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	<title>Carlos Lara Roche</title>
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	<description>Etica y defensa de la vida.</description>
	<pubDate>Mon, 19 Jul 2010 21:34:30 +0000</pubDate>
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		<title>Holocausto demográfico Angloamericano, bajo la guía de los hermanos Rockefeller</title>
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		<pubDate>Mon, 19 Jul 2010 21:34:30 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Artículo del Mes]]></category>

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		<description><![CDATA[Autor: José Arturo Quarracino, Miembro del Movimiento por la Restauración Cívica (Buenos Aires, Argentina)
Ofensiva abortista en Hispanoamérica
Investigación de fondo de José Arturo Quarracino
Ofensiva abortista en Hispanoamérica
EL HOLOCAUSTO DEMOGRÁFICO ANGLOAMERICANO, bajo la guía de los HERMANOS ROCKEFELLER 
Desde el punto de vista poblacional, la mayor parte del mundo en su conjunto está viviendo y padeciendo el [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Autor: José Arturo Quarracino, Miembro del Movimiento por la Restauración Cívica (Buenos Aires, Argentina)<br />
Ofensiva abortista en Hispanoamérica<br />
Investigación de fondo de José Arturo Quarracino</p>
<p>Ofensiva abortista en Hispanoamérica<br />
EL HOLOCAUSTO DEMOGRÁFICO ANGLOAMERICANO, bajo la guía de los HERMANOS ROCKEFELLER </p>
<p>Desde el punto de vista poblacional, la mayor parte del mundo en su conjunto está viviendo y padeciendo el proceso que se conoce como invierno demográfico, es decir, el envejecimiento de las poblaciones a causa del descenso del índice de natalidad, lo cual produce el aumento paulatino del número de personas ancianas y de edad adulta, al mismo tiempo que disminuye el número de niños y jóvenes. Este invierno demográfico afecta a China, a prácticamente todos los países de Europa, a Rusia[1] <span id="more-137"></span></p>
<p>Los países hispanoamericanos no estamos exentos de este drama: un reciente estudio de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) informa que «disminuye el crecimiento demográfico y la población envejece», con el agravante ˆen comparación con las zonas más desarrolladas del planeta- que «la cobertura social es más precaria». Si bien la población mundial aumenta anualmente a razón de 78 millones de personas, y más del 95% de ellas nacen en los países en desarrollo, no deja de preocupar el hecho que el crecimiento demográfico descendió en América latina y el Caribe: de un índice 2.7 por año a mediados del siglo XX, se ha pasado en la actualidad a una tasa de 1.5. El retroceso más evidente y relevante en la región lo constituye «la caída en la tasa de fecundidad». El dato más llamativo es que en el transcurso de los últimos 40 años los índices reproductivos (en su momento entre los más elevados del planeta) han disminuido a niveles por debajo de la tasa media global, con el agravante que la transición demográfica a escala mundial «se está dando en forma más acelerada [en los países en desarrollo] que en los países ricos». Por supuesto, América latina está dentro de esa transición demográfica más acelerada[2] </p>
<p>.Los únicos países del mundo que no sufren este envejecimiento poblacional son los países musulmanes. </p>
<p>Este proceso de envejecimiento poblacional no ha acontecido casualmente. Como hemos de mostrar a continuación, es un proceso proyectado, diseñado y ejecutado por el clan Rockefeller, al servicio de la oligarquía mundial que es la «dueña» del Nuevo Orden Mundial, es decir, del imperialismo privado globalizador, el que para llevar a cabo su proyecto se ha servido del gobierno de Estados Unidos y de los organismos internacionales como las Naciones Unidas, y que últimamente se ha asociado política y financieramente al Gobierno británico.</p>
<p><strong>1. EL INVIERNO DEMOGRÁFICO Y EL PROYECTO ROCKEFELLER</strong></p>
<p>Hasta mediados de la década del 60´, la población mundial crecía naturalmente y en forma paulatina. Hacia mediados del siglo XIX, hubo mil millones de habitantes en el mundo. Hacia 1930, hubo 2 mil millones de personas, y en 1960 la cifra llegó a 3 mil millones de personas. Ante este crecimiento poblacional, los ricos del mundo se dispusieron a impedir que dicho proceso continuara, para no tener que compartir las riquezas que venían acaparando y que no querían compartir de ninguna manera, y porque además preveían (y proyectaban) a nivel mundial la concentración económica en marcha. Es por eso que en 1966 John Davison Rockefeller III hizo firmar a 30 líderes mundiales un documento (prácticamente desconocido hasta hoy) en el que se postulaba que «el crecimiento no planificado el crecimiento poblacional mundial amenazaba a la paz mundial», con lo cual convirtió en problema de Estado el temor de la plutocracia americana y mundial[3] </p>
<p>En otras palabras: esta Declaración de Rockefeller constituye la «Carta Magna» del control mundial de la natalidad, el objetivo estratégico compartido la plutocracia mundial (poder privado multinacional, representado por la dinastía Rockefeller), algunos líderes del Tercer Mundo y por uno de los líderes comunistas más importantes de ese entonces. En esta Declaración se postula el falso dogma fundamental de decidir la cantidad de hijos y el espaciamiento entre ellos como el derecho humano básico, dogma que desde entonces ha servido para «justificar» el control del crecimiento poblacional y los elementos que lo hacen posible (dispositivos anticonceptivos, esterilización voluntaria y legalización del aborto)[4] </p>
<p>La falsedad de este dogma radica en que constituye un fraude ideológico que desplaza e ignora el verdadero derecho básico, el de la vida, lo cual es fundamental para Rockefeller, ya que le ha posibilitado postular como derecho humano básico la arbitrariedad de decidir quién tiene derecho a vivir y quien no, ignorando el derecho a la vida del nascituro. Este falso dogma básico es el que Rockefeller ha impuesto no sólo en los objetivos y metas de las fundaciones privadas que financian y apoyan mundialmente el control de la natalidad, sino también en la doctrina de la Seguridad Nacional de Estados Unidos, en las políticas del Banco Mundial y en las políticas impulsadas por las Naciones Unidas y sus diversos organismos y agencias (Organización Mundial de la Salud, Fondo de las Naciones Unidas para Población, Comisión de Derechos Humanos), como hemos de mostrar a continuación. </p>
<p>En otras palabras: la ideología de Rockefeller (y de la plutocracia que representa y para la que opera políticamente) impera no sólo en instituciones y organizaciones privadas no gubernamentales, sino también y fundamentalmente en las sucesivas administraciones gubernamentales de Estados Unidos y en los organismos oficiales internacionales, que han sometido y someten a los pueblos y naciones del mundo al poder privado mundial, el verdadero y auténtico gobierno mundial del planeta, lo cual permite afirmar, sin el más mínimo margen de error, que los poderes públicos y privados del mundo, oficiales y no oficiales, están al servicio de la dinastía Rockefeller y de la oligarquía mundial que la cobija. El mundo en su conjunto está gobernando por una oligarquía plutocrática, no por una democracia.</p>
<p>2<strong>. EL PROYECTO ROCKEFELLER COMO BASE Y FUNDAMENTO DE LA POLÍTICA INTERNA ESTADOUNIDENSE</strong></p>
<p>En 1972, a pedido del presidente Richard Nixon, la Commission on Population Growth and the American Future [Comisión Rockefeller], presidida por el mismísimo John Davison Rockefeller III, elaboró un informe sobre el «crecimiento poblacional y el futuro americano», en el que está diseñada toda la estrategia para el control de la natalidad en Estados Unidos[5] </p>
<p>Este documento es importantísimo, por un lado, por el detalle de su presentación, y por otro lado, porque constituye la base a partir de la cual se diseñó la estrategia antinatalista a nivel planetario.</p>
<p>Entre los aportes novedosos de este informe, se cuentan, entre otros: el concepto del embarazo no deseado como justificación para el aborto, el tríptico antinatalista (esterilización voluntaria, dispositivos contraceptivos y despenalización del aborto), la equiparación entre la mujer pudiente y la mujer pobre en su «derecho» a matar a su hijo como acto de justicia social, la «medicalización» del aborto presentándolo como un problema de salud pública (encubriendo así su carácter de acción criminal), la despenalización del aborto cuando éste sea producto de un acuerdo entre el médico y la madre, introducción del control de la natalidad en las currícula escolares y universitarias, cambio radical en el sistema político y en los valores culturales, uso intensivo de los medios de comunicación, etc. </p>
<p><strong>3. EL PROYECTO ROCKEFELLER COMO BASAMENTO Y FUNDAMENTO DE LA POLÍTICA IMPERIALISTA OFICIAL DE ESTADOS UNIDOS<br />
</strong></p>
<p>A. En 1974, también a pedido del presidente Nixon, en su función de consejero de Seguridad Nacional, Henry Kissinger («agente» del grupo Rockefeller), elaboró un famoso informe, en el que ha presentado el control del crecimiento poblacional como estrategia para salvaguardar la seguridad nacional de los Estados Unidos y sus intereses de ultramar[6] </p>
<p>El título de este documento, mantenido en secreto durante 15 años (hasta 1989), es de por sí elocuente y pone en evidencia que el control de la natalidad ˆen forma directa o en forma eufemística [salud sexual, salud reproductiva, derechos sexuales y reproductivos, etc.]- está en función de proteger la seguridad nacional de Estados Unidos, para beneficio del verdadero poder que controla la administración gubernamental de Estados Unidos, es decir, del poder privado que gobierna siempre, sea a través del partido Republicano, sea a través del partido Demócrata. Este informe ofrece planes alternativos de acción para Estados Unidos en el aspecto demográfico, especialmente en los países en vías de desarrollo, con la finalidad de «tomar medidas que reduzcan la fertilidad [a nivel mundial] en las décadas de 1970 y 1980», posibilitar con ello el crecimiento económico y el ingreso per capita de los países en desarrollo, de manera de evitar conflictos sociales y políticos que pongan en peligro el suministro de los recursos que los países en desarrollo poseen y que el mundo desarrollado necesita[7]</p>
<p>Los objetivos planteados son los de «acomodar un crecimiento poblacional continuo de hasta 6 mil millones de personas para la mitad del siglo XXI» y «mantener el nivel final tan cercano como sea posible a 8 mil millones» hacia el año 2075, impidiendo que alcance la cifra de 10 mil millones ó 13 mil millones de habitantes en el mundo. Poniendo en evidencia el carácter imperialista de esta política, el Memorando recomienda controlar el crecimiento poblacional en los países en desarrollo más grandes y de crecimiento poblacional más rápido, allí donde existe interés estratégico y político de los Estados Unidos[8] </p>
<p>Entre las recomendaciones dadas por el «empleado» de los Rockefeller en el Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos para llevar a cabo la política imperialista y antinatalista encomendada, se destacan: a) disimular las actividades de Estados Unidos en el ámbito poblacional, mediante acciones y agentes que actúen dentro de los países en desarrollo, y b) enfatizar el derecho de los individuos y parejas a determinar libremente responsablemente el número y espaciamiento de sus hijos[9], es decir, pregonar e imponer el dogma rockefelleriano como criterio justificativo y básico.</p>
<p>En 1975, el presidente Gerald Ford rubricó este informe de Kissinger y lo oficializó como política de la administración gubernamental estadounidense y de su proyección imperialista[10] </p>
<p>Esta directiva presidencial reconoce que desde la fecha mencionada el gobierno de los Estados Unidos ha declarado una guerra mundial secreta contra los pueblos del mundo, en nombre de la seguridad nacional: «el Presidente cree que el liderazgo de Estados Unidos es esencial para combatir el crecimiento poblacional», con la finalidad de «promover la Seguridad de Estados Unidos y sus intereses de ultramar». Según esta directiva, los esfuerzos oficiales de Estados Unidos debían desde entonces ser claros y concretos, sobre todo en las regiones donde las reducciones en fertilidad eran necesarias para Estados Unidos, razón por la cual recomienda como estrategia básica para los programas poblaciones de los países en desarrollo a) alentar a los líderes de países en desarrollo claves para que «apoyen los programas nacionales y multilaterales de asistencia poblacional», b) disimular el carácter imperialista de la política poblacional, «trabajando cerca de otros en vez de imponer nuestro punto de vista», y c) imponer la concepción ideológica infanticida de Rockefeller: en todos estos esfuerzos en pos del control de la natalidad, «debemos reconocer la dignidad básica del individuo y su derecho para escoger libremente sus objetivos familiares y las alternativas de planificación familiar».</p>
<p>B. En junio de 1994, el entonces presidente «demócrata» de los Estados Unidos, William B. Clinton, ordenó redactar un borrador de una Directiva de Decisión Presidencial, por medio del Consejo de Seguridad Nacional, para continuar a nivel mundial con la política de control del crecimiento poblacional mundial, en función del Memorando de 1974 redactado por Henry Kissinger, para retomar en forma oficial la política imperialista del control de la natalidad[11] </p>
<p>En la redacción de este documento, nunca rubricado oficialmente, colaboraron el Departamento de Estado, el Departamento del Tesoro, el Departamento de Servicios Humanos y de Salud, la Agencia para el Desarrollo Internacional y la Agencia para Protección del Medio Ambiente. Llama la atención que el Consejo de Seguridad Nacional fuese visualizado como el responsable último de este documento y de la problemática en él planteada. Reiterando la política de Nixon (Ford)-Kissinger, también para la administración demócrata del presidente Clinton el crecimiento poblacional mundial afectaba la seguridad nacional? de los Estados Unidos. En este horizonte estratégico, el dogma del derecho «básico» de decidir la cantidad de hijos y su espaciamiento constituía el fundamento reiterado permanentemente a lo largo del documento, por cuanto la meta de la política norteamericana sobre el crecimiento poblacional mundial debía ser la de «dirigir una respuesta internacional global, inmediata y concertada, a las tendencias del crecimiento poblacional», sobre la base de tres objetivos que se refuerzan mutuamente, y que constituyen la prueba evidente de la influencia del proyecto y del ideario de la dinastía Rockefeller: 1) «promover el respeto de los derechos y capacidades de los individuos y de las parejas para determinar libre y responsablemente el número y el espaciamiento de sus hijos»; 2) «mejorar la salud reproductiva individual, atendiendo especialmente las necesidades de salud reproductiva de mujeres y adolescentes, y las necesidades generales de salud de bebés y niños»; para lograr con ello 3) «reducir el índice de crecimiento poblacional tan rápido como sea posible a los niveles que sean consistentes con un desarrollo sustentable»[12]</p>
<p>Como se puede apreciar, este documento no esconde nada: el derecho de decidir la cantidad de hijos y su espaciamiento sustentaba el objetivo de lograr lo más rápidamente posible el descenso del índice de crecimiento poblacional, es decir, el presidente «demócrata» Clinton asumió sin más como política poblacional norteamericana el proyecto de Rockefeller anunciado en 1966. </p>
<p>Más todavía, este falso derecho básico y la política antinatalista fundada en él han constituido la finalidad esencial de la política exterior americana del gobierno «demócrata» de Clinton, una auténtica y real política imperialista, como lo prueba el hecho que para la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo, a celebrarse en El Cairo (Egipto) poco tiempo después (setiembre de 1994), el borrador esbozado proponía que Estados Unidos buscara un consenso «que provea un fundamento sólido para la futura cooperación internacional sobre población, y que sea consistente con la política norteamericana»[13] </p>
<p>Específicamente, proponía que Estados Unidos se esforzara por lograr «un consenso internacional sobre aproximaciones programáticas de largo plazo hacia las metas de reducir el crecimiento poblacional mundial». En este horizonte estratégico, el objetivo político de Clinton en la famosa Conferencia en El Cairo fue, en el campo de los derechos reproductivos, «reforzar y fortalecer las recomendaciones de conferencias previas [?] para asegurar que los individuos y las parejas tengan el derecho a decidir libre y responsablemente el número y el espaciamiento de sus hijos», y que «los gobiernos respeten este derecho»[14] </p>
<p>En otras palabras: lo que la administración Clinton pretendía en la mencionada Conferencia, en una actitud por demás lacaya y servil, era asegurarse que el ideario y el proyecto antinatalistas de los Rockefeller y de la plutocracia mundial fueran asumidos por todos los gobiernos del mundo. Y cosa por demás importante: para poder tener éxito en esta política, el documento proponía la promoción y jerarquización de las falsamente llamadas organizaciones no-gubernamentales en apoyo de su política: «la estrategia para lograr los objetivos norteamericanos incluye un rol para las organizaciones no-gubernamentales en la Conferencia»[15] </p>
<p>Como en su momento Richard Nixon y Gerald Ford, el demócrata William B. Clinton convirtió a los Estados Unidos en el ariete a través del cual impulsó en todo el mundo el proyecto criminal de controlar el crecimiento poblacional, objetivo máximo de los Rockefeller y de sus «colegas» en el dominio del mundo. </p>
<p><strong>4. LA IDEOLOGÍA ANTINATALISTA DE LA DINASTÍA ROCKEFELLER IMPUESTA EN LAS NACIONES UNIDAS </strong></p>
<p>A. En agosto de 1974, la ONU organizó en Bucarest la Conferencia Mundial sobre Población, y rubricó por consenso un documento en el que propuso «ayudar a coordinar las tendencias poblaciones y las tendencias del desarrollo económico y social»[16] </p>
<p>Aquí, la dinastía Rockefeller ha comenzado a imponer a las Naciones Unidas su ideología infanticida, ya que se reconoce en este documento que uno de los principios que sostiene los objetivos del mismo y que se respeta en su formulación es que «todas las parejas e individuos tienen el derecho básico de decidir libre y responsablemente el número y el espaciamiento de sus hijos»[17] </p>
<p>Pero esta enunciación no sólo es una cuestión de principio formal, sino de acción concreta, ya que recomienda que todos los países, independientemente de sus propias metas demográficas generales, deben «respetar y asegurar el derecho de las personas a determinar [?] el número y espaciamiento de sus hijos»[18] </p>
<p>La evidencia es innegable: desde 1974, las Naciones Unidas ha comenzado oficialmente a ponerse al servicio del proyecto geopolítico antinatalista del clan Rockefeller y de la oligarquía mundial que representa.</p>
<p>B. En la Conferencia Mundial sobre Población y Desarrollo, celebrada en El Cairo en setiembre de 1994, los Rockefeller lograron imponer su dogma básico antinatalista como doctrina internacional para todos los Estados del mundo, o dicho de otra forma, las Naciones Unidas y los países que estuvieron de acuerdo convirtieron la ideología de los Rockefeller en doctrina oficial del organismo internacional, poniendo así a éste último organismo a su servicio. Esto se puede comprobar muy fácilmente con la simple lectura del Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo, documento oficial presentado al final de la Conferencia. En este texto hay acompañamientos implícitos a la ideología rockefelleriana, por ejemplo, cuando se destaca que constituye un logro el hecho que al momento de celebrarse el encuentro hayan bajado los índices de nacimientos a nivel mundial, aunque en forma no tan amplia como era deseable[19] , o cuando se ignora la injusticia social como causa de la pobreza, para atribuirlo simplemente a causas «naturales»[20]. Pero también hay acompañamientos explícitos de la mencionada ideología plutocrática antinatalista, como es el caso del concepto de salud reproductiva como «un estado de completo bienestar físico, mental y social»[21], y más todavía el concepto de derechos reproductivos, el cual no es otra cosa que una construcción ideológica de neto cuño rockefelleriano, ya que tiene como exclusivo sustento y soporte el ya mencionado dogma del derecho falsamente básico de decidir la cantidad de hijos y su espaciamiento: «estos derechos [reproductivos] se basan en el reconocimiento del derecho básico de todas las parejas e individuos de decidir libre y responsablemente el número, espaciamiento y oportunidad de sus hijos [?]»[22] </p>
