-del-mes-el-inicio-de-la-vida-humana/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 04 Jun 2009 17:44:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lararoche</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Artículo del Mes]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://carloslararoche.com/blog/?p=84</guid>
		<description><![CDATA[
Bioética Especial
                                                      [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>
<strong>Bioética Especial</strong></p>
<p>                                                                                                   Dr. Carlos Lara Roche</p>
<p><strong>1.	El inicio de la Vida Humana.</strong></p>
<p>La Embriología humana es el campo de las ciencias biológicas cuyo objeto de estudio es justamente el Embrión Humano, esto nos ha permitido conocer más íntimamente el desarrollo de un ser humano desde sus primeras horas de existencia.</p>
<p>      La vida de todo ser humano comienza en el momento mismo de la fecundación, o sea, desde el preciso momento en que un espermatozoide se introduce y fecunda un óvulo u oocito. Es un hecho científico incontrovertible e incuestionable. La primera célula del cuerpo humano, el cigoto o embrión humano, viene a la existencia en ese momento concreto.<br />
Esta ha sido una verdad aprendida y enseñada desde la más remota antigüedad; pero ahora en este tiempo curiosamente se pone en tela de juicio, el momento del inicio de una vida de un ser humano.<br />
Los textos actuales de Biología humana y Embriología, son tajantes en asegurar que el comienzo de un ser humano, es en el momento de la fecundación o concepción. Es pues la ciencia biológica actual y la de siempre, la que responde a la pregunta ¿cuando comienza la vida de un ser humano?<br />
      El cigoto o embrión es un ser humano desde su concepción, con un programa activado para llegar a constituirse en un organismo adulto.<br />
<span id="more-84"></span><br />
      Ya que la vida humana comienza en el momento de la fecundación, desde ese momento existe un nuevo ser, que ya sea concebido por la vía habitual, que es la del amor de dos personas, ya sea concebido artificialmente “in vitro”por la vía no habitual, que es la biotecnología; a partir del momento que es concebido o fabricado, es un ser humano y mencionando las palabras del Dr. Jerome Leujene sacamos las consecuencias: “La medicina hipocrática me dice que debo respetarlo, no porque sea fuerte, libre o porque tenga buena salud. Yo lo respeto porque es un ser humano”.</p>
<p><strong>2.	Identidad y Estatuto del Embrión Humano.</strong></p>
<p>Una de las cuestiones que suscitan más controversia dentro del mundo de la Bioética, es la referente al denominado Estatuto Ético del Embrión Humano.<br />
Las preguntas éticas que esto presenta pueden ser:<br />
¿Puedo destruir como de un objeto se tratara a una nueva vida concebida para evitarme responsabilidades que no quiero?<br />
¿Necesito respetar esa vida que posee una dignidad propia, y unos derechos inherentes que me inhiben en conciencia a destruirla a pesar de mis deseos? </p>
<p>Actualmente se asiste en la bioética y en el bioderecho, y de un modo particular propio en el contexto de la discusión sobre el estatuto del embrión humano a un uso frecuente de las expresiones, “ser humano”, “individuo humano”, “persona humana”.<br />
La determinación del estatuto ontológico, ético y jurídico del embrión humano depende preliminarmente de las cuestiones de poder o no, aplicarle tales categorías al inicio de la vida humana. Se trata en otros términos de responder al interrogante ¿el embrión humano es un ser humano, un individuo humano, una persona humana? Esto es lo que trataremos de explicar a continuación.</p>
<p>      El reconocimiento de la presencia de un ser humano, o de un individuo humano en las primerísimas fases de la vida,  exige sin lugar a dudas, evidencias, observaciones e interpretaciones que implican directamente a la Biología.<br />
Si bien es cierto que ésta, es la que tiene la tarea de pronunciarse en primer lugar en este ámbito, la estricta interdisciplinariedad de la Bioética, ha hecho que también el filósofo se sienta en alguna medida involucrado, para el reconocimiento del embrión, del mismo ser humano, como individuo humano y como persona. Las dos primeras características del embrión como ser humano e individuo humano son tratadas adecuadamente por la biología. No así el concepto de persona, que es usado más frecuentemente por el filósofo y nunca puede ser explicado por la biología. (Pastor García, L .M  1992)</p>
<p>      Llegar a un juicio ético o antropológico, sobre si el embrión humano debe ser respetado y si es o no, una persona, son conclusiones de tipo filosófico. Pero no es menos cierto que para poder realizar tales especulaciones de tipo moral o metafísicas es necesario partir de los datos que nos ofrece la biología.<br />
Ante esta situación es necesario sugerir una reflexión seria sobre que es el embrión humano y basada en ella sacar una conclusión sobre la manera de tratarlo.<br />
Hemos visto que la primera cuestión de fondo a resolver, es definir cuando comienza una vida humana, la segunda es desde cuando esa vida es de una persona, en el perfecto sentido del concepto.<br />
El primer punto compete a la biología, que con los medios actuales de conocimiento demuestra categóricamente que un cigoto o embrión, tiene ya una dotación genética propia completa, diferente de la del padre y de la madre, es un nuevo ser humano. Esto es aceptado por todos los hombres de ciencia. Negarlo sería cerrar los ojos a la evidencia y demostrar una ignorancia científica.<br />
Lo que no parece tan claro es el segundo punto; en que momento el ser humano concebido es persona, lo cual ha generado un debate bioético muy importante.<br />
      Planteado así el problema trataremos de basarnos en primer lugar lo que la biología nos dice al respecto, para luego pasar a la reflexión filosófica (metafísica) y poder entonces definir, los llamados: Estatuto Biológico del embrión, luego el estatuto Antropológico (metafísico) y como una consecuencia, el Estatuto Jurídico del mismo.</p>
<p>      Desde julio de 1978, en que nace Louise Brown, la primera “niña probeta”, concebida in vitro, la naturaleza precoz del embrión humano se convirtió en un tema de reflexión en todos los campos, del científico al tecnológico, del filosófico al jurídico, del social, al legislativo.<br />
En 1982, es convocada por el Medical Research Council de Londres, una comisión especial, para aclarar el tema de la experimentación en embriones humanos como éticamente aceptable en Inglaterra. En 1984 tal aprobación fue confirmada por el Comité Warnock  nombrado expresamente por el gobierno inglés con el fin de estudiar todos los aspectos de la fecundación humana y de la embriología, con vistas a un proyecto de ley por el cual se autorizó la investigación sobre cualquier embrión que sea fruto de la fecundación “in vitro”, pero sólo hasta el décimo cuarto día posterior a la fecundación.<br />
      En 1986, ante esta circunstancia, la embrióloga A. McLaren creó e introdujo el término pre-embrión, para indicar el período de desarrollo que va desde la fase de cigoto hasta el día 15, en que se produce la implantación en el útero materno. La misma McLaren explicó que esto fue hecho “por cierta presión ajena a la comunidad científica”. Además D. Davies, otro miembro de la comisión, agregó, “que estaban manipulando las palabras para polarizar una discusión ética”. </p>
<p>      Esta figura del pre-embrión se introdujo para indicar una etapa no humana del embrión hasta el día 14, y en este período poder experimentar libremente sobre los embriones sin problemas éticos. Mary Warnock una de las integrantes de la comisión, fue la que en forma arbitraria dispuso los 14 días, para lograr los objetivos que se proponían.<br />