<p>En este sentido, cabe destacar que una de las personas que más se esforzó en imponer esta orientación antinatalista de la Conferencia y que además contribuyó a forjar e imponer el concepto de «salud reproductiva» y este fundamento recién explicitado fue Adrienne Germain, fundadora y presidente de International Women´s Health Coalition, anteriormente miembro y colaboradora de Ford Foundation y del Population Council, es decir, una «agente , delegada o representante» de los Rockefeller y al servicio de su proyecto genocida[23] </p>
<p>. De este modo, la ideología del clan Rockefeller se ha convertido en doctrina oficial de las Naciones Unidas y en el justificativo ideológico del imperialismo demográfico, proceso al que todos los países y pueblos del mundo deben someterse.</p>
<p>C. El United Nations Fund Population Agency ˆ UNFPA [Agencia del Fondo de las Naciones Unidas para Población] es el organismo creado a comienzos de la década de 1970 en las Naciones Unidas, por sugerencia de uno de los miembros del clan, el tantas veces citado John Davison Rockefeller III, para ocuparse de los temas poblacionales a nivel mundial. Hace tiempo que este organismo supuestamente internacional está promoviendo en forma oficial los planes y proyectos antinatalistas del poder privado mundial. No es casualidad que entre las fundaciones privadas que financian (y luego se financian de) a este departamento sean el Population Council y la Internacional Planned Parenthood Federation, el primero propiedad de los Rockefeller y la segunda controlada por un miembro de la corporación (más específicamente, de la Rockefeller Foundation).</p>
<p>Para no extendernos demasiado, y a modo de ejemplo, podemos consultar el último informe sobre el estado de la población mundial elaborado por este organismo de las Naciones Unidas: State of World Population 2005 [Estado sobre la Población Mundial 2005], el cual enfatiza la igualdad de género y la salud reproductiva como los dos «elementos» indispensables para que los jóvenes puedan cumplir un rol de importancia en el desarrollo de sus países y para crear un mundo mejor para ellos mismos y para las generaciones futuras. En otras palabras: si los jóvenes de todo el mundo adoptan la ideología de los Rockefeller y siguen sus «consejos filantrópicos», podrán vivir en un mundo feliz. Este informe enfatiza las desigualdades de género es uno de los agentes primarios que causan pobreza y exclusión ˆno la injusticia social- y que el acceso a los servicios de salud reproductiva es lo que hace posible que las mujeres pobres mejoren su calidad, porque «la incapacidad para determinar cuando y de qué modo tener hijos limita las elecciones de vida de una mujer». Es decir: si una mujer es infeliz en la vida o no puede realizar su potencial pleno, es porque los hijos le complican la vida, no la injusticia social, la violencia doméstica, el desempleo propio o el del esposo, la falta de atención médica, etc. Y como frutilla del postre, este informe oficial (al servicio de la ideología plutocrática), reafirme el dogma básico antinatalista de los Rockefeller: «permitir a los individuos elegir libremente el número y espaciamiento de sus hijos deriva en familias más pequeñas, crecimiento poblacional más lento y reducida presión sobre los recursos naturales»[24] , lo cual coincide con los postulados y objetivos planteados en el informe de 1972 sobre Población y el futuro americano, cuya autoría le corresponde al gran magnate John Davison Rockefeller III, omnipresente como alma mater y factotum del invierno demográfico que estamos atravesando mundialmente.</p>
<p>D. La World Health Organization [Reproductive Health and Research] ˆ WHO [Organización Mundial para la Salud [Departamento de Salud Reproductiva e Investigación]] es el organismo de Naciones Unidas encargado de «respaldar y facilitar el acceso universal e igualitario a servicios de salud sexual y reproductiva», a través de ámbitos políticos, legales y regulatorios que «remuevan las barreras legales y políticas que impiden el uso de intervenciones y otros servicios necesarios para salvar vidas», para acelerar el progreso en salud sexual y reproductiva. Asimilando infundadamente el recurso universal de la anticoncepción con la salvación de la vida, este departamento promueve que «todas las regulaciones y políticas relevantes sean revisadas y que las barreras y restricciones sean removidas», entre ellas, la aprobación del esposa para que una mujer recurra a la contracepción, o que los menores requieran de la autorización de sus padres para acceder a información y servicios de contracepción, esterilización o aborto[25] . Entre las instituciones internacionales privadas que aportan fondos a este departamento se encuentran la IPPF, la IWHC, dominadas ambas por la familia Rockefeller, el Population Council (propiedad de los Rockefeller); entre los organismos «oficiales» se cuentan el Banco Mundial, el Fondo para Población de las Naciones Unidas (financiado, entre otros, por los Rockefeller) y la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional[26] </p>
<p>Este organismo recibe donaciones también del Safe Motherhood Inter.-Agency Group (IAG), un conglomerado de instituciones nacionales e internacionales que promueven y financian el programa Safe Motherhood Initiative. Entre los miembros de este grupo se cuentan el Banco Mundial, la misma Organización Mundial de la Salud, la IPPF y? el Population Council[27]</p>
<p>Una de las directoras de este departamento, desde 1991, es Jane Cottingham. Es cofundadora de ISIS-Women´s International Cross-Cultural Exchange (WICCE), un organismo dedicado a promocionar la justicia y el «empoderamiento de las mujeres y sus derechos. Entre los donantes y financistas de este organismo se cuentan la Ford Foundation (controlada y presidida por una empleada de la corporación Rockefeller) y la Heinrich Boll Foundation. </p>
<p><strong>5. MIEMBROS DE LA CORPORACIÓN ROCKEFELLER A CARGO DEL HOLOCAUSTO DEMOGRÁFICO MUNDIAL</strong></p>
<p>Para asegurarse que los lineamientos ideológicos antinatalistas trazados no sean sólo enunciaciones teóricas abstractas, sino que sirvan de impulso para llevar a cabo políticas concretas de control del crecimiento poblacional, los Rockefeller se han asegurado la presencia de varios miembros de su corporación al frente de los más importantes organismos oficiales y organizaciones privadas, para controlar y supervisar el cumplimiento de su proyecto antidemográfico, posibilitando el invierno demográfico que hoy padecemos a escala planetaria. </p>
<p>A. La Ford Foundation [Fundación Ford] es una de las organizaciones «privadas» precursoras en el control de la natalidad y uno de los aliados más estrechos de la Corporación Rockefeller. Un documento elaborado en 1969, muy poco conocido, explicitó el aporte pionero a la causa colonialista demográfica que la Fundación había llevado a cabo hasta entonces, junto con la Fundación Rockefeller y la Federación Internacional de Paternidad Planificada[28]. </p>
<p>Es discutible el carácter de «privada» de la Fundación, por cuanto es conocida su relación histórica, desde sus inicios, con el Departamento de Estado norteamericano y con la CIA (Central Intelligence Agency), al punto que algunos comentaristas la consideran cobertura u organismo fachada de ésta última[29] </p>
<p>. Desde su creación en 1936 hasta los comienzos de la década del 90, casi todos los presidentes de la FF fueron directores o miembros de la CIA, del Council on Foreign Relations ˆ CFR (Consejo para las Relaciones Internacionales)[30] y colaboradores de la corporación Rockefeller (Richard Bisell, John Mc Coy, McGeorge Bundy, etc.). A partir de 1996 es presidente de la Ford Foundation una mujer, Susan V. Berresford (también miembro del Consejo para las Relaciones Internacionales), quien en los comienzos de su carrera profesional se había desempeñado en el Chase Manhattan Corporation (Rockefeller). En síntesis: la Ford Foundation [CIA] y Rockefeller forman «un solo corazón». </p>
<p>B. El Center for Reproductive Rights [Centro por los Derechos Reproductivos] es un organismo creado en 1992, con la finalidad de insertar y legitimar el control del crecimiento poblacional en el plano legislativo y jurídico. Al igual que los Rockefeller, este organismo cree que «la ley debe dar a las mujeres la libertad de decidir si quieren tener hijos y en qué forma», y por eso mismo «asegurar a todas las mujeres el acceso a los servicios básicos de salud, que incluyen la anticoncepción y el aborto seguro y legal», entre otras cosas[31. </p>
<p>En absoluta «unidad doctrinal» con los magnates estadounidenses recién mencionados, este organismo reconoce sin tapujo alguno que el núcleo y razón de ser de los derechos sexuales y reproductivos es la legalización o despenalización del aborto, no la salud de las mujeres: «El derecho de la mujer a decidir si tiene o no un hijo y cuándo tenerlo es la esencia de los derechos reproductivos». Esta organización ha sido una de las que ha respaldado internacional y jurídicamente la demanda presentada exitosamente por Mónica Roa López en Colombia, solicitando la despenalización del aborto. Uno de los miembros en su Directorio es Nafis Sadik, quien presidió la Conferencia Internacional de El Cairo, destacándose por su tenaces esfuerzos en promover la institucionalización de los programas antinatalistas y de control de la natalidad como política oficial de las Naciones Unidas.</p>
<p>Este Centro no sólo tiene coincidencia ideológica con los Rockefeller: dos miembros de su Junta Directiva son a la vez representantes del Population Council: Michelle H. Allen y Sheldon Segal[32] .</p>
<p>C. La International Women´s Health Coalition [Coalición Internacional por la Salud de las Mujeres] fue fundada en 1984 por Joan Dunlop y Adrienne Germain, con la finalidad de promover los derechos de salud reproductiva y para defender el acceso al aborto realizado en condiciones seguras, lo cual es el ideal primigenio y originario planteado ya en 1972 por John Davison Rockefeller III en su Informe al presidente Nixon. En su página web en Internet, esta organización reconoce que promueve una política imperialista, ya que «trabaja para generar políticas y programas de salud y población, y procura financiamiento para promover y proteger los derechos de las mujeres y niñas de todo el mundo, particularmente en África, Asia, América latina y en los países otrora socialistas», como norteamericanos que salen a «salvar» al mundo.</p>
<p>Pero la personalidad de la presidente de este organismo pone en claro cuál es el aporte «salvífico» que la Coalición hace al mundo y a la dignidad de las mujeres. Antes de fundar esta institución, Adrienne Germain trabajó en el Population Council de Rockefeller y en la Ford Foundation de la CIA. También fue delegada, estratega central y negociadora de la administración Clinton en la Conferencia sobre Población y Desarrollo en El Cairo (1994) y en la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer en Beijing (1995). Actualmente colabora con las Naciones Unidas en la Fuerza de Tareas para los Objetivos de Desarrollo del Milenio, integra dos comités asesores de Human Rights Watch (emprendimiento conjunto de George Soros y del Departamento de Estado norteamericano, activo promotor de la despenalización del aborto en nuestro país el año pasado) y es miembro del Council on Foreign Relations[33] . En síntesis: la presidente de esta Coalición -una activa jugadora de primer nivel en el poder privado mundial- es discípula de los Rockefeller.</p>
<p>D. La International Planned Parenthood Federation [Federación Internacional por la Paternidad Planificada] fue fundada en 1952, como iniciativa de la Tercera Conferencia Internacional sobre Paternidad Planificada celebrada en Bombay (India) en ese mismo año. Los ocho socios fundadores de la IPPF fueron las asociaciones de la India, el Reino Unido, los Estados Unidos, Holanda, Suecia, Alemania Occidental, Singapur y Hong-Kong[34] . Es la institución anti-vida más grande, la mejor financiada y la más fuerte a nivel internacional[35], conformada como una red de entidades nacionales de planificación familiar. Mediante esta organización, financiada con diversos subsidios gubernamentales (más de la mitad de sus ingresos proceden generalmente de aportes gubernamentales), se han llevado a cabo en todo el mundo programas de distribución e implante de anticonceptivos, y en forma paralela, servicios de abortos a petición. Actualmente tiene sedes en 178 países, con su sede central situada en Londres (Gran Bretaña). </p>
<p>Entre los gobiernos que aportan fondos se encuentran los de Australia, Canadá, Dinamarca, Alemania, Japón (el que más provee), Holanda, Noruega, Suecia, Suiza, Gran Bretaña, Estados Unidos (hasta el año 2001). Entre los privados que más aportan se encuentran la Fundación Bill y Melinda Gates, la Comisión Europea, la Fundación Ford, la Fundación William y Flora Hewlett, la Fundación Rockefeller. Y lo que es muy llamativo, la mismísima ONU le aporta fondos, a través del Fondo para Población y del Fondo para el Desarrollo[36].</p>
<p>En el marco estratégico de su accionar, la IPPF tiene como meta respecto al aborto que éste sea «reconocido universalmente como un derecho de la mujer para elegir y tener acceso al aborto seguro», y además que haya «una reducción en la incidencia del aborto inseguro». En otras palabras: esta organización da por supuesto e intenta imponer el criterio que el aborto no es un crimen sino un derecho, y que el problema radica fundamentalmente en que muchas mujeres no tienen la certeza o la seguridad de poder matar con éxito a su hijo. Orientada de esta manera, la IPPF se plantea como objetivo para lograr la meta fijada que se fortalezca el compromiso público y político para [reconocer] el derecho a elegir y tener acceso a un aborto seguro, incrementar el acceso al aborto seguro, que los servicios relacionados con el aborto sean presentados como una parte integral de los servicios de salud reproductiva, y que se perciba que el aborto inseguro impacta y afecta a la salud pública y a la justicia social. Estos dos últimos objetivos son los que en 1972 ya se había planteado John Davison Rockefeller III en su Informe al presidente Nixon ya citado: encubrir que el aborto es un crimen, presentándolo como un problema de salud pública (lo mismo que en su momento hizo Hitler en Alemania), y que la falta de acceso de las mujeres pobres al aborto seguro es un ejemplo de injusticia social, porque esto sí puede hacerlo la mujer pudiente[37] . Vale la pena reiterar una vez más que para esta institución, presidida por un discípulo de la dinastía Rockefeller, éste el es el único caso de injusticia social reconocido: que la mujer pudiente puede matar a su hijo nascituro en forma segura, mientras que las mujeres pobres corren sus riesgos. No quiere erradicar el crimen, sino universalizarlo. Parecería ser que no hay otros casos ni ejemplos de injusticia social más que éste. </p>
<p>Además, la IPPF ha formado una especie de asociación con el Population Council (Consejo de Población) y con algunos organismos de las Naciones Unidas como el Programa para el Desarrollo, la Organización Mundial de la Salud, el Banco Mundial, el Fondo de las Naciones Unidas para Población y el Fondo para la Infancia (UNICEF). Estas organizaciones se dedican a promover la «planificación familiar» y el aborto, menos (se supone) UNICEF. Sin embargo, la red que ha creado UNICEF a través del mundo le sirve a la IPPF para llevar a cabo sus programas de «educación» sexual y de control demográfico por medio de fármacos abortivos y de la esterilización[38] . </p>
<p>Para lograr sus objetivos abortivos, la IPPF ha implementado en febrero de este año (2006) un programa llamado Global Safe Abortion Fund [Fondos para el Aborto Seguro Universal], con la finalidad de «incrementar el acceso a los servicios generales para el aborto seguro», en particular «para las mujeres marginadas y vulnerables». Es decir: derecho a abortar para las mujeres pobres, nada de promoción ni de dignificación, sólo derecho a matar al propio hijo, como si éste fuera la causa de la pobreza de su madre. Es que en definitiva no se busca erradicar la pobreza de las mujeres sino institucionalizarla y mantenerla in aeternum. Los ricos, como los miembros de la IPPF no acercan ni alimentos, ni medicamentos ni posibilidades de trabajo a las mujeres pobres, sólo le reconocen el derecho a matar a su cría[39] . Es por eso que una de las finalidades de este programa es ayudar a mejorar el acceso a los servicios de aborto seguro en los países pobres. Es decir, el objetivo no es erradicar la pobreza, sino que los pobres se eliminen a sí mismos, matando a sus hijos «en forma segura y sin riesgos». </p>
<p>Lo grave es que esto no constituye el objetivo ni la labor de una organización privada no gubernamental, sino que cuenta con el respaldo financiero del mismísimo gobierno británico, el cual ha aportado inicialmente 3 millones de libras esterlinas para el programa, a través del Department for International Development (DFID) [Departamento para el Desarrollo Internacional]. En otras palabras: la despenalización y la legalización del aborto, así como la asistencia médica y sanitaria para el ejercicio de este crimen, es política oficial del Reino Unido de Gran Bretaña, ejecutada por el Ministro de dicho Departamento, Mr. Gareth Thomas, tal como la misma IPPF reconoce: este nuevo programa, diseñado para respaldar servicios e información para reducir universalmente el aborto inseguro «fue bien recibido políticamente y ha recibido respaldo financiero por parte del Gobierno del Reino Unido»[40] </p>
<p>También donan y aportan fondos a la institución los gobiernos de Japón, Suecia, Noruega, Alemania, Australia y Nueva Zelandia. Evidentemente, se trata de una organización pseudo no-gubernamental.</p>
<p>También en Hispanoamérica se intenta imponer la concepción rockefelleriana tan particular de la injusticia social destinada a justificar el asesinato del hijo nascituro. En marzo de este año (2006), Carmen Barroso, Directora regional de la IPPF, mantuvo reuniones reservadas (¿¿??) con autoridades sanitarias y legisladores del país hermano de la República Oriental del Uruguay, y luego fue entrevistada por el Semanario Brecha, el 24 de marzo de 2006. En dicha entrevista, comienza afirmando que el aborto, además de ser «un problema grave de salud pública» [LO CUAL ES FALSO, en realidad y en rigor de verdad es UN CRIMEN], «es también un problema de justicia social», ya que «las mujeres más pobres son las que recurren al aborto inseguro», mientras que «las mujeres ricas, aun cuando el aborto no es permitido por la ley, tienen siempre la oportunidad de encontrar una salida segura aunque sea a un alto costo». Una vez más, por boca de una latinoamericana, y a través de un órgano de prensa de la «izquierda revolucionaria», se trata de imponer en Hispanomérica la concepción y la ideología de los Rockefeller sobre la justicia social, reducida al plano estrictamente sexual y para justificar el asesinato de los propios hijos por parte de los pobres. Para la plutocracia mundial y para los «revolucionarios» latinoamericanos, lo condenable no es el crimen que se comete contra un ser humano inocente e indefenso, sino que las pobres corren riesgo al hacerlo bajo condiciones inadecuadas. No sólo esto: la mencionada Directora reconoce también que en definitiva la legalización y perfeccionamiento del aborto es una política financiada por varios gobiernos europeos (que no identifica), una política de los ricos que gobiernan en los países prósperos contra los pobres del mundo, para que no se reproduzcan[41] </p>
<p>Desde 2002, es Director General de la IPPF Steven Sinding, quien previamente se había desempeñado como Consejero sobre población en el Banco Mundial, como miembro de USAID (US Agency for International Development) [Agencia estadounidense para el Desarrollo Internacional], y como no podía ser de otra manera, como Director del programa Ciencias sobre Población? en la Rockefeller Foundation (1991-1999) y como profesor sobre Salud Pública en la Universidad de Columbia (1999-2002), una de las instituciones universitarias dedicadas al estudio del control de la natalidad. Como «discípulo» de la dinastía Rockefeller, Sinding ha elaborado una visión y un marco proyectados a diez años para la labor de la IPPF, concentrando su actividad en cinco ámbitos: Juventud, Sida, Aborto, Acceso y Consejería Legal, considerando de hecho e infundadamente que el aborto es un derecho, no un crimen, que debe ser reconocido y legitimado por todos los países. </p>
<p><strong>CONCLUSIÓN</strong></p>
<p>Todo lo expuesto, que puede ser profundizado a través de las citas que hemos hecho en las notas respectivas, es una prueba contundente respecto al carácter imperialista que reviste el proyecto plutocrático y oligarca del poder privado mundial ˆparadigma del cual es el clan Rockefeller, de Ohio (Estados Unidos)-, con la pretensión de ejercer el control de la natalidad a nivel mundial a través de la despenalización del aborto, sobre la base de la doctrina de la salud reproductiva y de los derechos sexuales y reproductivos. Es indudable que:</p>
<p>1. la dinastía Rockefeller, cara visible del poder privado mundial ˆel auténtico «amo» del mundo- y brazo ejecutor de las políticas trazadas y diseñadas por dicho poder, es el creador del dogma básico que fundamenta y justifica ˆhasta con la legalización del aborto- el control imperialista del crecimiento poblacional mundial y el consiguiente holocausto demográfico que actualmente asesina a 30 millones de nascituros por año.</p>
<p>2. la dinastía Rockefeller ha convertido su miedo corporativo privado ˆel control del crecimiento poblacional mundial- en problema de Estado a nivel planetario</p>
<p>3. la dinastía Rockefeller ha diseñado y oficializado para los Estados Unidos el control de la natalidad</p>
<p>4. a través de uno de sus empleados ˆSir Henry Kissinger-, la dinastía Rockefeller ha diseñado y oficializado el control de la natalidad en todo el mundo, en el horizonte y marco estratégicos de proteger la seguridad nacional de Estados Unidos (país al que tiene sometido y dominado a su antojo)</p>
<p>5. la dinastía Rockefeller ha implementado a través de las Naciones Unidas y de su agencia dedicada al tema poblacional su proyecto de control de la natalidad a escala planetaria. Específicamente, ha logrado que las Naciones Unidas haya adoptado como política oficial que trata de imponer por encima de las soberanías nacionales su ideología antinatalista y sus proyectos antidemográficos, bajo los eufemismos de la salud reproductiva y de los derechos sexuales y reproductivos.</p>
<p>6. la dinastía Rockefeller ha establecido una alianza estratégica con las más importantes instituciones que promueven la política imperial de controlar el crecimiento poblacional mundial, situando en sus órganos de conducción a miembros de su corporación o del propio organismo que ha creado para ocuparse de los temas demográficos y poblacionales.</p>
<p>7. la dinastía Rockefeller ha asociado a los mencionados organismos e instituciones privadas a diversos gobiernos (el estadounidense, algunos europeos y algunos asiáticos), mediante el apoyo y el respaldo financieros, para llevar a cabo sus planes concretos de control de la natalidad. En particular, se ha asociado al Gobierno británico para financiar a nivel mundial la política del aborto legal y seguro.</p>
<p>Todo esto constituye el horizonte estratégico en el que se enmarcan las monocordes propuestas presentadas en nuestro país y en los países hermanos de la Patria Grande iberoamericana, al servicio de la multinacional de la muerte inspirada y conducida por la dinastía Rockefeller. En otras palabras: PROMOVER SUPUESTOS DERECHOS REPRODUCTIVOS Y LA SALUD REPRODUCTIVA ES TRABAJAR A FAVOR DEL CRIMINAL PROYECTO ANTINATALISTA DE LA DINASTÍA ROCKEFELLER.</p>
<p>En última instancia, como ejemplar paradigma del poder imperialista angloamericano, la ofensiva antinatalista y abortista busca no sólo eliminar las generaciones futuras, sino colonizarnos en forma integral (política, económica, social, ideológica y culturalmente), prostituyendo nuestros valores culturales y nuestro sistema político, convirtiéndonos en asesinos de nuestros propios hijos y nietos, la única forma que les posibilitará consolidar in aeternum nuestro sometimiento colonial. Frente a esta actualísima y renovada política colonialista británica y angloamericana que pretende recolonizar a nuestros pueblos de Iberoamérica, se impone la resistencia cultural y política, restaurando y recreando nuestra herencia y memoria históricas, para afirmar un profundo nacionalismo cultural y político y forjar con ello una auténtica cultura de la vida que nos permita ser libres y dignos frente a la soberbia arrogante de los personeros apátridas y criminales del Nuevo Orden Mundial. Este momento histórico nos impone la disyuntiva: o libres y dignos hijos de la Patria y de su historia, o traidores al servicio del poder imperialista plutocrático angloamericano. Dos siglos atrás, nuestros antepasados nos mostraron y enseñaron que se debe resistir a los asesinos que nos invaden, por izquierda y por derecha. Toda forma de lucha y resistencia nos es válida, lo único que tenemos impedido hacer es vivir de rodillas por cobardía, frente a los enemigos de la raza humana que no sólo quieren saquear nuestras riquezas y nuestros recursos, sino también eliminar a nuestros descendientes, para robarnos nuestro futuro y nuestro destino. </p>
<p>Ellos tienen la riqueza y los medios, pero carecen del capital que nosotros poseemos: una Causa noble por la cual vivir y luchar, la Verdad que nos ilumina y sostiene y el Amor que nos impulsa a vivir al servicio de quienes nos rodean y de nuestra Patria para lograr así nuestro propia realización personal, ya que nadie se realiza ni tiene destino en una comunidad que no se realiza. Sabemos que no se vence con violencia, mucho menos a un enemigo tan poderoso como el que ha venido a esclavizarnos, sólo se lo vence con inteligencia y organización. En esta lucha tan particular, madre de todas las batallas porque está en juego la vida de los más indefensos e inocentes de todos los seres humanos, no vence quien tiene más fuerza y más recursos, sino quien está dispuesto a vencer y tiene la perseverancia necesaria para alcanzar la victoria. Unidos, solidarios y organizados seremos invencibles y podremos resistir esta diabólica ofensiva contra los más pobres e indefensos de todos los seres humanos, si nos sostenemos en Aquél que vino para que tengamos vida, y la tengamos en abundancia. Pero como en todos los órdenes de la vida, también en este campo la resistencia y la victoria han de ser políticas, o no servirán de nada. </p>
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<p>[1] Clarín, artículo de Hinde Pomeraniec, 7 de enero de 2005; La Nación, artículo de Elisabetta Piqué, corresponsal del diario en Italia, 13 de enero de 2005; La Nación, 15 y 16 de marzo de 2006, sobre el problema que afronta Alemania, al ser uno de los países del mundo con el índice más bajo de natalidad; Agencia Zenit, 26 de febrero de 2006, Código ZSI06022503. Según el periódico The Guardian, Rusia perderá más de 400 mil millones de dólares en los próximos 20 años si no logra resolver el problema del descenso poblacional, según un informe de un lobista, Delovaya Rosilla. Éste es el motivo que ha llevado al presidente Vladimir Putin a anunciar un plan para duplicar la población en 10 años, mediante una serie de medidas económicas y sociales (Clarín, 15 de mayo de 2006, nota de Gustavo Sierra).</p>
<p>[2] Sebastián Campanario, en Clarín, «Suplemento Económico», 29 de enero de 2006.</p>
<p>[3] Statement on Population from World Leaders (1966) [Declaración sobre Población por parte de líderes mundiales (1966)], redactado por el mencionado magnate «filántropo» y firmado, entre otros, por Harold Holt, Primer ministro de Australia; Dr. Carlos Lleras Restrepo, Presidente de Colombia, Indira Gandhi, Primer ministro de India; Tte. General J. A. Ankrah, Presidente del Consejo de Liberación Nacional de Ghana; el Sha Mohammad Reza Pahlavi, Emperador de Irán; Dr. Joaquín Balaguer, Presidente de República Dominicana; el rey Hussein, de Jordania; el General Cheng Hee Park, Presidente de la República de Corea; Tage Erlander, Primer ministro de Suecia; el rey Mahendra, de Nepal; Eric Williams, Primer ministro de Trinidad y Tobago; Eisako Sato, Primer Ministro de Japón; Lyndon B. Johnson, Presidente de Estados Unidos; Harold Wilson, Primer ministro de Gran Bretaña; Ferdinand Marcos, Presidente de Filipinas; y dos líderes del Tercer Mundo: Gamal Abdel Nasser, Presidente de República Árabe de Egipto y el comunista Mariscal Josip Broz (Tito), Presidente de Yugoslavia. La firma de este último puso en evidencia que a) el comunismo no representaba una amenaza para los ricos del mundo, y b) que el nacionalismo independiente del Tercer Mundo y sus pueblos era el verdadero enemigo de la plutocracia capitalista. Se puede consultar este documento en su versión original en inglés en: p; http://www.popcouncil.org/mediacenter/popstatement.html . </p>
<p>[4] Ibidem: «Creemos que la gran mayoría de los padres desean tener el conocimiento y los medios para planificar sus familias; que la oportunidad para decidir el número y el espaciamiento de los hijos es un derecho humano básico».</p>
<p>[5] Center for Research on Population and Security, Population and the American Future, New York, 1972. </p>
<p>[6] Memorando 200/74. Implicancias del crecimiento poblacional mundial para la seguridad nacional de los Estados Unidos y sus intereses de ultramar. En el marco del compromiso de los líderes de los países desarrollados y en desarrollo, este Memorando recomienda la aplicación en Estados Unidos del Informe de la Comisión Rockefeller arriba citado. No hay que olvidar que este documento sigue vigente en la política oficial internacional de las administraciones norteamericanas, ya que no ha sido derogado.</p>
<p>[7] Op. cit., Resumen Ejecutivo, «Efectos políticos de los factores de población»: las consecuencias políticas de los factores de población, entre ellos el rápido crecimiento poblacional, «son dañinas para la estabilidad interna y las relaciones internacionales de países en cuyo progreso Estados Unidos está interesado, creando así problemas políticos e incluso de seguridad nacional para Estados Unidos». </p>
<p>[8] Op. cit., Resumen Ejecutivo, «Recomendaciones de Política». Los países en cuestión son: India, Bangladesh, Paquistán, Nigeria, México, Indonesia, Brasil, Filipinas, Tailandia, Egipto, Turquía, Etiopía y Colombia. Vale la pena destacar que el Consejo de Población [Population Council] (creado por John Davison Rockefeller III en 1952 para ocuparse del tema poblacional), posee oficinas y delegaciones en casi todos estos países mencionados en el Memorando de Kissinger, lo cual prueba la vinculación -histórica y geopolítica- estrecha y profunda entre los problemas y necesidades del poder plutocrático privado y los gobiernos de Estados Unidos.</p>
<p>[9] Ibidem. </p>
<p>[10] Decisión de Seguridad Nacional 314/75, del 26 de noviembre de 1975.</p>
<p>[11] Los detalles de esta iniciativa inconclusa se encuentran en la obra de Stephen Mumford, The Life and Death of NSSM 200: How the Destruction of Political Will Doomed a U.S. Population Policy [Vida y muerte del Memorando Secreto de Seguridad Nacional 200: Cómo la destrucción de la voluntad política condenó a la muerte a una política poblacional americana]. Se puede consultar y obtener este texto en Internet, en http://www.population-security.org/index.html. </p>
<p>[12] Ibidem [subrayado nuestro].</p>
<p>[13] Op. cit., «1. Fostering an International Consensus for Action» [Promoviendo un consenso internacional para la acción].</p>
<p>[14] Ibidem. En rigor de verdad, el «gran» demócrata estadounidense ha puesto al descubierto el carácter de ficción que ha adquirido la política contemporánea mundial (no sólo la estadounidense), ya que es formalmente democrática, pero oligárquica en su esencia. Por un lado, promueve las diferencias y los antagonismos ideológicos y políticos ˆizquierda o derecha, conservador o progresista, etc.-, en forma periódica organiza actos eleccionarios en los que el común de los hombres «elegimos» «nuestros» representantes y gobernantes, pero por otro lado, a pesar de todas las «diferencias», impone una única cosmovisión «válida» y «consagrada» sobre todo por los grandes medios de comunicación, diseñada por los grandes poderes privados del mundo que se han nucleado y organizado en instituciones secretas o discretas, en las que discuten las grandes políticas mundiales que luego «nuestros representantes y gobernantes» se encargarán de ejecutar localmente, por supuesto que encubriendo a sus inspiradores y patrones, a través de «gestiones administrativas» disfrazadas de progreso y de crecimiento «sustentables».</p>
<p>[15] Ibidem. Sobre la base de lo afirmado por James Petras, consideramos que es falsa la denominación de diversos organismos como organizaciones no-gubernamentales, sobre todo en los dedicados a las cuestiones de salud reproductiva y derechos reproductivos, cuando es público y notorio que su existencia y su funcionamiento dependen en muchos casos de financiamiento público estatal permanente, sobre todo estadounidense y europeo. Cf. James Petras, «Imperialism and NGOs in Latin America», en Monthly Review (Vol.49, Nº 7), Diciembre de 1997, Nueva York, pp. 10-27. </p>
<p>[16] ONU-Agency for International Development, World Population Plan of Action [Plan de Acción para la Población mundial], Bucarest, 1974.</p>
<p>[17] Op. cit., «B. Principles and objectives of the Plan, f».</p>
<p>[18] Op. cit., «C. Recommendations for Action, 1. Population Goals and Policies, c. Reproduction, family formation and the status of woman, 29 y 43». Con esto se buscaba imponer otro criterio recomendado en 1972 por los Rockefeller: «formar familias más pequeñas y mejorar el status individual de las mujeres». </p>
<p>[19] Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo, Parte Uno, «Preámbulo», 1.3; 1.8. Esta disminución fue presentada como un logro, simplemente porque así lo había instituido y postulado John Davison Rockefeller III en 1972.</p>
<p>[20] Ibidem, 1.5: «en cuestiones poblaciones se le dio explícitamente a la Conferencia de 1994 un mandato más amplio que el otorgado a conferencias anteriores sobre población, reflejando la conciencia creciente que población, pobreza, modelos de producción y consumo y el medio ambiente están tan íntimamente conectados, de tal forma que ninguno de ellos puede ser considerado en forma aislada».</p>
<p>[21] Ibidem, 7.1. Aunque en esencia este concepto es paradójicamente contraceptivo, ya que incluye la capacidad de reproducirse y «la libertad de decidir si, cuando y con cuánta frecuencia hacerlo», lo cual implica «el derecho de hombres y mujeres a estar informados y a tener libre acceso a métodos de planificación familiar seguros, efectivos, disponibles y aceptables». En realidad, no se trata de salud para reproducirse, sino para impedir o controlar la reproducción, como si ésta enfermara de por sí.</p>
<p>[22] Ibidem, 7.2. Esta definición muestra con toda claridad que el concepto de derechos reproductivos, al igual que el de salud reproductiva, es un invento de los Rockefeller, quienes han tenido la «virtud» de imponerlo como valor universal, para encubrir en realidad su proyecto antinatalista.</p>
<p>[23] Cf. http://espanol.iwhc.org/quienessomos/personal/germain.cfm . </p>
<p>[24] UNFPA, State of World Population 2005. The Promise of Equality: Gender Equality, Reproductive Health and the Millennium Development Goals [Estado de la Población Mundial 2005. La Promesa de Igualdad: Igualdad de género, Salud reproductiva y las Metas del Milenio para el Desarrollo]. Cf. en particular el Capítulo 4: «Reproductive Health. A Measure of Equity» [Salud Reproductiva. Una Medida para la Equidad]</p>
<p>[25] WHO ˆ Reproductive Health and Research, Implementing the Global Reproductive Health Strategy (Policybrief3), 2006.</p>
<p>[26] http://www.who.int/reproductive-health/our_partners.en.html . </p>
<p>[27] Cf. The Inter-Agency Group, Safe Motherhood, 2002. Para estos grupos e instituciones, maternidad segura significa eugenesia y aborto seguro, en caso de complicaciones en la maternidad.</p>
<p>[28] United Nations Association of the United States of America (UNAUSA), World Population: A challenge to the United Nations and its system agencies, New York, UNAUSA, 1969, resultado de unas jornadas sobre políticas nacionales. </p>
<p>[29] James Petras, «Fundación Ford y la CIA: un caso documentado de colaboración pública con la política secreta». Publicado en inglés en http://www.rebelion.org/petras/english/ford010102.htm el 15 de diciembre de 2001. Cf. Paul Labarique, «Por qué la Fundación Ford subvenciona a la oposición?», en http://www.voltairenet.org/article123698.html#article123698. Estos informes permiten muestran que una Fundación privada, dirigida por el clan Rockefeller y auspiciada por la CIA, financia con millones de dólares a diversas organizaciones pseudo no-gubernamental, en Estados Unidos, en Europa y en América latina, dirigidas muchas veces por notorios y confesos terroristas «revolucionarios», con lo cual sacan a luz la verdadera naturaleza del progreso revolucionario que éstos últimos han promovido, antes como izquierdistas y ahora como socialdemócratas. </p>
<p>[30] El Council on Foreign Relations (CFR) [Consejo para las Relaciones Internacionales] es una institución privada, fundada en 1929 en New York y financiada por las grandes corporaciones estadounidenses, como réplica del Royal Institute of Foreign Affaire (RIIA) [Instituto Real de Asuntos Internacionales], fundado a su vez en 1919 en Londres por un grupo semi-secreto británico, con la finalidad de expandir y difundir la cultura británica en el mundo y configurar con el tiempo un único gobierno mundial, bajo poder británico. El CFR elabora propuestas y programas de gobierno que después se encarga de implementar a través del Departamento de Estado norteamericano, al que controla desde 1940.</p>
<p>[31] En la página oficial del organismo en Internet: (en http://www.crlp.org/esp_about.html ). </p>
<p>[32] En http://www.crlp.org/esp_about.html. Sheldon Segal supervisó en 1956 la fundación de un laboratorio para investigaciones biomédicas en el Rockefeller Institute (posteriormente será la Rockefeller University). </p>
<p>[33] Cf. en http://espanol.iwhc.org/quienessomos/personal/germain.cfm . </p>
<p>[34] IPPF/Western Hemisphere Region, «The First Forty Years», en Forum 10 (junio de 1994), pp. 36-41.</p>
<p>[35] Para más detalles esta organización, cf. Jorge Scala, IPPF. La multinacional de la muerte, Rosario, JC Ediciones, 1995, Capítulo 2. También en Vida Humana Internacional, Informe sobre la IPPF, en http://www.vidahumana.org/vidafam/ippf/informe.html. </p>
<p>[36] Más detalles se pueden encontrar en http://www.vidahumana.org/vidafam/ippf/filiales.html.</p>
<p>[37] The Rockefeller Commission Report, op. cit., Capítulo 11.</p>
<p>[38] Vida Humana Internacional, op. cit.</p>
<p>[39] Este programa busca atenuar o mitigar los efectos de la decisión adoptada en el 2001 por el presidente George Bush, mediante la Global Gag Rule [Ley de Obstrucción Global], de recortar los fondos gubernamentales a todas las ONGs que explícitamente trabajan a favor del aborto. </p>
<p>[40] Cf. el programa del Global Safe Abortion Fund en la página web de IPPF. Cf. el Resumen de Prensa que lo ha presentado, en http://www.ippf.org/ContentController.aspx?ID=%20%20%20%20%20%20%20%20%20%20%20%20%20%20%20%20%20%20%20%20%20%20%20%20%20%2013157 . </p>
<p>[41] Esta entrevista fue publicada por el Semanario Brecha (Montevideo, Uruguay), el 24 de marzo de 2006, y reproducida luego por Agenda Radical, Boletín Informativo Nº 198, el 27 de marzo de 2006. Este último organismo se presenta como «Boletín electrónico de la izquierda revolucionaria al servicio de la lucha de los movimientos populares, democráticos, antiimperialistas y anticapitalistas», pero se ocupa de difundir la ideología y el proyecto político de los Rockefeller y sus socios y amigos. Una vez más se impone la pregunta: ¿POR QUÉ TANTA COINCIDENCIA ˆideológica y política- ENTRE LA IZQUIERDA REVOLUCIONARIA LATINOAMERICANA Y LOS ROCKEFELLER? ¿Cómo se puede hacer una revolución a favor de los pobres y los desposeídos, basándose en la ideología de los hermanitos Rockefeller, de los Rotschild, los Warburg, los Morgan, la Corona británica, el Council on Foreing Relations, la Embajada Británica, la Comisión Trilateral, el grupo Bilderberg, etc.?</p>
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		<title>La ambición de controlar la vida desde la concepción a la muerte: máxima expresión del imperialismo</title>
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		<pubDate>Sun, 16 May 2010 21:04:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lararoche</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Artículo del Mes]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://carloslararoche.com/blog/?p=135</guid>
		<description><![CDATA[Michel Schooyans, es Doctor en filosofía y en teología, es profesor emérito de la Universidad Católica de Lovaina, profesor visitante de muchas universidades del continente americano y Europa, ha escrito más de veinte libros sobre filosofía política e ideologías contemporáneas.