Se puede apreciar que la palabra pre-embrión, no nació por razones biológicas, sino por intereses de “mitigar la ansiedad pública”que genera la investigación en embriones humanos.</p>
<p>      Sólo privando de carácter humano al embrión, se puede no dar importancia ética a la gran pérdida de embriones que necesariamente lleva consigo la fecundación “in vitro”. A los defensores de esta técnica los beneficia afirmar que el cigoto es algo irrelevante, un producto molecular carente de forma y valor humanos. Insisten en que la fecundación natural, es un momento relativamente banal, sin la significación y trascendencia que otros le atribuyen. Llamándolo pre-embrión, estamos permitiendo su manipulación impunemente. (Blázquez N: 2000)</p>
<p>      G. Herránz comenta: sobre el término pre-embrión; es una palabra engañosa, mediante la cual, la ética laica pretende escamotear muchos problemas morales. No fue introducido para designar una realidad biológica, sino para evaporar una realidad moral. Debemos agregar que entre el llamado pre-embrión y el embrión de 15 días, no existe ninguna diferencia biológica, sustancial, por lo tanto carece de validez científica. Prácticamente en ningún manual de embriología, aparece el término pre-embrión. Pre-embrión, es lo que existe antes del embrión, es decir los gametos masculino y femenino (espermatozoide y óvulo) que al fundirse generan al cigoto o embrión unicelular. (López B. M, Antuñano, S 2002).<br />
No necesitamos ninguna subclase a la que llamar pre-embrión, porque no hay nada antes del embrión. Esto no existe ni ha existido nunca. Para concluir podemos afirmar que la cuestión del pre-embrión, está suficientemente clara, para el que quiera verla. El uso del término, va quedando más relegado a las revistas de reproducción asistida. En un estudio del uso del término pre-embrión en la literatura científica actual, en una de sus conclusiones, los autores afirman, como muy sintomático, que el término pre-embrión, solamente se encuentra 32 veces, frente a 7,324 veces la palabra embrión en la revisión de las publicaciones hasta el año 1997. (Ferrer, M, Pastor, L, M: 1998).</p>
<p><strong>a)	El Estatuto Biológico del Embrión Humano.</strong></p>
<p>      Los datos que la biología y la genética nos ofrecen en la actualidad, muestran que el ser que inicia el desarrollo en el vientre materno, es un nuevo organismo de la especie humana, dotado de un patrimonio genético (genoma) diferente del de los padres.</p>
<p>      A continuación expondremos los datos esenciales de los que disponemos, indispensables para un conocimiento objetivo del estado del embrión humano en sus primerísimos estadios, para definir cuando comienza a existir un ser humano. Todo ello obviamente, a nivel pura y exclusivamente biológico. De hecho la ciencia a través de sus precisas observaciones y experimentaciones y de una rigurosa lógica biológica sustancialmente inductiva, puede establecer – como para cualquier otro ser – el momento concreto en el que un determinado “ser humano” comienza su propio ritmo vital o traducido en términos meta-biológicos, su real existencia individual. Pero aquí termina su tarea. Sobre esta base, corresponderá a las ciencias humanas (filosóficas) desarrollar los demás conceptos meta-biológicos necesarios para una total comprensión del valor de este minúsculo ser, sobre los que se fundan, su dignidad y sus derechos; valor, dignidad y derechos, que permaneciendo a nivel biológico, se puede entrever pero no explicar ni comprender del todo, su ser personal, para ello necesitamos del auxilio de la filosofía.</p>
<p>      Haremos un breve repaso de las fases de la vida prenatal, el desarrollo de un ser humano tiene lugar de una manera continua, desde la fecundación, hasta el estado adulto.</p>
<p><strong>1.	Período pre-implantatorio.</strong></p>
<p>Una vez formado el cigoto o embrión unicelular (huevo fecundado), tiene un diámetro aproximado de la décima parte de un milímetro. Su metabolismo, o simplemente la vida del cigoto, es esencialmente diferente del de los gametos antes de la fecundación. Inmediatamente después de la fusión del espermatozoide con el óvulo, este último debe terminar su maduración, y la consigue al eliminar la mitad de la información genética que contiene.<br />
                     En seguida se puede observar al microscopio, la aparición de dos núcleos en el huevo fecundado: el del óvulo y el del espermatozoide. Estos son llamados pro núcleos y contienen cada uno la mitad de la información genética de una célula normal (46 cromosomas).  El genoma humano que es capaz de dirigir la formación de un organismo entero.</p>
<p>      Aproximadamente treinta horas después de la fecundación, tiene lugar la primera división celular y con el intervalo de una docena de horas, la segunda división, luego la tercera. Al final del tercer día, constituyen el embrión de doce a dieciséis células. Estas células se llaman blastómeros y forman la mórula por su semejanza a una mora.<br />
Finalmente, hacia el quinto día, el embrión ha recorrido la trompa de Falopio y llega a la cavidad uterina. Alcanza el estado llamado blastocisto y se presenta bajo la forma de un pequeño balón cuya pared muestra un ensanchamiento llamado botón embrionario o masa celular interna, en donde residen las llamadas “células madre”.</p>
<p><strong>2.	Período de Implantación.</strong></p>
<p>             El embrión tiene necesidad de establecer una comunicación directa con su madre para poder ser alimentado. Para conseguirlo penetra en la pared uterina: es lo que se llama implantación o anidación.<br />
Eso va a provocar una reacción por parte de la madre y entre los dos –madre y embrión- van a construir un órgano que servirá de intermediario obligado para todo intercambio nutricional: la placenta.<br />
Este período es principalmente el de la morfogénesis del embrión, es decir, el tiempo durante el cual se producen multiplicaciones y desplazamientos celulares que conducirán a la colocación en su sitio de los órganos internos y a la forma exterior. Es a partir del botón embrionario como se va a formar el cuerpo del niño.<br />
El decimocuarto día, aparece la línea primitiva que orienta y organiza el plan corporal, de la cabeza a los pies, luego aparece la inducción neuronal, es decir el sistema nervioso central.</p>
<p><strong>3.	Período Fetal.</strong></p>
<p>El tercer período comienza hacia la mitad de la novena semana, cuando el embrión ha alcanzado  una talla de tres centímetros, desde entonces y hasta el nacimiento, se llamaría “feto”. El período fetal es principalmente, un período de crecimiento y maduración de los órganos vitales y del cuerpo en su conjunto. Acabamos de ver, por un encadenamiento de mecanismos de una extraordinaria precisión, una única célula – el cigoto- siguiendo un plan que su núcleo contiene, acaba por convertirse en un organismo- “el recién nacido”.<br />
Una característica fundamental de este desarrollo, es la individualidad del embrión o sea un individuo biológico, como dice el diccionario,”espécimen vivo perteneciente a una especie dada (en nuestro caso humana), ser organizado que vive una existencia propia y que no puede se dividido sin destruirlo” (Huarte Joaquín, 1992).</p>
<p>     Los problemas éticos de la biotecnología, surgen, cuando los científicos hacen las distinciones de los estadios o etapas de desarrollo del nasciturus que delimitan las ciencias biológicas como lo hemos señalado anteriormente. Para muchos científicos, estas etapas parecen cobrar mucha importancia, porque permitirían una categorización normativa distinta en el nasciturus según el estadio en que se halla, y por ende una protección legal diferente.</p>