De su libro El Evangelio Frente al Desorden Mundial; extracto lo siguiente:
&#8220;Nuevo orden internacional ,mundialización, globalización&#8230;Detrás [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Michel Schooyans, </strong>es Doctor en filosofía y en teología, es profesor emérito de la Universidad Católica de Lovaina, profesor visitante de muchas universidades del continente americano y Europa, ha escrito más de veinte libros sobre filosofía política e ideologías contemporáneas.</p>
<p>De su libro El Evangelio Frente al Desorden Mundial; extracto lo siguiente:<br />
&#8220;Nuevo orden internacional ,mundialización, globalización&#8230;Detrás de estas palabras se esconde un debate que a muchos pasa inadvertido y un proyecto cuya importancia apenas alcanzamos a vislumbrar.<br />
Este debate se refiere al nuevo programa de salud que da prioridad a la medicina del cuerpo social en relación con la medicina del individuo;a los &#8220;nuevos derechos humanos&#8221;, a la llamada ideología del género.<br />
Más allá del debate,existe en Estados Unidos un proyecto idealizado que ha hecho suyo también la Unión Europea. Este frente común de los &#8220;satisfechos&#8221; manipulan sin pudor a la ONU y a sus agencias en todo el mundo,para manejarlo con ayuda de una oligarquía tecnocrática que escapa al control de los ciudadanos y de las naciones soberanas.&#8221;</p>
<p>El Artículo de este Mes,es el que a continuación les brindamos.</p>
<p><strong>La ambición de controlar la vida desde la concepción a la muerte: máxima expresión del imperialismo 	</strong><br />
Escrito por Michel Schooyans   lunes, 30 de noviembre de 2009 </p>
<p>El nuevo orden mundial y la seguridad demográfica<br />
La ambición de controlar la vida humana desde la concepción a la muerte es la máxima expresión del imperialismo integral. Como vamos a ver, este imperialismo es metapolítico, ya que procede de una concepción particular del hombre. Las expresiones políticas y no políticas de este imperialismo no son más que las consecuencias perceptibles de esta antropología. Esto nos va a llevar a aclarar la dimensión totalitaria de este imperialismo, cuyos efectos todavía no se han mostrado en su totalidad. <span id="more-135"></span></p>
<p>Para analizar la génesis de este imperialismo que está naciendo ante nuestros ojos, vamos a partir de la ideología de la seguridad nacional. </p>
<p><strong>Hacia la globalización<br />
</strong><br />
Desde el final de la guerra de 1939-1945, la diplomacia norteamericana ha estado grandemente dominada por el tema de los &#8220;dos bloques&#8221;. Con ciertas variaciones de acento, este tema fundamental aparece bajo las etiquetas de guerra fría, enfrentamiento Este-Oeste, zona de influencia, coexistencia pacífica, deshielo, distensión, etc. Mas, con motivo de la crisis petrolífera de 1973, algunos círculos norteamericanos empiezan a percibir la importancia de otra división, la división Norte-Sur. El congreso de Bandung, en 1955, presentaba ya el aspecto de un manifiesto y, poco a poco, los CNUCED y las conferencias en la cumbre de países no alienados se imponen a la atención de los países industrializados: desde Ginebra (1964) a Belgrado (1989), se ha recorrido un camino apreciable. Durante todo este tiempo, el diálogo Norte-Sur se organiza y se institucionaliza; los países del Tercer mundo reivindican un Nuevo orden internacional. </p>
<p>En una obra publicada en 1970, Zbigniev Brzezinski había ya atraído la atención sobre el tema(1).La crisis petrolífera de 1973 juega el papel de un catalizador.</p>
<p>Si los países productores de petróleo pueden organizarse y amenazar las bases de la economía de los países industrializados, ¿qué ocurrirá si los países pobres productores de materias primas deciden ponerse de acuerdo e imponer sus condiciones a los países ricos? </p>
<p>Para conjurar el peligro, David Rockefeller, utilizando por cierto las tesis de Brzezinski, transpone a la división Norte-Sur las recomendaciones que su hermano había aplicado antes a la división Este-Oeste. Y lo que es más importante, generaliza además, al conjunto del mundo, una visión cuyo alcance, en 1969, estaba limitado, provisionalmente, al continente americano. </p>
<p>Desde esta perspectiva, David Rockefeller, respondiendo a una sugerencia explícita de Brzezinski, organiza la &#8220;Comisión Trilateral&#8221;: los EE.UU., Europa occidental y el Japón deben ponerse de acuerdo frente al Tercer mundo, que parece querer organizarse y del que dependen los países industrializados para importar materias primas y energía, y para dar salida a sus productos (2).Y el Tercer mundo está en plena expansión demográfica. </p>
<p>La amenaza que pesa sobre la seguridad de los países ricos proviene, según ellos, de los países pobres. Las economías dependen ahora unas de otras, los países ricos no deben devorarse entre sí, deben al contrario respaldarse; deben preservar e incluso acentuar sus privilegios. </p>
<p>Las empresas multinacionales aparecen aquí como un mecanismo esencial del sistema global de la dominación; llevan a cabo una industrialización que al mismo tiempo se encargan de limitar. Gracias a los centros de decisión e la metrópolis, hacen posible el control de los costos de mano de obra. Mantienen un chantaje basado en la amenaza del traslado de fábricas, en caso de que consideren exorbitantes las reivindicaciones de los trabajadores locales. Organizan la competencia y, al mismo tiempo, la controlan, ya que las relaciones de competencia quedan limitadas al mundo de los trabajadores, entre los que las desigualdades de retribución constituyen, a nivel mundial, un factor de división que hay que alimentar para seguir dominando. En suma, las multinacionales velan sobre sus mercados, protegen, en caso necesario, sus oligopolios, y vigilan y, en ocasiones, frenan el desarrollo económico de las naciones satélites. </p>
<p>Por su parte, la investigación científica deberá intensificarse y concertarse para garantizar el mantenimiento de un avance constante y decisivo con respecto a los países menos desarrollados. La alta tecnología será exportada con gran parsimonia, para que los países más avanzados en el camino del desarrollo no puedan competir con la producción sofisticada cuyo monopolio quieren conservar celosamente los países de la era postindustrial. </p>
<p><strong>¡Multimillonarios de todos los países, uníos!</strong></p>
<p>Se trata de construir un nuevo orden mundial, de tipo corporativista, lo que se ha hecho urgente -se asegura- en razón de la interdependencia de las naciones. Pero lo que sucedía ya a escala panamericana, se produce ahora a escala mundial: se pasa rápidamente de la interdependencia a la dependencia. Todos los países, en efecto, no presentan un mismo nivel de desarrollo; en razón de su presencia y compromisos en todo el mundo, los EE.UU. se consideran con derecho a arrogarse una misión de liderazgo mundial. A esta misión deben asociarse las naciones ricas y la clases ricas del mundo entero; la seguridad, su propia seguridad, debe constituir la preocupación común y predominante de los ricos. Esta preocupación justifica, por su parte, la constitución de un frente común mundial, una unión sagrada, si quieren conservar sus privilegios. Con respecto a este imperativo de seguridad común, todos los factores de divergencia entre ricos no tienen sino una importancia relativa o incluso secundaria. </p>
<p>Este frente común mundial sólo podrá articularse a partir de los EE.UU. y bajo su liderazgo. En razón de su desarrollo y de su riqueza, Europa occidental y Japón serán asociados, a título de aliados privilegiados, a la empresa de seguridad común. Todo ese bloque constituido por las naciones ricas deberá esforzarse en controlar el desarrollo en el mundo en general. La austeridad ha dejado de ser una virtud: es un deber. Frenar el crecimiento, frenar la capacidad de producción y practicar el maltusianismo económico se imponen tanto más -se nos dice- cuanto que hay que proteger el entorno amenazado por la contaminación. Y así, la justificación teórica del &#8220;crecimiento cero&#8221; vio la luz en 1972 en el Informe Meadows, y ha sido difundida por el Club de Roma, empresas ambas generosamente financiadas por el grupo Rockefeller(3).</p>
<p>Los países comunistas tampoco deberían quedar al margen de este proyecto de seguridad global. China merece una atención excepcional. Está probado -como ya hemos visto (4)- que la despiadada política demográfica llevada a cabo en China popular ha sido apoyada e incluso estimulada por algunos círculos norteamericanos y occidentales inquietos por la aparición de un nuevo &#8220;peligro amarillo&#8221;.</p>
<p>Los países del Tercer mundo deberán, pues, aceptar un programa &#8220;global&#8221;. Como los países ricos necesitan sus recursos, estos países en vías de desarrollo no podrán sentirse irritados o escandalizados por el mantenimiento de antiguos métodos de explotación. Tendrán que admitir que su desarrollo habrá de hacerse bajo control; llegado el caso, podrá alabarse la virtud del compañerismo&#8221; podrán, por ejemplo, transferirse a su territorio algunas industrias contaminantes, declaradas indeseables en los países desarrollados. En cualquier caso, habrá que impedir que se organicen para esquivar la vigilancia de las naciones poderosas. </p>
<p>De todas maneras, al igual que existen límites para el crecimiento económico, también los hay para el crecimiento político. Así lo subrayaba Samuel P. Huntington en un Informe para la Comisión trilateral sobre la gobernabilidad de las democracias: &#8220;Hemos tenido que reconocer que existen límites potencialmente deseables para el crecimiento económico. E igualmente, en política, existen unos límites potencialmente deseables para la extensión de la democracia política.&#8221;(5) </p>
<p>Estamos, pues, ante una formulación de alcance mundial del antiguo mesianismo norteamericano. Pero es indispensable señalar lo que esta formulación tiene de esencialmente nuevo y original: este mesianismo pretende, en efecto, atraerse el concurso no sólo de las naciones más ricas, sino también de las clases ricas de las sociedades pobres.</p>
<p>Se pone de relieve, ante los ricos del mundo entero, que los pobres constituyen una amenaza potencial o incluso actual para su seguridad.</p>
<p>De lo que se trata, en primer lugar es, desde luego, de proteger la seguridad de los EE.UU. o, más exactamente, de los ricos de los EE.UU.; pero también de la seguridad de los ricos de todos los países, a quienes se invita a constituir, bajo la dirección de los Estados Unidos, una unión sagrada cuya razón de ser y objetivo es el contener el despegue de la población pobre: &#8220;¡Multimillonarios de todos los países, uníos!&#8221; </p>
<p>Así reinterpretada, la doctrina de la contención resurge como el Fénix renace de sus cenizas. Son las tesis principales de esta doctrina las que inspiran el proyecto universalista actual de los EE.UU.,Europa occidental y Japón están asociados de manera especial a este proyecto a título de cómplices y de objetivos al mismo tiempo. </p>
<p><strong>Una élite dominante internacional<br />
</strong><br />
La preocupación por la seguridad debe ser global. La seguridad, cuyo ámbito se dividía en varias partes, se percibe a partir de ahora como un todo: la seguridad es primeramente demográfica. </p>
<p>Esta nueva doctrina exige la utilización de instrumentos de acción eficaces. Estos instrumentos son de orden político, educativo, científico, económico y tecnológico. La libertad de iniciativa de las universidades y centros de investigación será orientada o incluso anulada, y su función crítica será muy disminuida. Las subvenciones estarán subordinadas a la complacencia con la que dichos organismos acepten plegarse a unos programas de investigación definidos por la minoría dominante (6). </p>
<p>Esta minoría concederá una gran importancia al estudio de los problemas ecológicos, pues de ese modo será posible convencer a los países satélites para que se resignen a la austeridad o a la pobreza: &#8220;Small is beautiful&#8221; (7). Esta misma minoría financiará las investigaciones sobre la reproducción, la fecundidad y la demografía, con el fin de desactivar la llamada &#8220;bomba P&#8221;. Las universidades, convertidas en &#8220;repetidores&#8221;, junto con los medios de comunicación, se encargarán de difundir por todo el mundo, dramatizándolas, las tesis maltusianas, tras las que se ocultan los intereses de las clases ricas (8). El programa de acción será conciso. Se pondrá de relieve la escasez de materias primas y la fragilidad del medio ambiente. Estos datos serán presentados como necesidades determinadas por la naturaleza, y el volumen de la población habrá de calcularse necesariamente de acuerdo con estos datos. </p>
<p>De esta forma se reúnen las condiciones fundamentales que caracterizan objetivamente a un régimen de tipo fascista. Para Juan Bosch, el &#8220;pentagonismo&#8221; era la explotación del pueblo norteamericano por una minoría norteamericana (9). En la actualidad, el pentagonismo se ha universalizado y la minoría dominante se ha internacionalizado. </p>
<p>Esta minoría estará constituida por &#8220;personas con recursos&#8221;, que se sentirán halagadas al ser admitidas en grupos &#8220;informales&#8221;, más o menos conocidos (como el grupo de Bilderberg, la Trilateral o el Club de Roma) u otros menos fácilmente identificables. Esta minoría se arrogará la misión de regentar el mundo y tendrá bajo control a todo un cuerpo internacional de intelectuales, ya sean cómplices o utilizados como instrumentos involuntarios, pero en todo caso poco clarividentes. No será necesaria la constitución de instituciones complejas, ni conseguir funciones representativas o cargos ejecutivos.</p>
<p>Una vez que haya adoptado la ideología de la seguridad demográfica, esta &#8220;élite&#8221; se apresurará a recurrir, con gran aplicación, a la táctica de la infiltración. </p>
<p>Un proyecto tan global y totalizador requiere necesariamente unos dispositivos jurídicos y políticos apropiados. En cuanto una &#8220;élite&#8221; acepta su propia &#8220;colonización ideológica&#8221;, esta misma &#8220;élite&#8221; se separa del pueblo y pasa a ser capaz de todas las abdicaciones. A partir de entonces, puede ser utilizada como repetidor de un centro de poder de un tipo totalmente nuevo, que evocaremos para terminar. </p>
<p><strong>Del Estado al Imperio totalitario</strong></p>
<p>El imperio que está ahora construyéndose no tiene, en efecto, precedente alguno en la historia. El fascismo, el nazismo y el comunismo soviético son ejemplos perfectos de totalitarismos. En estos tres casos, el Estado transciende al ciudadano; es el enemigo del yo en todas sus dimensiones: física, psicológica y espiritual (10). Requiere de los individuos una sumisión perfecta y exige, si lo considera oportuno, que se le sacrifique la vida. Este Estado somete el matrimonio, la procreación, la familia y la educación a un control muy estricto. </p>
<p>Más concretamente, la familia queda sometida a una vigilancia particular, pues en ella es donde se forman las bases de la personalidad del niño. El Estado totalitario que conocemos en la historia actual se esfuerza, pues, en sustraer al niño de la influencia familiar y le proporciona una educación integral. Este Estado inhibe la capacidad personal de juicio y de decisión; instaura una policía de ideas; culpabiliza y adoctrina, desprograma y reprograma. Impone una nueva ideología, organiza el culto del jefe e instituye una nueva religión civil. </p>
<p>La experiencia totalitaria se origina dentro de un Estado particular que se convierte en trampolín de un proyecto imperialista. La misión este Estado particular será definida y `legitimada´ mediante la ideología totalitaria. El Estado particular no sólo es conocido, sino enaltecido. Y finalmente, una ideología supuestamente científica precipita en las tinieblas del oscurantismo a los que no se adhieran a la misma. </p>
<p>El proyecto imperialista y totalitario que está tomando cuerpo ante nuestros ojos incrédulos presenta unas características totalmente asombrosas si se le compara con las que marcaron los sueños imperiales de Mussolini, Stalin o Hitler. Este imperio naciente tiene de increíble que no procede esencialmente de las ambiciones de hegemonía de un Estado particular. Tampoco es la emanación de una coalición de Estados y, lo que es más, como ya hemos visto, le vienen muy bien las desigualdades, e incluso las divisiones entre naciones y hasta se ingenia en sacar partido de ellas. El imperio que está construyéndose es un imperio de clase que emana del consenso establecido, por encima de las fronteras, por la internacional de la riqueza. </p>
<p>Por tanto, en ausencia de un Estado de contornos visibles, en el marco de este imperialismo de clase, nadie sabe quién decide ni quién es responsable.</p>
<p>El lenguaje parece totalmente desconectado del sujeto que lo produce; todo es anónimo, impersonal y secreto. El productor del mensaje ideológico está oculto. No cabe, pues, someter el discurso al juicio personal: está listo para el consumo: frío, objetivo e imperativo. </p>
<p>Evidentemente, aún cuando estén ocultos, el discurso es producido por sujetos, y éstos lo producen con destino a otros sujetos llamados a consumirlo. Pero si el sujeto productor de la ideología rompiera el secreto que le ampara, no podría seguir reivindicando la impersonalidad y la objetividad puras. La dimensión subjetiva, utilitaria, interesada, hipotética de su discurso se pondría inmediatamente de manifiesto. El alcance supuestamente universal de su discurso, al igual que las pretensiones `científicas´ con que se reviste, aparecerían en seguida como lo que son: un engaño. El productor de ideología debe, pues, guardar el secreto: es omnipresente, pero inaprehensible. </p>
<p>De este modo, el secreto mismo introduce una falsedad en el núcleo del discurso. No existe diálogo entre personas que intercambian libremente sus juicios y sus proyectos con voluntad de claridad. Uno de los interlocutores quiere permanecer en la sombra y quiere que el destinatario de su discurso ignore su identidad y sus intenciones. Todo discurso está, pues, desde un principio, marcado por la voluntad de engaño de la persona que lo emite. </p>
<p>El lenguaje, que debería ser el prototipo de la mediación entre personas, se convierte en el medio por excelencia de la posesión de los demás. Como el sujeto productor de discursos no dice nunca quién es realmente, todo lo que dice está tachado de disimulo y engaño. Sus palabras se transforman en instrumentos de agresión contra la inteligencia y la voluntad de los destinatarios de las mismas. Este discurso violenta a las personas que lo reciben, reduciéndolas a la condición de receptáculos pasivos de una verdad venida de fuera, de depositarios de un saber alienado, alienante y hasta esotérico. De un saber supuestamente científico, cuya revelación ha sido hecha a sus iniciados, según éstos creen, gracias a su competencia, de un saber que les procura las bases del papel mesiánico que les corresponde para abrir por fin a la sociedad humana el camino de la felicidad… </p>
<p><strong>¿Qué nuevos territorios quedan todavía por conquistar?<br />
</strong><br />
Las nuevas fronteras del imperialismo ya no son físicas; coinciden con las de la humanidad entera. No basta decir que hay que alienar al hombre, o que hay que poseerlo en todas las dimensiones de su yo. Lo que hay que hacer emerger es un hombre nuevo, completamente purgado de sus creencias pasadas, de su moral sexual, familiar, social, de su creencia en el valor personal de cada hombre y de su creencia en Dios, sobre todo en un Dios que se revela en la historia con el fin de asociar al hombre a su designio de creación, de salvación y de amor. </p>
<p>Nos encontramos así, en el nuevo imperialismo, ante la tercera característica del totalitarismo. El nuevo imperialismo, como vimos antes, no emana de un Estado particular, sino de la clase internacional de los ricos y pudientes. En cambio, como ya hemos dicho, este nuevo imperialismo está desprovisto de un &#8220;duce&#8221; o &#8220;jefe&#8221;, pues los que lo fomentan cuidan de no dejarse ver. En cuanto al tercer punto, sin embargo, vamos a ver que la nueva clase imperial vuelve a las fuentes de la tradición totalitaria clásica: divulga una ideología donde se encuentra, según ella, el fundamento de su `legitimidad´. </p>
<p><strong>La ideología de la seguridad demográfica.</strong></p>
<p>La ideología en cuestión es la ideología de la seguridad demográfica (11). Según palabras de Marx, la ideología presenta siempre una imagen invertida de la realidad y procede siempre de una falsa conciencia. La ideología esconde siempre los intereses de sus autores. Los juicios que emite, y que constituyen la textura misma de la ideología, no pasan de ser hipotéticos. Y lo son incluso en dos sentidos: deben responder a una doble condición, que corresponde, a su vez, a la doble función que se espera de la ideología. </p>
<p>Debe, por un lado, disimular ante los ojos de los autores de la ideología las verdaderas razones de su propio discurso. La ideología está aquí al servicio de la mala fe del ideólogo. Concretamente, la ideología de la seguridad demográfica es una intelectualización que disimula, ante los ojos de la misma clase imperialista, las verdaderas razones que motivan su conducta e inspiran su discurso. </p>
<p>Por otro lado, esta ideología tiene por función el seducir a los que se invita -o fuerza- a adoptarla. Las mujeres que se hacen abortar y los pobres a los que se esteriliza son `programados´ para que hagan suyo el punto de vista que sobre ellos tienen los que desean su alienación. </p>
<p>De esta forma, la ideología de la seguridad demográfica significa el inicio de una doble perversión. Del lado de sus autores, engendra la doblez; son ellos las primeras víctimas de la racionalización que confeccionan. Y como le colocan a su construcción ideológica la etiqueta de la ciencia, se impiden el ir a buscar fuera de su propia construcción la luz que podría sacarles de la prisión espiritual que fabrican para otros, pero en la que ellos mismos se encierran. Del lado de los destinatarios, engendra el consentimiento a la propia sumisión y les confirma en su alienación. </p>
<p>Hasta el presente, nos encontramos ante la más peligrosa ideología imperialista totalitaria que ha conocido el mundo. </p>
<p><strong>¿Una nueva humanidad?<br />
</strong><br />
Pero esto no es todo. La perversión esencial de esta ideología, de que son víctimas tanto sus autores como aquellos a los que va dirigida, es que procede por antífrasis: al mal le llama bien. Se niega la transgresión de la ley moral; la conciencia individual sólo puede referirse a sí misma o, más exactamente, a los intérpretes autorizados de la trascendencia social que le dicen lo que puede desear o debe querer. </p>
<p>Esta ideología sirve de fundamento a las instituciones políticas y jurídicas que le sirven .El derecho, por ejemplo, que debería, por definición, aplicar sus esfuerzos a la instauración de la justicia para todos, es objeto de una manipulación ideológica en provecho de la minoría dominante constituida por la internacional de la riqueza. </p>
<p>Mas si, como individuos, los miembros de la minoría dominante son generalmente inaprehensibles, no por ello es imposible hacerse una idea bastante clara sobre el espíritu que les anima. La identidad de esta nueva clase imperialista puede determinarse fácilmente remontando desde la ideología que produce y desde los destinatarios de la misma. </p>
<p>El discurso ideológico de la nueva clase imperialista tiene un contenido bastante burdo. Empieza afirmándose como principio el acontecimiento liberador de la muerte de Dios. Este principio es `liberador´ se nos dice, porque Dios impide la autonomía del hombre y su felicidad. Así pues, Dios debe morir, e incluso hay que ayudarle a morir, para que el hombre pueda vivir y tomar por fin su destino entre sus solas manos. Cumplida esta condición, la nueva humanidad puede nacer, y de este parto deben ocuparse los iniciados. </p>
<p>En este nacimiento, el papel de algunos médicos `ilustrados´ será determinante y, al mismo tiempo, contradictorio. A ellos corresponderá el denunciar las `creencias pasadas´, `precientíficas´, así como los `tabús´ que acompañan a dichas creencias. Son ellos quienes definirán esta tarea, pero su misión se fundará sobre la afirmación de esos mismos postulados (12). Necesitan una ideología para `legitimar´ su papel, pero son ellos los que definen el contenido de dicha ideología. Los tecnócratas médicos que regentan el nuevo imperio no se avergüenzan de semejante petición de principio. Pretenden que el objetivo que ha de procurarse a toda costa es la seguridad demográfica, pero es el imperativo de la seguridad demográfica el que se supone que funda la `legitimidad´ de la tecnocracia. </p>
<p>Con el apoyo valeroso de los demógrafos, los tecnócratas se disponen a asistir a la humanidad en el parto del `sentido´ de que su evolución es portadora. Están llamados a ejercer una nueva medicina: una medicina del cuerpo social más que del individuo (13). Una medicina que consiste en administrar la vida humana como se administra una materia prima; en constituir una nueva moral basada sobre el nuevo sentido de la vida; en penetrar en la política con el fin de engendrar una sociedad nueva; en derruir la concepción tradicional de la familia disociando, con una eficacia total, la dimensión amorosa y la dimensión procreadora de la sexualidad humana; en transferir a la sociedad la gestión de la vida humana, desde la concepción a la muerte; en proceder, con ello, a una selección rigurosa de los que serán autorizados a transmitir la vida: temas todos ellos que han sido dolorosamente experimentados en la historia, incluso reciente, pero que aquí se reactivan con energía y se integran en un cuadro lúgubre y mortífero. </p>
<p>Y en estos temas predominantemente neomaltusianos vienen a injertarse otros temas maltusianos clásicos. La felicidad de la sociedad humana -se nos dice- exige no sólo una selección cualitativa; requiere igualmente la determinación de unos límites cuantitativos. &#8220;Nosotros sabemos&#8221; que los recursos disponibles son limitados, y que una planificación realmente eficaz de la población mundial es condición indispensable para la supervivencia de la humanidad. &#8220;Nosotros sabemos&#8221; que esta necesidad es particularmente urgente en el Tercer mundo, donde puede observarse una trágica desproporción entre los recursos vitales y el crecimiento de la población. </p>
<p><strong>Una nueva religión civil</strong></p>
<p>La ideología imperialista pretende ser una ideología de oclusión de toda trascendencia que no sea la trascendencia social. El discurso en que se presenta es estrictamente hipotético, en el sentido que ha sido explicado más arriba: es el reflejo de la voluntad de los que lo emiten (14). Tiene una función utilitaria, pero no tiene valor de verdad. Es útil para los que lo emiten y se presenta como un lenguaje universal; pero es la imagen invertida de los intereses particulares de los ricos y de los poderosos. </p>
<p>No tiene ningún valor de verdad porque, en su principio mismo, se refugia en el aislamiento: el pensamiento se elabora en recintos cerrados al mundo exterior. Es la expresión más reciente de la antigua tradición cientificista, con una formulación orientada en provecho de las ciencias biomédicas. Sólo los métodos de esas ciencias pueden proporcionarnos -se nos asegura- unos conocimientos ciertos, y sólo estas ciencias pueden aportar al hombre la respuesta a sus interrogantes más radicales. </p>
<p>Este discurso cientificista ignora toda posible búsqueda filosófica -y con mayor razón teológica- de la verdad del hombre, la sociedad y el mundo. En particular, queda excluido todo discurso sobre un ser trascendente extramundano. La idea misma de una referencia creadora común a todos los hombres es declarada a priori sin sentido: es inútil considerarla siquiera. De ahora en adelante, una vez reconocida la muerte del padre, la fraternidad deja de ser posible y no hay una participación en una existencia recibida de un mismo creador. Sólo existe la voluntad pura. La sociedad se declara trascendente: una nueva religión civil ha nacido, un nuevo ateísmo político, un nuevo reino, cuyas divinidades paganas llevan por nombre poder, eficacia, riqueza, posesión y saber. Los que son ricos, sabios y poderosos demuestran, gracias a su triunfo sobre los débiles, que están justificados para ejercer un papel mesiánico. En ellos se encuentra en efecto, tanto la medida de sí mismos como la de los demás. </p>
<p>Esta ideología mesiánica y herméticamente laica, así como la moral del amo que le es inherente, exige que sus autores reprogramen a los demás hombres. Hay que programarlos física y psicológicamente; hay que planificar su producción y su educación; para ello, habrá que utilizar el hedonismo latente, y contar con la búsqueda del placer. Pero al mismo tiempo, habrá que alienar a las parejas, quitándoles toda responsabilidad en su comportamiento sexual. En suma, los tecnócratas médicos, piezas maestras de las fuerzas imperialistas, deberán ejercer un control total sobre la calidad y la cantidad de seres humanos. </p>
<p>Este discurso ideológico, que tiene la virtud de eliminar el sentido de la responsabilidad y la capacidad de acción en las personas, ejerce además la misma influencia en el plano de la sociedad. Para el Tercer Mundo, en particular, estas ideas son totalmente desastrosas. </p>
<p>Consisten en hacer creer que la pobreza es natural, que es una fatalidad estrictamente ligada a un exceso de crecimiento demográfico. </p>
<p>Junto a esa consideración cuantitativa, se insinuará también, siguiendo a Galton (1822-1911), que la pobreza de los pobres es la mejor prueba posible de su mediocridad natural. No hay que dejarles, pues, llenar el mundo, tanto por su propio bien como por el bien general. El uno y el otro recomiendan que el número de pobres sea calculado en función de la utilidad que representen (15). </p>
<p>Porque según la ideología que estamos examinando, la utilidad es el criterio único que debe tenerse en cuenta a la hora de admitir la entrada de un ser humano a la existencia. ¿Produce o consume bienes? ¿Produce beneficios o placer? Si las respuestas son negativas, el nuevo ser es nocivo: es un enemigo. Y como nada garantiza siquiera que, de ser útil lo seguirá siendo siempre, el ser humano constituye así una amenaza permanente para la seguridad de sus semejantes. </p>
<p><strong>El panimperialismo totalitario…<br />
</strong><br />
Finalmente, y lógicamente, la ideología de la seguridad demográfica tiene por fundamento y término el punto de referencia único de la muerte. La ejecución del niño por nacer camufla la violencia de nuestra sociedad, tanto más cuanto que la materialidad de esta ejecución se realiza de manera furtiva (16). </p>
<p>El niño abortado es la víctima propiciatoria a la que se transfiere la violencia de nuestra sociedad. Es mi oponente, mi rival, es un obstáculo para mis intereses, para mi placer y para mi vida; es la causa de la pobreza, el obstáculo para el desarrollo. Va a desear lo que deseo, primero en el terreno del tener y luego en el terreno del ser. Va a surgir en la vida como mi doble: está de más; hay que suprimirlo. </p>
<p>Pero no se trata aquí de una violencia de menor cuantía, o de una violencia simbólica como las que aparecen en la historia de las civilizaciones y en la mitología. El niño muerto en el seno de su madre no es sacrificado: no se le hace sagrado para proteger la cohesión de la comunidad humana (17). Es ejecutado sin que la violencia sea expulsada de la sociedad humana. Pues una sociedad totalmente laica ha de desacralizarlo todo, incluida la vida, y desmitificarlo todo, incluida la víctima propiciatoria. </p>
<p>El sufrimiento y la muerte constituyen, en efecto, el absoluto sin sentido que justifica la rebelión contra el Padre. Por lo tanto, el niño al que se mata significa la destrucción del Padre. Su ejecución no conjura la violencia; anuncia al contrario mucha más violencia. Salvo una fuerza mayor, nada puede ni debe limitar mi fuerza. Y lo que es más grave, una de las funciones de la ideología es la de disimular esa violencia ilimitada sustrayéndola al control de la razón. </p>
<p>Así pues, la legalización del aborto señala la inminencia del retorno de un delirio irracional, disimulado bajo el camuflaje engañoso de una ideología de autoprotección. </p>
<p>La ideología neoimperialista de la seguridad demográfica puede, pues, considerarse bastante cercana de la ideología nazi; es, en realidad, en más de un sentido, una extrapolación de la misma. Mientras que el nazismo se presentaba como una nacional-socialismo, en el neoimperialismo actual los métodos se han refinado. No se trata ya de un imperialismo predominantemente militar, como entre los romanos, o predominantemente económico, como en la Inglaterra victoriana, se trata de un imperialismo de naturaleza claramente totalitaria. </p>
<p>Los ideólogos han hecho un esfuerzo notable para disimular mejor sus designios. El papel de la ideología se ha hecho más importante: la conquista y el dominio de los cuerpos pasa actualmente por el dominio de las inteligencias y de las voluntades, y viceversa. Estamos en presencia de un fenómeno nuevo: el panimperialismo, donde el control de las almas es tan importante como el de los cuerpos. </p>
<p><strong>…y &#8220;metapolítico&#8221; </strong></p>
<p>Y finalmente, como su inspiración directa es la forma más reciente del cientificismo, este panimperialismo es de naturaleza metapolítica: se esfuerza en hacer triunfar una nueva concepción de la vida humana en la que ésta sólo tiene sentido a la luz de la trascendencia social. El panimperialismo se caracteriza, en efecto y ante todo, por la concepción particular del hombre que está por encima del ámbito de lo político. En nombre de esa antropología, el nuevo imperialismo ocupa las estructuras que le son necesarias para su poder: políticas, científicas, económicas, informativas, jurídicas, militares, religiosas, etc. Todas estas estructuras transmiten el poder imperialista, como por hipóstasis, hasta los confines de la tierra. </p>
<p>El Estado totalitario clásico es todopoderoso dentro de sus fronteras, pero este poder está limitado por el poder de los demás Estados. Se encarna en un príncipe (o un gobierno) que puede identificarse, que es visible y, por lo tanto, alcanzable, expuesto a una posible agresión y, por lo tanto, destruible. Aquí, en cambio, la revolución parece imposible, pues el príncipe de este mundo se cuida bien de no desvelar su rostro (cfr. Juan y, 44). El imperio metapolítico aspira a una supremacía incondicional e incondicionada; no quiere conocer o reconocer ni iguales ni rivales. </p>
<p>Los medios de comunicación, que tienen una función de información, tienen también, en el marco de este proyecto totalizador, una función de ocultación indispensable. No se toleran los vaticinios de Casandra, a menos que se garantice que no serán tomados en serio. La información ha de ser tratada según los intereses de los que la producen y según los gustos de los que la consumen.</p>
<p>La colonización de la opinión debe tener efectos tranquilizadores en los unos y angustiantes en los otros. Lo único que de verdad importa es la seguridad de los pudientes; los débiles no tienen precio: los ricos pueden, pues, disponer de ellos a su antojo y exiliarlos fuera de las fronteras de la humanidad. </p>
<p>Los proyectos de la legalización del aborto no son, en suma, como hemos visto, más que la parte visible de un iceberg que oculta muchos peligros.<br />
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<p><strong>Citas:</strong></p>