<p>     Algunos científicos sostienen que el comienzo de la “persona humana” sucede a partir del día 14 posterior a la concepción, basado en el ya famoso Informe Warnock de 1984 en Inglaterra. Otros sitúan el inicio de la persona, en la semana veinte, momento a partir del cual el nuevo ser es capaz de ciertas funciones, (sensaciones, aprendizaje, memoria) o incluso otros llevan esta fecha después del nacimiento, al adquirir conciencia de su yo.<br />
Sin embargo debemos considerar el equívoco de estas teorías, ya que no existe ningún salto cualitativo desde la fecundación, hasta la muerte de un ser humano, no puede decirse que el embrión por un momento es una cosa, no humana, y que más adelante será diferente. Por lo que se puede afirmar que desde la fecundación existe un individuo de la especie humana, que se va desarrollando de manera continua. </p>
<p>      Siguiendo una lógica inductiva que es lo propio de la ciencia biológica experimental, podemos reflexionar en estos datos relativos al proceso de desarrollo de un nuevo ser humano y darnos cuenta de varias características que nos permiten concluir que el embrión, es humano desde su inicio.<br />
Estas características son las siguientes:<br />
 <strong>La Individualidad.</strong> Sobre la base de esa descripción de la vida prenatal, se puede afirmar que el embrión responde a la definición clásica de “individuo biológico”. El individuo recién concebido tiene una realidad biológica propia y bien determinada. Es un individuo totalmente humano en desarrollo, proyectado y programado en su genotipo.<br />
Es un ser humano, único e irrepetible. Un hombre nuevo y un código genético diferente al de sus padres. Muestra una anatomía intrínseca y direccional y la ontogénesis es un proceso continuo, homogéneo, sin fisuras.<br />
<strong>La Coordinación</strong>. Que desde el momento de la fusión de dos gametos se pone en evidencia como un proceso coordinado para seguir el proceso ordenadamente. Esta característica exige una rigurosa unidad del ser en desarrollo. El embrión humano incluso en sus más precoses estadios, no es  y no puede ser una simple agregación desordenada de células, como pretenden algunos autores.<br />
<strong>La Continuidad.</strong> Es otra característica, ya que con la unión de los gametos, se inicia un proceso o ciclo vital de un nuevo ser humano sin interrupción, es una serie de acontecimientos, sin interrupción, encadenados y coordinados, el uno con el otro.<br />
<strong>La Gradualidad.</strong> Es la tercera característica que evidencia que la forma definitiva de un ser humano se alcanza gradualmente. Precisamente a causa de una ley ontogenética, que lleva un fin en su propio genoma de cada embrión, que mantiene su propia identidad, individualidad, y unicidad, permaneciendo sin interrupción el mismo e idéntico individuo a lo largo de todo e; proceso, que comienza con la fusión de los gametos. Toda esta descripción nos llega a la siguiente conclusión; que desde el punto de vista biológico: El embrión, desde la fusión de los gametos, ya no es un potencial ser humano, sino que es un real ser humano.  (Pastor G, L, M: 1992).</p>
<p><strong>b. El Estatuto Filosófico (ontológico) del Embrión.</strong></p>
<p>      El estatuto ontológico del embrión es la cuestión central de la Bioética y condiciona la efectiva universalidad de los derechos.<br />
¿En que momento el embrión humano es persona? Esta pregunta es básica para poder a partir de ella, considerar al concebido como un sujeto de derechos. La determinación de quién es persona ha suscitado polémicas en muy diversos sectores doctrinales. Sin embargo hoy en día nadie duda que todos los seres humanos somos personas, es decir sujetos portadores de valores que la organización social ha de reconocer y respetar.<br />
El concepto de persona como vimos en capítulos anteriores, no es unitario sino admite varias construcciones. Determinar lo que se entiende por persona es crucial en orden a la correcta resolución del tema que tratamos. Son personas, en primer lugar y por antonomasia, todos los seres humanos, hombres y mujeres, aunque históricamente no siempre ha sido así, algunos seres humanos eran privados de esta distinción, y por lo tanto no poseedores de derechos.<br />
      Volviendo a la situación del embrión humano, sabemos del reconocimiento unánime respecto al hombre ya nacido y no al no nacido pero ya concebido, el nasciturus.</p>
<p>      Queriendo dilucidar el estatuto antropológico del embrión humano, intentaremos partir precisamente de la corporeidad, para establecer como la identidad corpórea del embrión constituye ya de hecho, la identidad de un individuo humano, y que el inicio de la corporeidad señale el propio inicio del individuo humano.<br />
La corporeidad humana representa, sin embargo una unidad psicobiológica en el embrión, el cual nos muestra los trazos específicos que es un ser de naturaleza  humana y por consiguiente, con una identidad de persona, si bien sin haber alcanzado la plena maduración de su capacidad. Al identificar al embrión como persona humana desempeña un rol fundamental, el espíritu, que es creado directamente por Dios y que junto a la corporeidad funda el valor absoluto del hombre, sus derechos y deberes. Lo biológico del nuevo ser es ya de por sí humano.<br />
Entonces podemos decir que con la adquisición de la antropología filosófica contemporánea ¨ lo humano del hombre es inseparable de la corporeidad ¨;  en el ser personal humano no es posible separar vida biológica de la propiamente humana. Y si el embrión desde el principio es un ser humano, es una persona, poseedora de derechos incluido el de la vida. Porque lo constitutivo de la persona según Pilar Estellés, no es el hecho de ser, dato registrable de experiencia, sino el acto de ser – la subsistencia- .</p>
<p>      El estatuto personal del embrión lo podemos entender también desde el punto de vista metafísico, explicando lo que es la esencia; o aquello que hace que la cosa sea lo que es, y esto es lo que persiste en el ser, lo que no cambia, pues una cosa es el ser vivo individual como sujeto, otra cosa son las capacidades perceptivas del individuo y otra cosa es el operar actual de esas capacidades.<br />
La esencia nace y comienza con el ser (el comenzar a ser, y el ser son simultáneos). Hay que distinguir entonces aquello que es el ser, de sus accidentes o determinaciones.<br />
El embrión humano desde el momento de la fecundación adquiere el ser y ese ser es humano, y si es humano, es persona desde el momento de su acto de ser. Y si es persona es propietario de derechos y del respeto a los mismos, sobre todo el de la vida.<br />
      No se puede aceptar que la categoría de persona se adquiere en un momento determinado del desarrollo del embrión, momento que además sería imposible de determinar, por muchos factores: variabilidad, imprecisiones, convencionalismos tecnológicos al servicio del utilitarismo que ataca la dignidad de la persona humana.</p>
<p>      En el contexto de esta tendencia reduccionista, se asiste a un aplazamiento del inicio de la persona, respecto al inicio de la vida. Según esta perspectiva genética y biológicamente humana e individualizada, no es persona desde el momento de la fecundación, sino más tarde, en algún estadio del desarrollo del embrión.<br />
La personificación (ser persona) es un proceso metafísico, instantáneo que ocurre en el momento de la concepción: se es hombre o no se es desde el primer instante, con una individualidad biológica como lo hemos descrito anteriormente, cuya dotación genética es única e irrepetible.<br />
La esencia que recibe el embrión en su acto de ser inicial, será la misma en el transcurso de toda su vida, de feto, recién nacido, adulto, viejo, enfermo, sano. Siempre será persona, lo que cambia su aspecto externo serán los accidentes.</p>
<p>      Sólo la toma de conciencia filosófica acerca de la existencia de un fundamento común en todos los seres humanos, fundamento existencialmente real, original y propio de todos ellos, permitió a la cultura, establecer una base sólida y real para el reconocimiento de la igual naturaleza y dignidad de todos los seres humanos.</p>
<p>      Así pues, a la pregunta de cuando se es persona humana, no se puede disociar de la pregunta, cuando se es sujeto humano. Por una parte, no existe, ni puede existir un sujeto humano que no sea persona humana, ni una persona que no sea sujeto o ser humano.<br />
Desde un punto de vista ontológico, ser persona- para el ser humano- no es sino un modo peculiar de ser sujeto. Se trata de un mismo y único problema visto desde dos perspectivas diferentes. La primera en tanto que el ser humano es un ente natural corpóreo, la segunda en tanto que el ser humano es un ser espiritual.</p>
<p>      En resumen, podemos decir, que los datos biológicos con los que contamos en la actualidad son compatibles con la afirmación positiva de la existencia de un nuevo ser vivo humano desde la fecundación. Y desde la reflexión filosófica, sabemos que el ser humano que es, permanecerá individual y específicamente inalterado e inalterable a lo largo de toda su existencia.<br />
Sí el embrión es persona, exigirá todos los derechos inherentes a su dignidad y el respeto a su vida. (Serani. A: 1997).</p>
<p><strong>c) La Cuestión Jurídica. El Estatuto Jurídico del Embrión humano.</strong></p>
<p>      Del estatuto biológico se deduce el ontológico y de ambos el jurídico. Sobre la base de este último las normas del derecho positivo reconocen al ser humano el derecho a la vida y a la integridad física y moral, de donde se deriva el derecho a la identidad personal a que su trayectoria vital no sea manipulada, y a desarrollarse antes y después del nacimiento en su hábitat natural: los padres que lo han generado le proporcionan el hábitat que le es propio. (Vila Coro M: 1999).</p>
<p>      De la protección del embrión, depende cual será la protección, del niño, del adulto, del anciano, moribundo, etc.<br />
No se trata, como pretende el utilitarismo, de defender a los más, sino a todos.</p>
<p>      Lo que otorga el ordenamiento jurídico es la posibilidad de ser titular de derechos y obligaciones, no la cualidad de ser alguien en el mundo jurídico. Se puede ser como persona más o menos capaz; pero no se puede ser más o menos persona. Persona se es, o no se es total y radicalmente. El Derecho es un instrumento de la persona creado por y para la persona. No es causa, sino efecto de la persona. El Derecho no instituye, sino que reconoce la personalidad jurídica sobre la base de la existencia de la persona humana natural.<br />
      El Derecho no es quien crea a la persona, pues la personalidad es atributo esencial de todo ser humano, por su condición de ser racional y espiritual.</p>
<p>      Sin embargo el término persona, en el ámbito jurídico, induce a error, pues tiene muchos usos y sentidos que se pueden confundir fácilmente.<br />
Lo que no se puede confundir es el rol, el estatuto que es la personalidad del sujeto (no la instituye), pero es la personalidad de un individuo la que pertenece a la especie humana, la que queda determinada con el nacimiento, para que pueda ejercer sus derechos civiles. Hay que tener en cuenta que muchos de estos derechos tienen su origen en la concepción, no en el nacimiento. Son derechos naturales inherentes al ser humano.</p>
<p>      Las leyes pues, no desconocen la inclusión de la vida pre natal entre los bienes que el  Derecho está llamado a proteger, declarándolo alguna vez en forma explícita, piénsese en la expresión constitucional de Guatemala en su Artículo3 ¨.El Estado garantiza y protege la vida humana desde su concepción, así como la integridad y la seguridad de la persona¨  (Art. 3. Constitución de la República de Guatemala)</p>
<p>       Además de la palabra y concepto de persona, otra palabra clave, amada tanto por filósofos, como por juristas y bioéticos: es la palabra dignidad. Quien sea ciego frente a la propia idea de dignidad difícilmente se dejará abrir los ojos, o hasta dominar, por las reflexiones de los moralistas y los bioéticos, incluso los de más alto rango.<br />
Todos tenemos una intuición fundamental de la dignidad, que la filosofía quizá pueda consolidar, pero que desde luego corresponde a la filosofía activar.</p>
<p>      Verificado entonces que la vida humana comienza en la concepción, y siendo así que la vida del concebido es humana desde ese preciso momento, le corresponde al Derecho como tal el reconocimiento explícito de su personalidad jurídica, aunque de momento tenga limitada la capacidad de actuar para cuanto sea necesario.</p>
<p>      En resumen podemos decir que hay que evitar los reduccionismos antropológicos y caer en el dualismo de dividir o reconocer sólo a los seres humanos conscientes la calidad de personas, por tanto merecedores de derechos y respeto. Y a los no conscientes negarles esos derechos,<br />
La separación radical entre unos seres humanos que no son personas y otro grupo que si lo son y sujetos de derechos, culminan en esa injusta división en la que caen, los embriones, los fetos, los recién nacidos y los enfermos desahuciados que se quedan sin protección legal.<br />
Y si esto sucede el embrión humano se encontrará desamparado ante toda clase de manipulación y abusos tecnológicos, como la fertilización artificial, la clonación de embriones para experimentación y aniquilación de los mismos.<br />
Se hace necesario entonces que las sociedades luchen por que El Estado, legisle con justicia sobre este tipo de procedimientos, ya que el vacío legal, permite en muchos países todo tipo de irrespeto al embrión humano.</p>
<p>Bibliografía.</p>
<p>Blázquez Niceto. (2000): Bioética ¨La Nueva Ciencia de la Vida¨ .BAC. Madrid, España.</p>
<p>D´Agostino Francesco. (2003): Bioética ¨ Estudios de filosofía del Derecho. Ediciones Internacionales Universitarias Madrid España. </p>
<p>Ferrer, M, Pastor G. L, M: (1998). Génesis y uso del término pre-embrión, en la literatura científica actual. Revista Persona y Bioética<br />
Universidad de la Sabana, Colombia.</p>
<p>Huarte Joaquín. (1992): La Individualidad Biológica del Embrión Humano. Cuadernos de Bioética. 11: 14-19. </p>
<p>López Barahona, M, Antuñano, S. (2000): La Clonación Humana. Editorial ARIEL, España.</p>
<p>Massini C, T. Serna P. (1998): El Derecho a la Vida. Autores Varios EUNSA España.</p>
<p>Pastor, G. Luis Miguel. (1992): El Estatuto del Embrión Humano. Cuadernos de Bioética. 11: 5-13. España.</p>
<p>Lucas, Lucas Ramón. (2000): El Estatuto antropológico del Embrión Humano, en Identidad y Estatuto del Embrión Humano. Autores Varios Ediciones Internacionales Universitarias. España.</p>
<p>Serani Alejandro. (1997): El Estatuto Antropológico y Ético del Embrión Humano. Cuadernos de Bioética 31: 3, 1063.España.</p>
<p>Vila Coro, M. D. (1999): El Estatuto Jurídico del Embrión Humano, en El Inicio de la Vida, Identidad y Estatuto del Embrión Humano. BAC. España.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://carloslararoche.com/blog/2009/06/04/articulo-del-mes-el-inicio-de-la-vida-humana/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Artículo del mes. El fin justifica los medios.El retorno de la tiranía</title>
		<link>http://carloslararoche.com/blog/2009/05/04/articulo-del-mes-el-fin-justifica-los-mediosel-retorno-de-la-tirania/</link>
		<comments>http://carloslararoche.com/blog/2009/05/04/articulo-del-mes-el-fin-justifica-los-mediosel-retorno-de-la-tirania/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 04 May 2009 21:12:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lararoche</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Artículo del Mes]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://carloslararoche.com/blog/?p=83</guid>
		<description><![CDATA[El fin justifica los medios. El retorno de la tiranía 
Escrito por Gilberto Gamboa Bernal
viernes, 24 de abril de 2009 	
¿Ha cambiado el viejo paradigma? ¿El fin justifica o no los medios? 