<p>1. &#8220;Between two ages. America´s role in the technotronic era&#8221;, Harmondsworth, Penguin, 1978. Nuestra exposición de las ideas de Brzezinski sigue muy de cerca esta obra.</p>
<p>2. En francés, la &#8220;Trilatérale&#8221; ha sido estudiada sobre todo en &#8220;Le Monde diplomatique&#8221;. Véase, por ejemplo, de Diana Johnstone: &#8220;Les puissances économiques qui soutiennent Carter&#8221;, no. 272 (noviembre de 1976), pp. 1,13 y ss.; de jean-Pierre Cot: &#8220;Un grand dessein conservateur pour l´Amérique&#8221;, no. 282 (septiembre de 1977), pp. 2-3; de Pierre Dommergues, &#8220;L´essor du conservatisme américain&#8221;, no. 290 (mayo de 1978), pp. 6-9. </p>
<p>3. Cfr. &#8220;Halte a la croissance&#8221;. </p>
<p>4. Cfr., más arriba, p. 163.</p>
<p>5. Cfr., de Michel Crozier, Samuel P. Huntington y Joji Watanuki, &#8220;The crisis of democracy&#8221;, Nueva York, New York University Press, 1975, p. 115. </p>
<p>6. Cfr. &#8220;Between two ages&#8221;, pp. 9-12 y ss. Comentando las ideas de Brzezinski al respecto, Anthony Arblaster escribe: &#8220;It is depressing enough that intellectuals should be willing to accept the roles which Brzezinski foresees for them -specialists […] involved […] in government undertakings and house ideologues for those in power-. But the subordination of intellectuals to the state and its requirements does not occur only at the individual level. There is a strengthening tendency for the institutions within which […] most intellectuals now work, also to be shaped according to the particular political priorities of a particular government&#8221; (&#8221;Ideology and intellectuals&#8221;, en: Knowledge and belief in politics, de Benewick y otros, pp. 115-129; la cita es de las pp. 123 y s.)</p>
<p>7. Alusión a la obra de E.F. Schumacher, &#8220;Small is beautiful. Economics as if people mattered&#8221;, Nueva York, Perennial Library, 1975.</p>
<p>8. Cfr. Daniel Bell, &#8220;The end of ideology. On the exhaustion of political ideas in the fifties&#8221;, Nueva York-Londres, Free Press Paperback, 1965. </p>
<p>9. Véase, de Juan Bosch, &#8220;El pentagonismo, sustituto del imperialismo&#8221;, Madrid, Crónica de un siglo, 1968, y especialmente: pp. 18-21. </p>
<p>10. Sobre el totalitarismo, véase, de Jean-Jacques Walter, &#8220;Les machines totalitaires&#8221;, Parí, Denoel, 1982; de Igor Chafarevitch, Le phénomene socialiste, París, Seuil, 1977; de Hannah Arendt, The origins of totalitarianism, Nueva York, Meridian Books, 1959. </p>
<p>11. Por su postura en materia de demografía, la Iglesia constituye una amenaza para la seguridad nacional de los EE.UU. Ésta es la tesis presentada con gran fuerza por un autor al que difícilmente puede tacharse de excesivo progresismo: Stephen D. Mumford, en: &#8220;American democracy &#038; the Vatican. Population growth &#038; national security&#8221;", Nueva York, Humanist Press, 1984. Complétese con: &#8220;Role of abortion in control of global population growth&#8221;, de Stephen D. Mumford y Elton Kessel, en: &#8220;Clinics in obstetrics and gynaecology&#8221;, t.13 (marzo de 1986), p. 19-31; sobre Kessel, véase, de L. Weill-Halle, L´avortement de papa, p.53. </p>
<p>12. Cfr., más arriba, p. 176. </p>
<p>13. Cfr., p. 123. </p>
<p>14. Cfr., más arriba, p. 112-118. </p>
<p>15. Cfr., pp. 166 y 178-181. </p>
<p>16. Cuanto menor es la percepción que de la víctima tiene el verdugo, menor es el control que éste tiene de su agresividad. Cfr., de Stanley Milgram, &#8220;Soumission a l´autorité. Un point de vue expérimental&#8221;, París, Calmann-Lévy, 1984. </p>
<p>17. Cfr., de René Girard, &#8220;La violence et le sacré&#8221;, París, Grasset, 1972. </p>
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		<title>Artículo del mes &#8220;Un diagnóstico ético desde la universidad&#8221;</title>
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		<pubDate>Tue, 13 Apr 2010 15:50:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lararoche</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Artículo del Mes]]></category>

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		<description><![CDATA[Reflexiones
Un diagnóstico ético desde la universidad
José Rubén Sanabria
Tomado de Umbral XXI. # 20.  Primavera 1996
En la actualidad hablar de ética parece un insulto o una burla.
Desde hace ya varios años la ética -la moral-no ha tenido buena difusión.
Se le ha considerado como un simple código de prohibiciones o como un
Resumen de costumbres que hay [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Reflexiones</p>
<p><strong>Un diagnóstico ético desde la universidad</strong></p>
<p>José Rubén Sanabria</p>
<p>Tomado de Umbral XXI. # 20.  Primavera 1996</p>
<p>En la actualidad hablar de ética parece un insulto o una burla.<br />
Desde hace ya varios años la ética -la moral-no ha tenido buena difusión.<br />
Se le ha considerado como un simple código de prohibiciones o como un<br />
Resumen de costumbres que hay que realizar – moral- , del latín<br />
mores-costumbres- Se pensó que la ética limita abusivamente la libertad.<br />
Si esto fue en tiempos pasados, la situación moderna es más grave.<span id="more-134"></span></p>
<p>Es evidente que la sociedad ha cambiado casi radicalmente, sobre todo en lo relativo a la ética. Por ello parece que ha perdido vigencia la conocida frase de Ovidio “video meliora proboque, deteriora sequor”- veo lo mejor y lo apruebo, pero sigo lo peor-<br />
Creo que la frase ha perdido vigencia porque ya casi no hay distinción entre bien y mal.<br />
Si todavía subsiste la distinción no se toma en cuenta en el comportamiento. Las grandes verdades han muerto. No quedan más que migajas de verdad – hay verdades personales- Acabaron los metarrelatos, cosmovisiones globales dadoras de sentido, porque empobrecen la riqueza y la variedad de la vida. Es decir tenemos pluralismo de fragmentos de valores, de verdades, de creencias. Relativismo total y escepticismo plural. ¿No es este el nihilismo nietzscheano al que se refiere  Heidegger?<br />
     Es la era del vacío- G. Lipovetsky- en la que lo individual predomina sobre<br />
Lo universal, lo psicológico sobre lo ideológico, la comunicación sobre lo político, la diversidad sobre la homogeneidad, lo permisivo sobre lo coercitivo. Es la hora de lo que se llamó contracultura. Es la hora del desenfreno. Es la hora del desencanto porque las promesas que hizo la modernidad no se cumplieron. La razón “ilustrada”, en vez de la felicidad prometida, cometió muchas acciones inhumanas y provocó muchas situaciones indignas. Baste recordar todos los horrores de la guerra con todas sus devastadoras secuelas. Si vivir de acuerdo con la razón no produjo los resultados apetecidos, entonces se proclamó el imperio de los sentidos, la total liberación de los impulsos, la explotación de los sentimientos. “Vivimos en la hora de los feelings: Ya no existe ni verdad ni mentira, estereotipo ni invención, belleza ni fealdad, sino una paleta de placeres diferentes e iguales. Es la hora del hedonismo, del culto a Dionisios y a Narciso que han desplazado a Prometeo y a Apolo definitivamente muertos. Lo decisivo es ahora el mundo de los deseos cambiantes, y de las satisfacciones inmediatas y efímeras, de la felicidad corporal y psíquica. Para ello “hay que vivir el presente, sin proyectos de realización personal desde unos valores exigentes y objetivos, sin proyectos históricos, sin tradiciones que constriñan”. En consecuencia están de moda el egoísmo, la diversión intensa, el juego, el humor superficial, el placer, la frivolidad, el narcisismo. Se trata de llevar hasta sus últimas consecuencias la experiencia “del olvido del ser”. Heidegger- y de la muerte de Dios- Nietzsche-  Estos son rasgos de la postmodernidad queniega toda necesidad y validez de un fundamento último sea inmanente o trascendente, que explique o legitime la multiplicidad de lo real,; o que funcione como criterio definitivo de la verdad teórica o axiológica ( es decir que fundamente y de validez objetiva a los valores orientadores de la vida humana y de la sociedad ). Ni Dios , ni la Razón, ni la Ciencia, ni la Cultura, ni la Revolución, ni la Raza, ni el Estado, ni el Partido, la clase social ascendente (…) pueden subsistir como absolutos legitimadores . Nada se legitima ni se fundamenta últimamente. Luego todo absoluto sin distinción es inútil y acaba aplastando al hombre.</p>
<p>    Si la ontología ya murió, es lógico pensar que la ética también ha muerto. Pero como el hombre es esencialmente moral, actualmente en la teoría, hay muchas éticas. En la práctica la ética posmoderna es débil pragmática, hedonista, lúdica, situacionista, superficial; que a los valores y a las normas universales, definitivas, opone lo personal, lo relativo, lo íntimo, lo placentero, lo provisional. Es una ética</p>
<p>Exangüe, débil, sin defensas. ¿No será que nuestros oídos todavía no están preparados para escuchar el mensaje, no del cansado Zarathustra, sino de los pujantes medios que proclaman: la ética ha muerto, y que la consecuencia no es la del Iván , ante la muerte de Dios: “Todo está permitido”, si la más desconcertante (porque la última de las normas es) “Nada está prohibido”, es decir no hay nada que desear , ni que criticar, ni siquiera que hacer.</p>
<p>    Y aunque algunos pretendan negar esta muerte, hay quienes aseguran que “estamos en el advenimiento de la era postmodernista, en la que no habrá obligaciones éticas”, pero es evidente que ya estamos en plena postmodernidad , al menos en muchos ambientes, y ya no hay ética porque se   vive “el principio de placer” freudiano. Lo afirma G. Vattimo:</p>
<p>  El desencanto del mundo {…} ya no consiste sólo en la eliminación de todo arbitrio divino {…}; consiste también {…} en el fin de todo proyecto y normativa histórica totalizante; lo que significa, además, el fin de la ética, al menos en la fórmula  que prevalentemente ha asumido el pensamiento moderno.</p>
<p> Desgraciadamente  es verdad: estamos en la agonía de la ética. Quizá sea más exacto decir que sí hay ética, pero es una ética relativista y personal, fundamentalmente sociológica. Es lógico: si no se admiten valores universales-o sartreanamente, cada quien hace sus propios valores- , si no hay normas morales válidas, sólo queda el hedonismo, grosero o refinado, inspirado por el principio de placer, en oposición al “principio de realidad”. Y esto se da en todo el mundo. Por eso G. Lipovetsky señala que las características de nuestra época son las del vacío, el imperio de lo efímero y el crepúsculo del deber, títulos por cierto de tres de sus obras. ¿Salvajismo? Quizá no, sólo hedonismo exacerbado. Hay nuevos fines y nuevas legitimaciones. Nada está prohibido. Tal vez mejor: nada es malo; por lo mismo todo es bueno. De aquí el culto a todo lo festivo, lúdico, erótico, corporal, lo abiertamente pornográfico. Por eso ahora todo es normal. Y si lo sagrado no cuenta, hay la sacralización del sexo y de todas sus expresiones. Por ello la cultura del cuerpo. La publicidad actual es erótica, cuyo núcleo es el cuerpo, más aún, lo sexual. Por lo que el yo se reduce al cuerpo. Incluso, se ha llegado a decir  que “con el goce sexual el hombre no sólo trasciende la propia individualidad sino que asomándose al misterio del otro, rosa el misterio de Dios.<br />
    Lo que K. Lorenz señalaba como peligro para la humanidad – “la paulatina desintegración de todos los valores y cualidades que le prestan su carácter humano”- es ahora plena realidad. Nadie puede negar que se ha perdido en gran parte el sentido de la vida humana; ya no hay diferencias entre fines y medios, entre elección axiológica y respuesta impulsiva. Por esta razón H. Kûnng  afirma: “hasta ahora la ética, en cuanto reflexión sobre el comportamiento moral del hombre, casi siempre ha llegado demasiado tarde: con frecuencia la pregunta sobre la licitud surge después de haber pasado ya   los hechos”. En esta situación evidente, ¿se puede hablar de ética? Ciertamente, porque la ética es constitutiva del hombre. Incluso la afirmación de David Hume; “es bueno lo que me gusta y es malo lo que me disgusta”, a pesar de todo, es ética.<br />
     No es el momento de discutir si hay o no hay diferencia entre ética y moral. Para nuestros propósitos baste indicar que la moral se refiere al comportamiento, a la actitud ante los valores en las diversas circunstancias de la vida, en tanto que la ética se refiere a la reflexión filosófica acerca de la acción en cualquier circunstancia. En otras palabras; la ética se queda en el nivel teórico- especulativo – y la moral está en el nivel práctico. Ética teoría comportamental; moral ética vivida. La ética se enfrenta a un hecho universal: el mundo resulta incomprensible e inexplicable si no se admite una moral. El hecho mismo – el comportamiento humano- tiene que fundarse en normas, valores, preferencias, porque de lo contrario, no se tendría en cuenta la realidad innegable de la libertad. Y precisamente porque el hombre está destinado a crecer en su autocomprensión y en su madurez humana tiene que vivir una ética. Sólo así llegará a la plenitud – en la medida de lo posible – de su dignidad de persona. Sólo así ejercerá maduramente su libertad. La ética, pues, se preocupa por el bien de los hombres. De aquí que el quehacer ético consiste en “acoger el mundo moral es su especificidad y en dar reflexivamente razón de él” Si no se admite la ética y  la moral, el hombre queda reducido a un robot o a un animal dirigido por sus instintos. El hecho de que el mundo cotidiano de la vida se empleen universalmente términos como bueno/ malo, justo, injusto, laudable, reprobable, etcétera, indica abiertamente que en la práctica todos aceptan una ética sólo por ser humanos.<br />
    El animal ya tiene prefigurada su finalidad.<br />
Nace con lo que necesariamente la dará la orientación de su vida y en sus acciones. El hombre tiene que hacerse y darse la orientación en su vida y en sus acciones. El hombre tiene que hacerse y darse la orientación que su libertad elija. El hombre no actúa humanamente movido sólo por sus pulsiones; él tiene que dar a su conducta una orientación concreta y libre movido por fines y por razones específicas, porque nadie puede evadirse de su responsabilidad: elegir un modo de ser y de actuar en la vida. Esta necesidad surge de la misma estructura antropológica de modo que se puede rechazar una moral determinada, pero el mismo rechazo ya es una actividad ética..<br />
   Si el hombre generalmente es lo que hace de su libertad, porque no está regulado por mecanismos biológicos, tiene que fijarse una meta que justifique todas sus decisiones.. Antes de actuar el hombre debe pensar qué pretende, como y hacia donde orientar su vida. Si quiere superar la inconciencia y la inmadurez el preciso planear el futuro y elegir lo más adecuado para una auténtica madurez humana y profesional..<br />
La libertad no es una espontaneidad ciega ni una actitud de vida vacía de sentido, sino la capacidad de orientar la propia vida hacia una meta positiva y valiosa. Porque una decisión madura estructura y equilibra la personalidad, de tal manera que da unidad y profundidad a la vida: le da sentido. De lo contrario la persona es una veleta movida por cualquier viento, es un juguete de las circunstancias.<br />
     Actualmente hay muchas personas cuya vida carece de sentido; sólo viven en busca del placer, no de la felicidad. En tal caso ¿vale la pena vivir? Muchos piensan que sí. Se dice que Albert Einstein expresó una vez. “Quien tiene su vida vacía de sentido, no solamente es desgraciado, sino que apenas es capaz de sobrevivir” Cuando la vida humana no es positiva y trascendente apenas tiene sentido continuar en la existencia. Por ello un psiquiatra de la Universidad de Harvard dijo a una joven paciente. “Su vida no tiene sentido, no tiene nada que esperar; estoy sorprendido de que aún no se haya suicidado”.<br />
     Sabemos que el valor ético perfecciona a la persona en cuanto persona.- en todas sus dimensiones – y le da su auténtica dignidad. Esto significa que se necesita una integración –armonía-  en todas las dimensiones que hay en la persona. Entonces, el valor ético es la cualidad del comportamiento que va de acuerdo con la dignidad de la persona. Una acción será buena si favorece la perfección de la persona- su plena autorrealización- . Será mala en caso contrario. De aquí la pugna frecuente entre las diferentes tendencias que hay en los humanos. Por eso muchos se dejan llevar por lo placentero, por lo inmediato, por lo material. La vida ética- positiva- exige esfuerzo y constancia..Por eso quienes rehusan el compromiso, la responsabilidad, sólo disfrutan lo que no exige esfuerzo. De aquí la dificultad de trasmitir valores éticos en una sociedad dominada por el hedonismo y la frivolidad. En este fin de milenio hay un gran vacío de sentido, hay una larga ausencia – ¿o desprecio?- de la ética. Y sin embargo sabemos que la ética es un elemento constitutivo del hombre.<br />
Hay personas que no saben que es ser hombre. Al hombre se le dio el existir, pero él tiene que decidir como realizarlo: aquí interviene la libertad. El hombre es lo que decide ser. Algunos-¡ y son legión!- lo sólo viven lo específico del animal: una total adecuación al contexto de estímulos y de exigencias exteriores. Así traicionan su tarea de ser auténticos hombres: ¡ “hombre, llega a ser lo que eres! Y el ser hombre encierra una gama inmensa de posibilidades. Pero es necesario que se decida a ser en plenitud. Ante esta perspectiva se pueden dar varias actitudes. Las principales serían: a)  el hombre instalado en la finitud; b) el hombre abierto a la trascendencia; y c) el hombre que responde al misterio.<br />
a) Hay quienes no tienen más hogar que su finitud, su contingencia y, por lo mismo están cerrados a otra realidad: este mundo les basta. No se preocupan de buscar algo más allá de él. Sólo están preocupados en prolongar la especie. La ética de estas personas se queda en la fidelidad a la especie, al mundo con lo que ofrece, y el rechazo a cualquier proyecto importante, a lo extraordinario, a lo que supone esfuerzo y compromiso.<br />
    b) Hay personas que se esfuerzan por superarla rutina de la cotidianidad: tienen ilusiones en perfeccionarse en todos los aspectos de la vida; la finitud los lanza a buscar nuevos horizontes y nuevos proyectos. Saben que el triunfo es de los audaces y se lanzan a la conquista de de realidades – virtuales-,<br />
como les llaman algunos- y de un futuro en el que irán madurando su plenitud humana. Aquí la ética tiene un sentido nuevo porque es un medio decisivo de superación. Esta apertura a todas las dimensiones de la realidad desemboca en la trascendencia – mejor  en el Trascendente- La trascendencia lleva a la Trascendencia, es decir a Dios. Ética y religión suelen ir unidas.<br />
     c) Cuando ya se vive en el ámbito de la trascendencia hay la respuesta generosa a la voz del Misterio, a la presencia ineludible, al Amor que se derrama en lo más íntimo de la persona.<br />
Aquí la ética desaparece para dar lugar al amor. Si el hombre ha sido creado por amos y para amar, es lógico que el amor sea su esencia. Y en el encuentro con la realidad suprema y absoluta, se produce la relación dialogal y la apertura efectiva al otro – a los otros – que es el medio principal para el conocimiento del misterio. Así, el creyente, en la plenitud que viene de más allá de todo lo humano, se desborda en la comprensión y el acogimiento de los demás. Por ello la ética verdadera es ética del amor.<br />
     ¿Es ética la universidad? Por supuesto, porque si toda persona necesariamente tiene una ética, con mayor razón los componentes de una universidad. Incluso se puede afirmar que en esos centros de estudios superiores,  sus miembros, por ser la élite intelectual, saben mejor de responsabilidad, de compromiso y de amor a los valores superiores. De lo contrario, habría una especie de hipocresía. En la universidad debe haber un proceso constante de superación y plenitud humana.<br />
     La universidad por su naturaleza, es una institución consagrada a educar, es decir formar e instruir – informar – a los alumnos. Esto supone una determinada idea del hombre porque la educación, en su vertiente ética, exige una antropología correcta. Si se trata de formar hombres – ayudar a que se formen – es preciso partir de una idea de lo que verdaderamente es el hombre y de su finalidad en el mundo He aquí el problema. Si es difícil saber qué es ser hombre – con todo lo que ello implica –<br />
Más difícil lo es ahora en la época de la técnica. Porque el avance arrollador de ésta ha envuelto también al hombre, que en algunos medios ya se ha visto reducido a un simple ente natural al servicio de la máquina. Además esta nueva alienación humana – tecnificación del hombre – lleva a su matematización. Muchos no se dan cuenta de esto, ya que es una lamentable realidad. De tal manera que lo espiritual del hombre se reduce a lo psíquico; lo psíquico a lo fisiológico, lo fisiológico a lo puramente físico- químico. Todo se reduce a materia y a cantidad. Así desaparece la dignidad de la persona, convertida en un simple medio. Así se le despoja – en la práctica – de su estrato ontológico. ¿Qué porvenir espera al hombre- instrumento?<br />
     La formación universitaria lógicamente depende de la concepción que se tenga del hombre. No es lo mismo educar personas que manipular instrumentos. La consecuencia inmediata de la tecnificación del hombre es la decadencia del humanismo. Esta es una de las características de nuestro tiempo.: la falta de humanismo. No se trata de que la universidad dé la espalda al presente y, sobre todo al futuro, y que sólo pretenda formar técnicos – peor aún –<br />
Tecnócratas, profesionistas; no. Ciertamente tiene que cumplir con la enseñanza técnica, de acuerdo con la época, pero debe dar preferencia a todo lo que ayude a preservar y defender en los alumnos su innegable  y preeminente condición de personas, FIN<br />
EN SÏ. Esto no significa que se limite la enseñanza  de la técnica, sino que se les enseñe y se les forme una conciencia crítica ante ella. Por eso en la formación universitaria se tiene que acentuar la función del señorío del hombre ante cualquier invento técnico y, sobre todo, la conciencia de superación personal y de una ética de responsabilidad y de amor. Sería lamentable que la universidad se quedara cruzada de brazos contemplando la progresiva pérdida de los verdaderos valores y de la excelsa misión que ha tenido en la historia de la cultura.</p>
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		<title>La importancia de los Comités de Bioética Institucionales (El artículo del mes)</title>
		<link>http://carloslararoche.com/blog/2010/03/01/la-importancia-de-los-comites-de-bioetica-institucionales-el-articulo-del-mes/</link>
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		<pubDate>Mon, 01 Mar 2010 18:54:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lararoche</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Artículo del Mes]]></category>

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		<description><![CDATA[LOS COMITÉS DE BIOÉTICA  INSTITUCIONALES Y SU INFLUENCIA EN LAS RELACIONES MÉDICO PACIENTE Y CONVIVENCIA PROFESIONAL
                                       [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>LOS COMITÉS DE BIOÉTICA  INSTITUCIONALES Y SU INFLUENCIA EN LAS RELACIONES MÉDICO PACIENTE Y CONVIVENCIA PROFESIONAL</strong></p>
<p>                                                                Dr. Carlos Lara Roche*</p>
<p>Conferencia pronunciada en el II Congreso Internacional de Bioética, y IV Congreso Nacional Latinoamericano y del Caribe de Bioética. México DF Noviembre 2000.</p>
<p>Respondiendo a la temática central de este Congreso trataré de exponer la forma en que los Comités de Ética y Bioética influyen en la formación de la conciencia de los miembros que lo conforman y en beneficio de los pacientes y familiares.</p>
<p>Esta formación de la “CONCIENCIA” es necesaria para sensibilizar a los integrantes de los mencionados Comités y hacerlos capaces de tomar decisiones médicas frente a diversas investigaciones e intervenciones sanitarias y clínicas, e introducir estas decisiones en el campo de los conflictos éticos y morales.</p>
<p>Por estas razones en los años sesenta aparecen los mencionados comités de Ética y más tarde de Bioética para ayudar en las decisiones que a diario se presentan en la práctica médica y debidos a los avances vertiginosos de la biotecnología.<span id="more-133"></span></p>
<p>Creo que la ocasión merece hacer algunas consideraciones generales acerca de los Comités de Ética y Bioética..</p>
<p>La medicina es, por su propia naturaleza, un quehacer moral por excelencia. El médico dirige toda su actividad a tratar a seres humanos, y sus decisiones intentan hacerles el bien. El trabajo del médico no es sólo el de un experto técnico que repara las averías causadas por la enfermedad, es también un experto en humanidad, que ha de respetar la integridad de la persona humana necesitada de su ayuda .Ésta es la raíz de la Ética Médica.<br />
Para asumir esta responsabilidad y hacer frente a los problemas que se le plantean ,cargados a veces de angustiosas disyuntivas, no bastan al médico la simple intuición, ni las buenas intenciones, ni siquiera la adhesión a las costumbres de la Medicina local. Le hace falta el cultivo constante de la sensibilidad  y el estudio serio de la ciencia Ética (formar su conciencia) para poder identificar los problemas y buscarles soluciones racionales y justas (Herranz 1988).<br />
QUE SON LOS COMITÉS DE ÉTICA:<br />
Los comités han sido definidos como ‘Un grupo multidisciplinar de personas que dentro de una institución sanitaria, ha sido específicamente establecido para aconsejar, a los profesionales de la salud en sus decisiones sobre las cuestiones éticas planteadas en el curso de la práctica clínica”<br />
Estos Comités asumen principalmente dos responsabilidades básicas – Éticas y Técnicas. A sí, algunos comités hospitalarios asumen entre otras funciones, también las concernientes a los problemas éticos, y por último comités cuya única competencia es lo Ético.<br />
A los primeros cuyo interés es el técnico su estudio se dirige a la autorización y seguimiento de los protocolos de experimentación y de fármacos sobre seres humanos. Dentro de los comités con funciones mixtas, técnicas y éticas, les toca decidir sobre criterios éticos y otros criterios médicos, a  fin de evaluar el pronóstico de un paciente y determinar el tratamiento proporcionado. En tercer lugar los comités con funciones solamente sobre los criterios éticos, que serían los que nos ocupan en este trabajo.<br />
FUNCIONES DE LOS COMITÉS DE ETICA<br />
Según Weaks y Col. Las funciones de un comité son tres fundamentalmente: Educar, aconsejar y dar directrices; de ellas la más básica es la educativa la cual se puede dar en tres niveles: Una función educativa interna, que se dirige ante todo a los miembros del comité , en forma de cursos de ética, bioética, o grupos de estudio a fin de alcanzar la formación académica en estas ciencias, siendo así sus propios miembros los primeros beneficiados, al irse sensibilizando y formando una Conciencia Verdadera, con lo que pueden enfocar los problemas de forma diferente y eficiente .La función educativa además se puede extender en otra dirección la llamada función educativa externa que va dirigida a la formación ética del resto del personal del hospital y ayudar en esta forma a reflexionar sobre sus actitudes propias de su trabajo asistencial. Finalmente hay una función educativa que se podría llamar de modelo ejemplar, la cual se realiza cuando las decisiones del comité sobrepasan las fronteras del ambiente hospitalario y llegan a la población general.<br />
La segunda de las funciones de los Comités, es la función consultiva,(que para ello surgieron los comités históricamente) El resultado de esta función, tras el estudio de algún problema es la emisión de un dictamen, orientativo o decisivo .Mediante esta función el comité interviene de forma muy activa en la configuración de la identidad ética de un hospital, en sus aspectos administrativos, directivos, y de la investigación del propio hospital.<br />
La tercera es la función normativa que consiste en la elaboración de criterios generales o modos básicos de enfrentarse a determinados problemas. Esta función ha despertado cierta animadversión hacia los comités de ética.<br />
Esta función debe cuidarse de ser ejercida en forma bien controlada- generalizando y dando directrices para todo- , sí es importante que, de alguna manera la realice en cierta medida , porque de ello se pueden derivar muchos bienes para los pacientes , y porque a partir de ella se va fraguando la identidad ética del hospital como decíamos anteriormente.<br />
FUNDAMENTACIÓN ÉTICA DE LOS COMITÉS.<br />
A mi modo de ver, la ética de un comité de este género, debe fundamentarse en una filosofía de sólido fundamento, constituido por unos principios básicos de la práctica médica , que tomen como punto de referencia para su actuación criterios y principios morales objetivos, que tomen raíces en todo el bagaje cultural de nuestras tradiciones y la ley moral natural de carácter universal que han marcado la ética durante muchos siglos.<br />
En opinión de Gonzalo Herranz(1985) estos principios elementales emergen también de un núcleo elemental, que es EL RESPETO al paciente. El comité debe buscar, ante todo, EL RESPETO POR EL ENFERMO: respeto a su cuerpo, respeto a sus creencias, respeto a su intimidad: en definitiva, respeto a su Dignidad. Y esto es lo básico. Todos los demás principios – beneficencia, no maleficencia, autonomía, secreto profesional, etc- se derivan de él. Además muchos de los principios básicos derivados del respeto al paciente, se pueden encontrar en documentos nacionales e internacionales, así como la legislación de cada nación en lo que respecta a las cuestiones éticas, el Código Deontológico vigente de cada lugar también debe ser tomado muy en cuenta.<br />
CONFIGURACIÓN DE UN COMITÉ DE ÉTICA<br />
En primer lugar el comité debe tener el suficiente peso institucional y apoyo( esto se logra con la participación del personal del propio hospital ) Estará formado por médicos, como personas de otras profesiones, abogados, enfermeras, algunos sugieren la presencia de un capellán o algún experto en Ética y Bioética. El número ideal de sus miembros es de seis a diez personas y que trabajen como una Comisión Interdisciplinaria.<br />
RELEVANCIA E INFLUENCIA DE LAS DECISIONES SOBRE SUS INTEGRANTES<br />
Una vez conformado el Comité ,pasará por unas etapas sucesivas y necesarias para lograr los objetivos y fines que se persiguen. Una primera fase de sensibilización ética de sus integrantes a base de sesiones o grupos de estudio sobre temas de Ética idealmente bajo la dirección de alguna persona con los conocimientos adecuados: maestría o especialización en Bioética por ejemplo, otra forma de conseguirlo es dando cursos de conferencias al resto del personal del hospital o institución que se trate.<br />
Después de esta etapa de concienciación, se puede principiar a discutir casos concretos de problemas y dilemas de pacientes, administrativos, etc. Así se van ejercitando y haciendo presencia en el medio institucional.<br />
Con este tipo de actividades ya se pueden ir respondiendo a las interrogantes claves a cerca de los Comités de Ética y Bioética. ¿Cual es el papel de un comité de estas características en un hospital moderno? ¿Cuál es su ventaja en un centro hospitalario? ¿Cuánto le interesa al personal del hospital lo que diga un Comité? Con los antecedentes expuestos anteriormente estamos ya en condiciones de responder a esas preguntas con suficiente fundamento.<br />
La influencia de un Comité de Ética, va a depender de; momento en el que el comité se encuentre, de las competencias que se le hayan atribuido, y de las personas que lo componen. Si las decisiones del comité tienen carácter vinculante, su influencia será inmediata, al menos para aquellos a quien va dirigido el dictamen. Si por el contrario las decisiones toman la forma de concejos razonados, su eficacia radicará en la claridad y fortaleza de sus razonamientos. Por otro lado, la influencia que el comité pueda tener dependerá también de su modo de funcionar, de su régimen interno, así como la vía y el modo por el que llegan a él las consultas.<br />
Por último habría que preguntarnos cual la MÁXIMA ASPIRACIÓN DEL COMITÉ dentro de su ambiente. Lógicamente no habrá una respuesta general, sino serán variadas en cada caso. Sin embargo, hay una aspiración común, un horizonte en los que han fijado los ojos de los integrantes de un comité de Ética: en lo ético mejorar cada uno , y mejorar-con el propio esfuerzo y el ejemplo- , a través de todos los que forman la comunidad hospitalaria, la atención de los pacientes. Esta es la influencia a la que en el fondo deben aspirar, los que sin interés mercenario, forman parte de estos Comité.<br />
CONCLUSIONES<br />
En la valoración de la efectividad de los Comités de Ética y Bioética, hay que considerar que pueden introducirse elementos personales capaces de distorsionarla en grado notable, por ejemplo, una actitud excesivamente entusiasmada e ingenua, viendo en ellos poco menos que la solución mágica a los numerosos y difíciles problemas presentados diariamente en la práctica sanitaria o por el contrario, una desconfianza radical ante ese extraño recién llegado.<br />
Hemos de reconocer que incluso en países más desarrollados que el nuestro, los comités llevan más años de existencia, pero no parece que hayan superado su fase de adolescencia .La experiencia de nuestra región centroamericana es escasa por lo que debemos de ser más discretos en nuestras conclusiones.<br />
En cuanto a la sensibilidad moral y la formación de una conciencia recta que tanto necesitamos en una época tan marcada de técnica y eficacia, debemos ver en estos comités un avance positivo adquirimos ese acto intelectual por el que una persona advierte la moralidad de sus intenciones, de sus decisiones y de sus acciones, juzgándolas de acuerdo con los conocimientos éticos y morales poseídos.<br />
Toda esta formación  recibida a través del comité, representa una gran ayuda para profesionales sanitarios, pacientes y familiares en decisiones difíciles y complejas. Para los profesionales pueden significar un apoyo y una tranquilidad emocional, así como una cierta garantía ante posibles reclamaciones jurídicas. Otro dato positivo es el carácter interdisciplinar, que posibilita el análisis  y estudio de los problemas desde diversos ángulos. Su mismo carácter interdisciplinar lo convierte en un instrumento más apto en el marco de una sociedad pluralista en la cual se ejerce un diálogo de altura.</p>
<p>BIBLIOGRAFÍA</p>
<p>1.	ELIZARI BASTERRA Fco. Javier: . BIOÉTICA, Ediciones San Pablo .Madrid. 1991.</p>
<p>2.	POLAINO – LORENTE, Aquilino: Manual de Bioética General. Ediciones Rialp. Madrid, 1994.</p>
<p>3.	BARROSO AJENSO, Porfirio, CARO Raquel: Papel, Funciones, Implantación Efectividad  de los Comités de Ética Asistencial en España. CUADERNOS DE BIOÉTICA. 1998/3. Madrid 1994.</p>
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		<title>Artículo del mes:Entrevista a Amparo Medina,contra el Aborto y Salud Reproductiva</title>
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		<pubDate>Sat, 23 Jan 2010 03:22:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lararoche</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Artículo del Mes]]></category>

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		<description><![CDATA[Ante el asedio constante de imponer leyes de estos temas en América Latina,consideramos importante reproducir esta entrevista y divulgar lo inicuo de estas leyes.