El avance científico no deja de sorprender y los sueños en el terreno de la biotecnología cada vez se están realizando más aceleradamente. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>El fin justifica los medios. El retorno de la tiranía </strong></p>
<p>Escrito por Gilberto Gamboa Bernal</p>
<p>viernes, 24 de abril de 2009 	</p>
<p><strong>¿Ha cambiado el viejo paradigma? ¿El fin justifica o no los medios? </strong></p>
<p>El avance científico no deja de sorprender y los sueños en el terreno de la biotecnología cada vez se están realizando más aceleradamente. La misma sociedad se ha encargado muchas veces de empujar a los científicos a  resolver problemas antiguos, nuevos, e incluso supuestos o inexistentes –para el caso da casi igual–. Los avances que se incluyen en las grandes obras de ciencia ficción, cada vez con mayor celeridad dejan de ser tales, pues entran en obsolescencia o se constituyen en temores anticipatorios de tecnoutopías cada vez más próximas, con sus correspondientes tiránicos paradigmas (1). <span id="more-83"></span><br />
Dos hechos recientes han alertado a la opinión pública mundial sobre las posibilidades, pero también sobre los límites, de la aplicación de la biotecnología. Su relación con la Bioética es patente pues en cada caso la dignidad de la persona humana está en juego.<br />
Treinta años después de Louise Brown, la primera “niña probeta” (2), las técnicas de reproducción asistida (TRA) han mostrado unos avances paradójicos (3): a pesar de los miles de nacimientos que esta técnica ha hecho posibles, los porcentajes de éxito no han aumentado como se esperaba, y las pérdidas de vidas humanas tampoco parece que hayan disminuido, pues generalmente no se tienen en cuenta, ni hacen parte de las estadísticas de los centros dedicados a estas lucrativas técnicas (4).<br />
Es llamativo que en el último año en solo España hayan nacido cerca de siete mil niños con la utilización de las TRA (5), y sin embargo, esta técnica que se está posicionando como un recurso frecuente, no pueda ofrecer porcentajes de éxito superiores al 20 ó 30%, cuando en el mundo médico una técnica que no se sitúe por encima del 70% sencillamente no se realiza.<br />
Uno de los refinamientos de las TRA es el recurso a los “bebés medicamento” (6). En octubre de este año, científicos de Sevilla (España) dieron la noticia (7) del primero de ellos que logra nacer. Javier fue “querido” con la finalidad de servir de tratamiento para la enfermedad congénita que padece su hermano de 6 años, una anemia talasémica mayor.<br />
Los medios de comunicación no dicen nada de los hermanos de Javier que no llegaron a nacer, bien porque fueron diagnosticados como portadores de la misma u otra enfermedad, y como consecuencia de la selección genética no fueron implantados en el útero de la madre, o bien porque sencillamente su desarrollo no fue satisfactorio y se “perdieron” en el intento.<br />
Este procedimiento, que ya se ha venido empleando en países distintos de España, ha sido posible por la permisión que en 2006 hizo la Ley de  Reproducción Humana Asistida en ese país; pero la difusión mediática no había alcanzado cotas globales como ha ocurrido en el caso de Javier.<br />
También en días pasados, con gran despliegue la prensa inglesa comunicó al mundo la noticia sobre el desarrollo de una nueva técnica, la “karyomapping”, (8), para ayudar a los padres en riesgo de engendrar hijos con algún defecto genético (en teoría casi todos), al diagnosticar algún problema potencial en el embrión; de esta manera, mediante diagnóstico preimplantatorio será posible implantar sólo los embriones sanos.<br />
La técnica ha sido desarrollada por el equipo del Centro Bridge de Fertilidad en Londres, quienes afirman que con ella están en capacidad de detectar casi todos los 15.000 trastornos hereditarios conocidos. “La técnica básicamente consiste en el análisis de cualquier diferencia individual en la estructura del ADN de los padres y los embriones”, explicó el profesor Alan Handyside, a la BBC.<br />
“Esto nos permite trazar un mapa de los cromosomas de los padres y los abuelos para poder rastrear genes defectuosos e identificar embriones que serán afectados por enfermedades como fibrosis quística o distrofia muscular de Duchenne”.<br />
Sin embargo, las noticias tampoco hablan del destino de aquellos otros embriones diagnosticados con esas enfermedades o aquellos otros que con la aplicación de la técnica dejan de existir, simplemente se deduce que no se implantan.<br />
Estos dos casos son ejemplos inobjetables de la aplicación de una técnica que no se pregunta por su dimensión ética, ni en el diseño ni en el desarrollo, ni en los efectos, mostrando un severo divorcio que lleva consigo efectos deseables para unos, pero a costa de la lesión de otros, generalmente los más indefensos y débiles.<br />
Una de esas convicciones erróneas o injustificadas que se pueden encontrar en la decisión de acometer estos procedimientos es no tener en cuenta la diferencia –y la  relación mutua – que existe entre el fin y los medios para alcanzarlo. Esta omisión –culpable o no – clausura la entrada a lo real, y ocasiona necesariamente una vital injusticia.<br />
Parecería que en un razonamiento técnico el fin sí justifica los medios, pues para garantizar la eficacia no haría falta considerar la moralidad del medio. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el sabio precepto “El fin no justifica los medios” no se puede dejar de lado cuando se realiza la valoración de cualquier acto humano. Este aforismo está presente en la filosofía clásica1 cuando ella intenta salvar las evidencias más generales del sentido común (9). Cinco siglos después lo utilizará Pablo de Tarso para enseñar una de las pautas que es necesario tener en cuenta para que las acciones realizadas con conocimiento y voluntad, los actos humanos, puedan hacer parte de un obrar verdaderamente humano2.<br />
Un desarrollo biotecnológico que ignore esta sencilla orientación, antes o después se convierte en un ejemplo paradigmático de la tiranía que la ciencia puede ejercer sobre la persona humana. Cada vez con mayor celeridad la sociedad de consumo va demandando una serie de servicios que en lugar de servirla la degradan y la ponen en peligro. Con Lipovetsky habría que afirmar que la biotecnología como bien de consumo convierte a la vida en una cascada de frustradas expectativas que amenazan con destruir o, al menos, transformar a la sociedad misma (10). Ese sería parte del precio de dar vía libre a una ciencia (11) sin norte, sin más sentido que el que le imprime el imperativo consumista.<br />
Los dos ejemplos comentados inicialmente, en lugar de mostrar que la razón humana avanza, parecería que reflejan una somnolencia o una hipnosis que el título de un aguafuerte de Goya retrata: “El sueño de la razón produce monstruos”3. Cuando la razón humana se oscurece se cierran las posibilidades de la libertad, de alcanzar la verdad, de recorrer con plenitud el itinerario existencial. Las consecuencias de estas claudicaciones están acompañadas de prejuicios que obturan el acceso a la realidad de manera objetiva (12).<br />
El “sueño de la razón” tiene una aproximación explicativa en el artículo “Relativismo y dogmatismo”, donde se comentan varias de sus causas y  consecuencias; sobre todo se ofrece el realismo como antídoto al esbozar algunas condiciones para conocer la realidad, y algunas actitudes que lo favorecen. Y aunque para algunos “La estupidez humana es una constante matemática y la historia de cada lugar es el desarrollo en el tiempo de esta lamentable ecuación”4, la razón de la persona, su racionalidad, volverá a ejercer la tarea de liberar al hombre del pesado lastre (13) que el cientificismo le ha impuesto. Esto será posible si esa capacidad de razonar está bien orientada; de lo contrario se podría sostener, con C. S. Lewis, que “la razón humana va a convertirse en tecnociencia” (11).<br />
En el tercer tomo de la Trilogía de Ramson (11), escrita en 1945, se encuentra un magistral diálogo entre Mark Studdock y lord Feverstone cuando éste trata  de convencer a aquel de sumarse a su causa (dominar el mundo a través de la ciencia), que refleja el falso mesianismo de una razón miope:<br />
– El tercer problema es el propio hombre.<br />
– Sigue. Eso me interesa mucho.<br />
– El hombre tiene que hacerse cargo del hombre. Recuerda que eso signifi ca que algunos hombres tienen que hacerse cargo del resto: otra razón para enfrentarse a ello en cuanto se pueda. Tú y yo queremos ser la gente que se haga cargo, no de las personas de las que se hagan cargo.<br />
– ¿Qué tienes en mente?<br />
– Cosas muy simples y obvias al principio: esterilización de los incapaces, exterminación de las razas atrasadas (no queremos pesos muertos), reproducción selectiva… Después verdadera educación, incluyendo educación prenatal. Por verdadera educación quiero decir una que no incluya el sinsentido de “tómalo o déjalo”. Una verdadera educación transforma al que la experimenta en lo que ella quiere infaliblemente, sea lo que fuere lo que los padres o el paciente traten de hacer al respecto. Por supuesto, tendrá que ser sobre todo psicológica al principio. Pero a la larga llegaremos al condicionamiento bioquímico y a la manipulación directa del cerebro.<br />
El artículo del doctor Antonio Pardo C. contiene un interesante análisis del acto humano que, en buena medida, puede ayudar a dar claridad sobre la necesaria valoración que todo ser humano ha de realizar sobre su propio actuar y para darle una aplicación práctica ofrece una propuesta a manera de pautas para  realizar una valoración ética de una acción humana.<br />
Para ayudar a mantener en la práctica biomédica ese precepto según el cual los medios han de ordenarse al fin y no al contrario, se ofrecen cuatro temas que reflejan muy bien –cada uno en su ámbito y muchas veces sin mencionarlo apenas, pues se da por supuesto – la importancia de tener en cuenta en cada actuación el bien del paciente y su irrenunciable dignidad. Buena parte de la experiencia del doctor Ramón Córdoba P. se vierte en su artículo “Génesis y esencia de la medicina” con el que se busca reforzar lo más propio y originario de la tarea que los médicos –y por extensión, los profesionales de la salud – están llamados a realizar sin desvirtuar con sus acciones su “ethos profesional”.<br />
Aunque también se habrían podido mencionar como ejemplos para la introducción de estas líneas las situaciones puntuales que en el momento actual se presentan en Inglaterra, Italia y España sobre el recrudecimiento de la polémica relacionada con la eutanasia, el artículo del doctor Luis Fernando Giraldo C. brinda algunos elementos que ponen en contexto esa realidad humana de la muerte y muestra la importancia de los cuidados paliativos como un recurso que deja sin piso las pretensiones de humanizar la muerte a través de medios  ajenos a la profesión médica.<br />
El tratamiento de todas estas temáticas conduce a una de las tareas más importantes y apasionantes en la Bioética: su enseñanza. La experiencia de un grupo de profesionales, encabezados por el doctor Pablo González B., que en el Brasil está trabajando en este campo con estudiantes de medicina, es compartida a través del artículo “Una nueva metodología docente en Bioética”, donde se muestra el recurso del “portafolio” que permite ir integrando el aprendizaje de esta disciplina con las prácticas clínicas donde el estudiante es el principal protagonista del proceso al darse cuenta de situaciones donde se presentan problemas bioéticos que luego discute tanto con su tutor como con  un consultor de Bioética.<br />
La buena acogida que ha recibido la sección Jóvenes Investigadores, que en esta ocasión trae un interesante estudio sobre la influencia del estado civil en las adolescentes embarazadas, nos ha animado a poner en marcha otra iniciativa que es –hasta cierto punto – corriente en publicaciones que tratan temas éticos y humanos: llevará por nombre “Bioética en Práctica”, y utilizará la narrativa como vehículo para comunicar y transmitir con fuerza pensamientos, virtudes y valores.  Esperamos contar con la experiencia y colaboración de nuestros lectores, que se pueden constituir en autores, al redactar y enviar narraciones de las que se puedan desprender enseñanzas para mejorar el quehacer ético.<br />
Los relatos y los testimonios han demostrado gran utilidad en la laboriosa tarea de contribuir a formar actitudes bioéticas, y se constituyen en poderosos aliados de la fundamentación teórica que muchas veces –por su misma naturaleza – muestra limitaciones para  “aterrizar” en la práctica.<br />
Esta nueva sección de la revista Persona y Bioética pretende ser una herramienta cognitiva que permita explicar la acción humana, mostrándola coherente y plausible: las imágenes ayudan a entender e interpretar el porqué y el cómo se llega a la solución de problemas, procurando siempre que predomine el discurso pedagógico. Este recurso está pensado –más que para resolver problemas – para sensibilizar, para añadir conocimiento y experiencia vividos, para intentar comprender sentidos de la vida no accesibles de otros modos. Se utiliza la interacción texto-lector, aprovechando la capacidad mimética del actuar humano y el gran paralelismo entre narrativa e historia personal. </p>
<p>1 Aunque en Aristóteles no se encuentre formulado este aforismo como tal, se puede desprender sin dificultad de la doctrina de los fines y los medios, principalmente cuando se refiere a la praxis y al distinguir entre obrar, hacer y producir.<br />
2 Cfr. Rm 3,8<br />
3 Aguafuerte y aguatinta de Francisco de Goya y Lucientes,1799. Museo IberCaja Camón Aznar, Zaragoza, España. </p>
<p>REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS<br />
1. Pontificio Arzoz I. Tecnociencia y ciencia ficción: hacia el paradigma tecno-hermético, en La Tecnociencia y su divulgación: un enfoque transdisciplinar. Barcelona: Anthropos; 2004. p. 104.<br />
2. Gómez CA. Manipulación de embriones humanos: algunas objeciones. Iatreia 2008; 21 (1): 75-82.<br />
3. Sarmiento, PJ. Las Técnicas de Reproducción Asistida veinticinco años después. Revista Persona y Bioética 2002; 6 (16): 20-31.<br />
4. Burguera M. El mercado sin reglas del baby – business. URL disponible en: http://www.aceprensa.com/articulos/2007/apr/18/el-mercado-sin-reglas-del-baby-business/. [Fecha de consulta: 24 de octubre de 2008].<br />
5. Burguera M. El hijo a cualquier precio en el mercado de la fertilidad. URL disponible en: http://www.aceprensa.com/ articulos/2008/jul/30/el-hijo-cualquier-precio-en-el-mercado- de-la-fertilidad/. [Fecha de consulta: 24 de octubre 2008].<br />
6. López-Guzmán J. El diagnóstico preimplantatorio: una nueva forma de violencia social. Cuadernos de Bioética 2007; 18 (4): 357 -365.<br />
7. Lucio C, Lantigua I. Nace en España el primer bebé seleccionado genéticamente. URL disponible en: http://www.elmundo. es/elmundosalud/2008/10/14/biociencia/1223975461.html<br />
[Fecha de consulta: 15 de octubre 2008].<br />
8. BBC Ciencia. Prueba para defectos en embriones. URL disponible en http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_ 7689000/7689316.stm [Fecha de consulta: 26 de octubre de 2008].<br />
9. Sánchez-Migallón S. Ética Filosófi ca. Pamplona: EUNSA; 2008. p. 178.<br />
10. Lipovetsky G. La sociedad de la decepción. Barcelona: Anagrama; 2008.<br />
11. Lewis CS. Trilogía de Ransom, III parte. Bogotá: Planeta; 2008. p. 49.<br />
12. Burgos JM. Antropología: una guía para la existencia. Madrid: Palabra; 2005. p. 162.<br />
13. Artigas M. El desafío de la racionalidad. Pamplona: Eunsa; 1999. p. 188. </p>
<p>Publicado en  Persona y Bioética, Vol 12, No 31 (2008)	</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://carloslararoche.com/blog/2009/05/04/articulo-del-mes-el-fin-justifica-los-mediosel-retorno-de-la-tirania/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Sedación paliativa, mejor que terminal.</title>
		<link>http://carloslararoche.com/blog/2009/03/12/sedacion-paliativa-mejor-que-terminal/</link>
		<comments>http://carloslararoche.com/blog/2009/03/12/sedacion-paliativa-mejor-que-terminal/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 12 Mar 2009 18:51:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lararoche</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Artículo del Mes]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://carloslararoche.com/blog/?p=81</guid>
		<description><![CDATA[
Escuela de Medicina. Universidad Panamericana
Sedación terminal, eutanasia y bioética
Dra. Ma. de la Luz Casas Martínez.
Resumen 
Se ha observado que ante el debate mundial suscitado por el caso Terry Schiavo a cerca de la eticidad y licitud de la interrupción de medidas de soporte vital en pacientes irrecuperables, se han vuelto a mencionar temas relacionados con [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>
Escuela de Medicina. Universidad Panamericana<br />
Sedación terminal, eutanasia y bioética<br />
Dra. Ma. de la Luz Casas Martínez.<br />
<strong>Resumen </strong></p>
<p>Se ha observado que ante el debate mundial suscitado por el caso Terry Schiavo a cerca de la eticidad y licitud de la interrupción de medidas de soporte vital en pacientes irrecuperables, se han vuelto a mencionar temas relacionados con la eutanasia. Entre estos temas se encuentra el de la utilización de la sedación en cuidados paliativos, y si esta medida podría considerarse como eutanasia pasiva. Se sabe que en Cuidados Paliativos, la administración de fármacos sedantes, per se, no supone un problema ético cuando se han prescrito bajo las indicaciones correctas y con el consentimiento del paciente. El objetivo del presente artículo fue aclarar algunos aspectos sobre este tema y su posible aplicación ética en los cuidados paliativos. Se eligió el método del análisis bioético dentro de la corriente humanista. Se concluyó presentando las condiciones puntuales en que la utilización de sedación terminal es éticamente aceptable.<br />
Palabras clave: Cuidados paliativos, sedación, eutanasia, bioética.<br />
<span id="more-81"></span><br />
Ante el debate mundial suscitado por el caso Terry Schiavo a cerca de la eticidad y licitud de la interrupción de medidas de soporte vital en pacientes irrecuperables, se vuelven a mencionar temas relacionados con la eutanasia. Entre estos temas se encuentra el de la utilización de la sedación en cuidados paliativos, y si esta medida podría considerarse como eutanasia pasiva. En Cuidados Paliativos la administración de fármacos sedantes, per se, no supone un problema ético cuando se han prescrito bajo las indicaciones correctas y con el consentimiento del paciente.<br />
Sí suelen generar dudas, en cambio, aquellas situaciones en que aparecen síntomas refractarios, difíciles o resistentes a los tratamientos habituales y en los que se ha de contemplar la sedación como única posibilidad terapéutica. El problema consiste esencialmente en la dificultad que algunos autores han manifestado tener para diferenciar sedación de eutanasia y la clara posibilidad de conculcar los principios de autonomía y beneficencia.<br />
El presente artículo trata de aclarar algunos aspectos sobre este tema y su posible aplicación ética en los cuidados paliativos. El método elegido es el del análisis bioético dentro de la corriente humanista.<br />
Antes de la discusión, es imprescindible proporcionar algunas definiciones que nos permitan facilitar su comprensión. </p>
<p><strong>Enfermedad terminal:</strong><br />
1.	Presencia de una enfermedad avanzada, progresiva, incurable.<br />
2.	Falta de posibilidades razonables de respuesta al tratamiento específico.<br />
3.	Presencia de numerosos problemas o síntomas intensos, múltiples, multifactoriales y cambiantes.<br />
4.	Gran impacto emocional en paciente, familia y equipo terapéutico, muy relacionado con la presencia, explícita o no, de la muerte.<br />
5.	Pronóstico de vida inferior a 6 meses.<br />
<strong>Sedación paliativa 1 </strong><br />
“Se entiende por sedación paliativa la administración deliberada de fármacos, en las dosis y combinaciones requeridas, para reducir la conciencia de un paciente con enfermedad avanzada o terminal, tanto como sea preciso para aliviar adecuadamente uno o más síntomas refractarios y con su consentimiento explícito, implícito o delegado.”<br />
<strong>Sedación terminal 1 </strong><br />
“Se entiende por sedación terminal la administración deliberada de fármacos para lograr el alivio, inalcanzable con otras medidas, de un sufrimiento físico y/o psicológico, mediante la disminución suficientemente profunda y previsiblemente irreversible de la conciencia en un paciente cuya muerte se prevé muy próxima y con su consentimiento explícito, implícito o delegado. </p>
<p><strong>Síntoma refractario 1 </strong><br />
“El término refractario puede aplicarse a un síntoma cuando éste no puede ser adecuadamente controlado a pesar de los intensos esfuerzos para hallar un tratamiento tolerable en un plazo de tiempo razonable sin que comprometa la conciencia del paciente.” </p>
<p><strong>Síntoma difícil 1 </strong><br />
“El término difícil puede aplicarse a un síntoma que para su adecuado control precisa de una intervención terapéutica intensiva, más allá de los medios habituales, tanto desde el punto de vista farmacológico, instrumental y/o psicológico.”<br />
Consideraciones éticas<br />
Cuando un paciente se halla en período final de su vida, el objetivo prioritario no será habitualmente la salvaguarda a ultranza de la misma sino la preservación de la calidad de esa vida que todavía queda.<br />
La falta de comprensión de lo anterior ha llevado en ocasiones a la obstinación terapéutica, con un gran sufrimiento del paciente y de su familia, y a un razonable rechazo social que sin duda ha contribuido a crear el estado de opinión propicio para que algunos soliciten la legalización de la eutanasia.<br />
En el paciente en situación de enfermedad avanzada y terminal es francamente maleficente permitir el sufrimiento del enfermo por el miedo de que se pueda adelantar la muerte al buscar el alivio de su sufrimiento.<br />
El principio de doble efecto puede aplicarse en el caso de la sedación, entendiendo que el efecto deseado es el alivio del sufrimiento y el efecto indeseado la privación de la conciencia.<br />
La muerte no puede considerarse como el efecto indeseado, ya que desgraciadamente el paciente fallecerá inexorablemente a consecuencia de la evolución de su enfermedad y/o sus complicaciones.<br />
La responsabilidad moral del equipo de salud recae sobre el proceso de toma de decisiones que se adoptan para aliviar el sufrimiento y no tanto sobre el resultado de su intervención en términos de vida o muerte. </p>
<p>C<strong>ondiciones del principio ético del doble efecto </strong><br />
1.	La acción debe ser buena o neutra.<br />
2.	La intención del actor debe ser correcta (se busca el efecto bueno).<br />
3.	Existe una proporción o equilibrio entre los 2 efectos, el bueno y el malo.<br />
4.	El efecto deseado y bueno no debe ser causado por un efecto indeseado o negativo.<br />
Desde el punto de vista ético y terapéutico, la sedación paliativa o terminal es una maniobra terapéutica dirigida a aliviar el sufrimiento del paciente y no el dolor, la pena o la aflicción de la familia o del equipo de salud.<br />
La presencia de un intenso sufrimiento en la familia requiere un mayor grado de dedicación por parte del equipo de salud. Por la intensidad y complejidad que ello suele conllevar, debería considerarse como una indicación de ingreso del paciente en una unidad específica de Cuidados Paliativos.<br />
Actitudes éticas<br />
Siempre debe obtenerse el consentimiento para proceder a una sedación y, cuando sea posible, éste debe ser explícito. En cualquier caso, la realidad clínica se impone ya que nos hallamos ante personas emocional y físicamente muy frágiles y una alta proporción presenta delirium o depresión en estos últimos períodos de vida.<br />
Debe reconocerse que el consentimiento para la sedación paliativa/terminal puede obtenerse de forma delegada o quedar implícita en los valores y deseos que habitualmente ha manifestado el paciente a la familia o al equipo. Lo más importante, desde el punto de vista de las garantías éticas, es que el equipo haya explorado estos valores y deseos (primero con el paciente y/o con la familia) y que se hayan reflejado en la historia clínica, ya que es un documento legal.<br />
Desde el punto de vista ético, la mejor forma de garantizar una buena toma de decisiones respecto a la sedación es que dicho proceso contemple los pasos que se enumeran a continuación, los cuales deben quedar consignados por escrito en la historia clínica:<br />
a.	Procedimientos diagnósticos y terapéuticos utilizados que califiquen a un síntoma como refractario. En caso de que algunos procedimientos no puedan o deban ser utilizados, ha de indicarse la razón de ello.<br />
b.	Obtención del consentimiento. Se recomienda el uso de un documento específico, firmado por el paciente o la familia. En caso de no contarse con este,   el hecho de que se registre en la historia clínica es requisito suficiente y necesario.<br />
c.	Descripción, en la historia clínica, del proceso de ajuste de la sedación, con valoración de parámetros de respuesta, como el nivel de conciencia y ansiedad.</p>
<p><strong>Sedación y eutanasia </strong><br />
Uno de los puntos cruciales en el debate ético sobre la sedación es que algunos han equiparado la sedación a la eutanasia, lo cual ha generado una gran controversia.<br />
La distinción entre sedación y eutanasia recae esencialmente en los puntos siguientes:<br />
a.	Intencionalidad: En la sedación, el médico prescribe fármacos sedantes con la intención de aliviar el sufrimiento del paciente frente a síntoma/s determinado/s. En la eutanasia el objetivo es provocar la muerte del paciente para liberarle de sus sufrimientos.<br />
La sedación altera la conciencia del paciente con lo que se busca un estado de indiferencia frente al sufrimiento o amenaza que supone el síntoma. Cuando la sedación es profunda la vida consciente se pierde. La eutanasia elimina la vida física.<br />
b.	Proceso: Este es un aspecto esencial, ya que permite diferenciar claramente entre eutanasia y sedación. Ambos procesos requieren el consentimiento del paciente.<br />
En la sedación debe existir una indicación clara y constatada, los fármacos utilizados y las dosis se ajustan a la respuesta del paciente frente al sufrimiento que genera el síntoma, lo cual implica la evaluación de dicho proceso, tanto desde el punto de vista de la indicación como del tratamiento. Este proceso debe quedar registrado en la historia clínica del paciente. En la eutanasia se precisa de fármacos a dosis y/o combinaciones letales, que garanticen una muerte rápida.<br />
c.	Resultado: En la sedación, el parámetro de éxito es el alivio del sufrimiento, lo cual debe y puede contrastarse mediante un sistema evaluativo. En la eutanasia, el parámetro de éxito es la muerte. Se ha objetado que la supervivencia es muy breve desde la indicación de una sedación terminal. Los trabajos disponibles muestran que no existen diferencias significativas en la supervivencia de los pacientes que precisaron ser sedados y de los que no requirieron sedación. La sedación terminal sugiere más un indicador de una muerte inminente, que la causa de una muerte prematura. </p>
<p><strong>Hidratación durante la sedación </strong><br />
En términos generales, la hidratación y la nutrición al final de la vida constituyen un motivo de debate y controversia en Cuidados Paliativos. La Asociación Europea de Cuidados Paliativos (EAPC) publicó una serie de recomendaciones de utilidad para abordar este. Tal como se indica en las recomendaciones de la EAPC, uno de los factores clave es el pronóstico de vida del paciente. Actualmente se dispone de diversos modelos pronósticos que pueden ser útiles en la clínica diaria, aunque el pronóstico es un arte inexacto y sólo puede ser aproximativo. </p>
<p><strong>En síntesis, las recomendaciones a este respecto son: </strong><br />
a.	En el paciente en que se ha indicado sedación y que no se halla en situación agónica, debe garantizarse la hidratación por vía parenteral (endovenosa o subcutánea).<br />
b.	En el paciente en que se ha indicado la sedación en el contexto de la agonía, la hidratación parenteral es opcional. No obstante, se debe garantizar el aporte hídrico preciso para el control de algunos de los síntomas que pueden aparecer en este período, como la sequedad de boca, mediante la administración de pequeñas cantidades de líquido por vía oral.<br />
Debe tenerse en cuenta que no hay evidencia de que la sed y la boca seca, en estos pacientes, estén relacionados con la deshidratación. Por tanto, se recomienda valoración individualizada.<br />
Se concluyó que la sedación en Cuidados Paliativos es una maniobra terapéutica destinada al alivio de síntomas refractarios que pueden aparecer en el contexto del enfermo que se halla al final de su vida y la sedación terminal, un procedimiento que puede estar indicado en 1 de cada 4 ó 5 pacientes en situación agónica. Las indicaciones más frecuentes son: delirium, disnea, dolor y distrés emocional, refractarios.<br />
Cuando se indica la sedación, se recomienda constatar en la historia clínica los motivos, el proceso en la toma de decisiones (incluido el consentimiento) y la monitorización de los resultados. Ello constituye la mejor garantía ética y legal.<br />
Ni la sedación paliativa ni la terminal son eutanasia encubierta. Las diferencias recaen tanto en el objetivo, la indicación, el procedimiento, el resultado y el respeto a las garantías éticas.<br />
La hidratación parenteral de un paciente sedado sólo se contemplará si no está en situación agónica. En cualquier caso, la decisión ha de ser siempre individualizada, según las circunstancias del paciente y los deseos de la familia. </p>
<p><strong>Summary</strong><br />
Terminal sedation, euthanasia and bioethics<br />
It has been observed that as a result of the world debate raised by Terry Schiavo&#8217;s case about the ethics and lawfulness of the interruption of vital support measures in irrecoverable patients, topics related to euthanasia have been dealt with again. One of these topics is the utilization of sedation in palliative care and wether or not this measure could be considered as passive euthanasia. It is known that in palliative care the administration of sedatives per se is not an ethical problem if they are prescribed under the correct indications and with the patient&#8217;s consent. The objective of this article was to clear up some aspects on this topic and their possible ethical application in palliative care. The bioethical analysis method was selected within the humanist trend. To conclude, the point conditions in which the use of terminal sedation is ethically acceptable were presented.<br />
Key words: Palliative care, sedation, euthanasia, bioethics. </p>
<p><strong>Referencias bibliográficas </strong><br />
1.	Sociedad Española de Cuidados Paliativos. Guía de cuidados paliativos. 2005. http://www.secpal.com/guiacp/index.php?acc=dos<br />
2.	Roldan J. Ética Médica. Ed. Universidad La Salle. 1986.p.18.<br />
3.	Carta de los derechos Generales de los pacientes. México: CONAMED, 2001.<br />
4.	Ramsay M, Savege T, Simson BR. Controlled sedation with alphaxolone-alphadolone. BMJ 1974;2 (920):656-9.<br />
5.	Mount B. Morphine drips, terminal sedation, and slow euthanasia: definitions and facts, not anecdotes. J Palliat Care 1996;12(4):31-7. Viguria Arrieta JM, Rocafort Gil J, Eslava Gurrea E, Ortega Sobera M. Sedación con midazolam. Eficacia de un protocolo de tratamiento en pacientes terminales con síntomas no controlables con otros medios. Med Pal 2000;7:2-5<br />
6.	Ventafridda V, Ripamonti C, De Conno F, Tamburini M, Cassielth BR. Symptom prevalence and control during cancer patients&#8217; last days of life. J Palliat Care 1990;6:7-11. Stone P, Phillips C, Spruyt O, Waight C. A comparison of the use of sedatives in a hospital support team and in a hospice. Palliat Med 1997;11:140-4.<br />
7.	Ede S. Artificial hydration and nutrition at the end of life. Eur J Palliat Care 2000;7:210-12.<br />
8.	Amadori D, Bruera E, Cozzaglio L. Guidelines on artificial nutrition versus hydration in terminal cancer patients. Nutrition 1996;12:163-7.<br />
9.	Porta J, Palomar, March J. Parámetros biológicos y supervivencia en pacientes con neoplasias en situación avanzada y terminal. Med Pal 1994;1(2):31-7.<br />
10.	Ellershaw J, Sutcliffe J, Saunders C. Deshydration and the dying patient. J Pain Symptom Manage 1995;10:192-7.<br />
Recibido: 17 de octubre de 2005. Aprobado: 6 de diciembre de 2005.<br />
Dra. Ma. De la Luz Casas Martínez. Escuela de Medicina. Universidad Panamericana. Donatello 59 Insurgentes Mixcoac. C.P. 03920 México D.F.Correo electrónico: mcasas@mx.up.mx<br />
1Doctora en Ciencias. Jefe del Departamento de Bioética. Escuela de Medicina. Universidad Panamericana. </p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://carloslararoche.com/blog/2009/03/12/sedacion-paliativa-mejor-que-terminal/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
	</channel>
</rss>