14-12-09
Luchadora 
Fue guerrillera y funcionaria del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). Actualmente, la ecuatoriana Amparo Medina lucha en contra del aborto y de las Leyes de Salud Sexual y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Ante el asedio constante de imponer leyes de estos temas en América Latina,consideramos importante reproducir esta entrevista y divulgar lo inicuo de estas leyes.</p>
<p>14-12-09<br />
<strong>Luchadora </strong><br />
Fue guerrillera y funcionaria del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). Actualmente, la ecuatoriana Amparo Medina lucha en contra del aborto y de las Leyes de Salud Sexual y Reproductiva que promueven los gobiernos en los países de América Latina.<span id="more-132"></span></p>
<p><strong>¿Cómo decidió dejar de lado la lucha a favor las campañas pro aborto y empezar a luchar por la vida?</strong></p>
<p>-Hubo tres momentos. El primero fue después de ver los resultados de la campaña que estábamos realizando. Los resultados fueron desastrosos. La metodología no funcionaba: de los 49 millones de personas oficialmente enfermas de sida, más de la mitad afirmaba haber usado correctamente preservativo. Cuando ves esa realidad y sigues entregando preservativo a los jóvenes y se siguen enfermando te preguntas: &#8220;¿Cuántas víctimas voy a tener bajo mi conciencia?&#8221; Eres atea pero tienes conciencia humana. Lo siguiente fue cuando me enfrenté directamente al aborto a través de una amiga mía muy querida que experimenta esa realidad y se derrumba totalmente, terminando con un síndrome posaborto muy fuerte. El tercer momento, me veo enfrentada directamente a una experiencia de Dios, a pesar de ser atea.</p>
<p><strong>-¿Por qué cree que esas organizaciones quieren imponer la Ley de Salud Sexual y Reproductiva en América Latina?</strong></p>
<p>-Hay tres fines fundamentales. El primero es el control natal. Les permite el manejo de recursos en América Latina, tanto del agua cómo el oxígeno. Lo segundo, es que una población con chicos que viven la sexualidad como si fueran animalitos, que no tienen control sobre su carácter, es una población fácil de manipular. El tercer punto, el más importante, es el avance del &#8220;millon sex&#8221; (los millones del sexo). Es una empresa gigantesca. Al vender sexo te venden pornografía, prostitución, anticoncepción, aborto, y hasta bebés abortados, inclusive por internet, para sacarles el colágeno con los que elaboran cremas y champú; también para hacer investigaciones en farmacéuticas. Varios médicos se vuelven millonarios vendiendo y haciendo abortos. El aborto más barato cuesta US$ 60. En Estados Unidos se realizan más de 1 millón de abortos al año y cuestan US$ 300 cada uno. La pastilla de emergencia la compras a US$ 0,25 y la vendes a US$ 8. Los dispositivos intrauterinos (DIU) los puedes encontrar a US$ 2 o 3 y te ponen por US$ 25 a 30. La International Planned Parenthood Federation (IPPF) (Federación Internacional de Planificación de la Familia), la que más vende anticoncepción y aborto en América Latina, en el 2007 ganó US$ 77 millones.</p>
<p><strong>-¿Qué piensa respecto a que el Estado debe ser laico y no tiene que tomar en cuenta las opiniones de las iglesias a la hora de decidir sobre leyes de educación sexual?</strong></p>
<p>-Primero que nada, ser laico no quiere decir ser ateo. Ser laico quiere decir que estás abierto a todas las creencias y posiciones de las personas en el momento de presidir. Cuando dicen eso le están quitando el derecho a la humanidad, porque los miles y millones de personas que nos conmovimos cuando las torres gemelas fueron enturbiadas, y veíamos como la gente se tiraba por las ventanas y nos dolía porque había personas que estaban ahí. No nos dolía porque éramos católicos o ateos, nos dolía porque éramos seres humanos. Lo que hacemos es defender la raza humana. Si en este momento alguien viene con un niño y le quiere cortar en pedazos, la reacción del más ateo será querer defender a ese niño, de lo contrario deja de ser humano.</p>
<p><strong>-¿Qué tipo de leyes es la que tendrían que promover los gobiernos?</strong></p>
<p>-Primero deben generar propuestas que mejoren la calidad educativa de nuestros países. El nivel educativo está en un promedio de 3 o 4 sobre diez. Las matemáticas y la lecto escritura no están bien impartidas. Entonces, si nuestros niños no aprenden a leer ni a escribir correctamente sería una ignorancia pedir que los mismos maestros, que ni siquiera están bien instruidos, enseñen a los chicos a usar anticonceptivos, que lo único que van a hacer es matarlos. Segundo, establecer políticas de salud, donde se creen más maternidades y espacios donde los chicos sepan lo que son las enfermedades de transmisión sexual. Que se diga la verdad, que se les diga que existen 55 tipos de enfermedades de transmisión sexual en el ambiente. Que las enfermedades de transmisión sexual no tienen que ver con el uso de preservativo solamente, porque hay enfermedades que se transmiten piel a piel, como el virus del papiloma humano que causa cáncer de útero. Que la clamidia es una enfermedad incurable que te deja estéril para toda tu vida. Eso es lo que le tienen que decir y no: &#8220;Ten sexo libremente&#8221;. Finalmente, lo más importante dentro de las políticas es apoyar a las familias, es decir, que las familias grandes puedan tener, por ejemplo, rescisión de impuestos, sistemas accesibles de compras de casas, o sea, apoyarlas.<br />
<strong>-¿Cómo ve el retorno de izquierdas en el continente?</strong><br />
-El socialismo del siglo XXI es el típico discurso del que vive, come y gana como la derecha, pero habla el discurso de izquierda, y de izquierda no tiene absolutamente nada. Fijate la incoherencia, porque son los famosos revolucionarios que están en contra del imperio y están trabajando para el imperio de las Naciones Unidas, legalizando el aborto y estas leyes de salud sexual y reproductiva.</p>
<p><strong>-Haciendo una comparación entre la militancia que hace ahora y la que hacía antes, ¿qué puede decir?<br />
 </strong><br />
-En la militancia del aborto solo vi muerte, jamás vi una mujer feliz entrar o salir de una clínica de esas. Yo pedía a las mujeres que aborten porque les decía que era su derecho. Para abortar existen miles de pretextos, la pobreza, tu felicidad, que ya tienes muchos hijos, que eres joven.</p>
<p><strong>-¿Ahora qué responde ante esos pretextos?</strong></p>
<p>-Ninguna mujer que ha abortado sale con un título o con un cheque para solucionar sus problemas. Ninguna, después de abortar, puede encontrar un hombre o la felicidad en la puerta del abortorio. Lo único que puede causar el aborto es empeorar tu situación. Lo más cruel que uno puede decir es que matando a su hijo la mujer puede solucionar sus problemas. Eso es mentira. Después de abortar, ¿vas a ser millonario? Hay mujeres, de 40 o 50 años que han abortado y hoy gritan al cielo un hijo. Tienen llenas sus paredes de títulos pero no pueden tener niños. Tenemos un batallón de voluntarios en toda América Latina, en las puertas de un abortorio informando y prestando ayuda a las mujeres. El resultado es que más 200.000  niños, en estos 8 años de trabajo, han sido salvados del aborto. Solamente en Ecuador, en estos últimos años hemos salvado a 2000 niños, solamente estando en las puertas y dándoles una mano.</p>
<p><strong>Defensa de la vida</strong></p>
<p>&#8220;Si alguien viene con un niño y le quiere cortar en pedazos, la reacción del más ateo será defenderlo&#8221;.<br />
&#8220;Los famosos revolucionarios que están en contra del Imperio están trabajando para el imperio de las Naciones Unidas, legalizando el aborto y estas leyes de salud sexual y reproductiva&#8221;.</p>
<p><strong>LA MISMA CAMPAÑA EN TODOS LOS PAÍSES</strong><br />
Tras su paso por Paraguay, Medina señaló que está admirada por el trabajo que desarrolla lo que llama el imperio de la muerte, en los países de Latinoamérica.<br />
&#8220;Las leyes y la metodología que utilizan son las mismas, también el sistema educativo y la forma en que los políticos tratan de legalizar la ley de salud sexual y reproductiva, el aborto y la pastilla de emergencia&#8221;, señaló.</p>
<p>Agregó que ante el acercamiento de un aniversario más de Beijing, donde en 1995 se había realizado la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, organizada por la ONU, representantes de 189 gobiernos, entre ellos Paraguay, se comprometieron a tomar medidas de acción a favor de las mujeres, entre ellas, la creación de leyes de salud sexual y reproductiva para sus países. &#8220;Los gobiernos enviaron miles de millones de dólares para legalizar el aborto, a través de la creación de la Ley de Salud Sexual. Están apurados porque tienen que dar informes y resultados por los millones que han recibido y no hay resultados positivos&#8221;, dijo. Añadió que trabajaron bastante, pero gracias a la lucha de gente comprometida con la vida no se logró su legalización.<br />
www.ultimahora.com</p>
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		<title>Artículo del mes: Porqué fracasan los planes de educación sexual</title>
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		<pubDate>Sat, 21 Nov 2009 23:16:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lararoche</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Artículo del Mes]]></category>

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Ante la imposición de un Reglamento para la aplicación de la ley de Acceso a la Planificación Familiar en Guatemala, consideramos de interés para la región Centroamericana el continuar dando a conocer las opiniones al respecto de la llamada Salud Reproductiva y sus fracasos en todo el mundo, ya que sus propósitos son siempre la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>
Ante la imposición de un Reglamento para la aplicación de la ley de Acceso a la Planificación Familiar en Guatemala, consideramos de interés para la región Centroamericana el continuar dando a conocer las opiniones al respecto de la llamada Salud Reproductiva y sus fracasos en todo el mundo, ya que sus propósitos son siempre la administración de anticonceptivos a nivel oficial y la dispensa de condones a menores de edad y adolescentes, además de la desinformación acerca del verdadero sentido de la sexualidad humana y los aspectos éticos de la misma ,y con la cantaleta de disminuir los embarazos no deseados en las adolescentes y evitar las enfermedades de transmisión sexual, con la conclusión final de autorizar el aborto en nuestras legislaciones<br />
Como es sabido por todos, son las grandes corporaciones transnacionales las que planean y dirigen todo este tipo de políticas de salud mundial: ONU, UNESCO UNICEF, FNUAP, OMS, OPS, IPPF, y un largo etc. Quienes bajo el signo de ideologías y políticas antinatalistas quieren imponerlas en todo el mundo con la anuencia pasiva de nuestros gobiernos aceptando leyes anticonstitucionales como la presente.<br />
Esperamos que sea de su interés.<br />
<span id="more-128"></span><br />
Editorial  Tomado del Boletín de la Asociación Familia Hoy  Noviembre 2009</p>
<p><strong>Por qué fracasan los planes de educación sexual </strong></p>
<p>“Teníamos preparado un plan para realizar abortos y lo llamamos ‘Plan de educación sexual’. Se trataba de acabar con su inocencia, separarlos de sus padres y sus valores y convertirnos en sus asesores en sexo”, dice una de las entrevistadas en el documental Blood Money (bloodmoneyfilm.com) que se está produciendo en Hollywood. Este documental devela la estrategia de Planned Parenthood para incrementar el número de abortos en todo el mundo y con ello incrementar sus beneficios.<br />
 Son varios los países de Latinoamérica en los que la llamada “educación sexual” es ahora parte obligada del plan de estudios de niños y adolescentes. La justificación que dan los promotores de estos programas es con ellos se disminuirá el creciente número de embarazos de adolescentes, las muertes relacionadas con el aborto y las enfermedades de transmisión sexual. Con el mismo argumento promueven el uso de anticonceptivos, sobre todo entre los jóvenes de estratos socioeconómicos bajos.<br />
 Hasta la fecha, sin embargo, no hay evidencia que pruebe que las tasas de aborto o de difusión de enfermedades de transmisión sexual hayan bajado como consecuencia de tales programas.<br />
“Cuando hace un cuarto de siglo comenzaron los primeros programas de educación sexual en Inglaterra —escribe Claudia Salas, de Mujer Nueva—, la preocupación de quienes los promovieron era la misma de sus actuales impulsores en Chile: disminuir el alto índice de embarazos en adolescentes y evitar el aumento de las enfermedades de transmisión sexual. Los resultados actuales en Inglaterra son desalentadores: 90 mil menores de 19 años quedan embarazadas cada año, de las cuales cerca de 7,700 son menores de 16 años. Además la edad de iniciación a la vida sexual se ha reducido: hoy una de cada cuatro chicas menores de 16 años ya mantiene relaciones sexuales y entre los chicos la proporción es uno de cada tres.”<br />
Tampoco se ha logrado avanzar en el combate contra el SIDA: “El editorial de la prestigiosa revista científica The Lancet del 30 de mayo de 2009 sostiene que Gran Bretaña “no tiene una estrategia creíble para el diagnóstico y el cuidado de las personas que viven con HIV, pero no están conscientes de ello”, y considera que esto es “una falla enorme”, que necesita una respuesta “urgente”. El mismo editorial da la cifra de 77,000 personas infectadas, conscientes de su infección, más una cifra probable de 21,000 personas que son portadoras del virus HIV. Agrega, además, que la cantidad de infecciones, tanto heterosexuales como homosexuales, no ha hecho más que incrementar desde 2003. A pesar de estos “aterradores” datos, “no one is listening“. Resulta paradójico que esto esté sucediendo en uno de los países que más se preocupa por la difusión y el uso del preservativo.”<br />
 ¿Por qué no es eficaz la educación sexual en las escuelas y la distribución de anticonceptivos para luchar contra el aborto y el SIDA? Sencillamente, porque ese tipo de información trata la sexualidad humana desde un punto de vista biológico, desligada del amor, y con un enfoque hedonista. El mensaje pareciera ser: “tienes derecho a disfrutar del placer que puede darte el sexo, pero debes tomar precauciones para no enfermarte o para no traer hijos al mundo”. Se olvida —o no se entiende— que la sexualidad “se hace personal y verdaderamente humana cuando está integrada en la relación de persona a persona, en el don mutuo total y temporalmente ilimitado del hombre y la de la mujer” (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2337)</p>
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		<item>
		<title>Artículo del mes: &#8220;La ley Natural como Código Universal&#8221;</title>
		<link>http://carloslararoche.com/blog/2009/09/21/articulo-del-mes-la-ley-natural-como-codigo-universal/</link>
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		<pubDate>Mon, 21 Sep 2009 15:53:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lararoche</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Artículo del Mes]]></category>

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		<description><![CDATA[&#8221; Un concepto adecuado de Naturaleza Humana es clave contra la deriva relativista&#8221;
                                           [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>&#8221; Un concepto adecuado de <em>Naturaleza Humana </em>es clave contra la deriva relativista&#8221;<br />
                                                                                   Juan Manuel Burgos</p>
<p>&#8220;La ley natural constituye un binomio sugerente, pues lo natural revela la presencia de un principio intrínseco y la noción de ley nos remite a un principio extrínseco.Por ello se afirma con propiedad que el hombre es el legislador legislado&#8221;<br />
                                                                                   Ana Marta González</p>
<p>Con el debido reconocimiento de los autores publicamos los siguientes artículos referentes al tema enunciado.</p>
<p><strong>Civilización y ley natural </strong></p>
<p>Autor: Alejandro Néstor García Martínez<br />
Departamento de Filosofía<br />
Universidad de Navarra<br />
Fecha: 13 de abril de 2006<br />
Publicado en: La Gaceta de los Negocios (Madrid)</p>
<p>Uno de los retos más acuciantes a los que se enfrentan las sociedades europeas contemporáneas es la gestión de la convivencia intercultural. Las sociedades multiculturales, que se han consolidado en el desarrollo complejo de la civilización occidental, se caracterizan por la superposición –a veces amable, otras veces creadora de tensiones y conflictos– de una amplia variedad de valores, esquemas normativos, modos de conducta, formas de relación y convivencia sociales. Los mayores problemas derivan de la necesidad de integrar de manera adecuada la particularidad y la universalidad, la construcción de un marco normativo básico y común que sea respetuoso con la diferencia.<br />
<span id="more-127"></span><br />
Una de las líneas de reflexión académica e intelectual que ha resurgido con vigor en los últimos años, y que responde a la necesidad de dar cuenta de estas tensiones propias de la sociedad multicultural, ha sido la consideración de la ley natural como fundamento de un marco normativo común –desde el punto de vista ético y también político– para las sociedades contemporáneas. Esta comprensión y construcción de la convivencia intercultural a la luz de los principios emanados de la ley natural constituye un notable intento de aproximar y resolver uno de los mayores debates de nuestra sociedad. Este debate ha sido habitualmente planteado como un casi inevitable “choque de las civilizaciones”, tal y como lo difundió la conocida obra de Huntington, o como una apuesta generalmente ingenua –por poco fundamentada y desarrollada– de la necesidad de un “diálogo intercultural”.<br />
Plantear el recurso a la ley natural como principio rector básico de la acción colectiva y la organización social de una convivencia crecientemente intercultural no está exento de complicaciones. Exige un análisis exhaustivo y pormenorizado de sus argumentos y de las críticas que históricamente se le han dirigido. Con todo, más allá de las controversias académicas, tanto la referencia a una ley natural como la referencia a los derechos humanos –que se deriva de aquélla y que constituye uno de los pilares básicos de la sociedad occidental– recogen una idea fundamental: hay criterios morales que preceden a nuestros acuerdos convencionales, que son anteriores incluso a nuestras diferencias de valores, credos, cultura, nación o partido.<br />
La reflexión sobre la ley natural, por tanto, constituye una de las apuestas intelectuales más serias de nuestros días para enfrentarse a los actuales retos ofrecidos por los procesos globalizadotes y encarar los problemas derivados de la convivencia intercultural o las desavenencias entre valores y culturas. A fin de cuentas, hablar de ley natural es aceptar un mínimo denominador común con el otro, que deja de ser un absoluto extraño y se convierte en parte de un “nosotros” más universal y abarcante. Un “nosotros” en el que todos estamos arropados bajo una misma cualidad humana, previa a convenciones, formas culturales específicas o sistemas políticos particulares, desde cuyos fundamentos puede plantearse de forma cabal y razonada un reconocimiento del otro y un marco común de convivencia.<br />
O, si así se quiere expresar, la reflexión seria y concienzuda sobre la ley natural es una de las vías más fértiles para abordar y hacer frente al tan manido –y más complejo de lo que suele presentarse– “diálogo de civilizaciones”. Al menos ésta ha sido mi experiencia en el reciente congreso internacional sobre la Ley Natural celebrado en la Universidad de Navarra y en el que han participado más de 200 especialistas de 15 países y 40 universidades.<br />
© 2006 Universidad de Navarra | Campus Universitario. 31080 Pamplona. Navarra (España). Tfno: +34 948 42 56 00 |   Noticias</p>
<p>Ley Natural</p>
<p>Autor: Álvaro Fernández Texeira-Nunes</p>
<p>Introducción<br />
El Manual<br />
SIDA<br />
Relaciones sexuales fuera del matrimonio<br />
Divorcio<br />
Anticoncepción<br />
Aborto<br />
Homosexualidad<br />
Familias numerosas<br />
Necesidad del trabajo multidisciplinario </p>
<p>Introducción</p>
<p>En los tiempos que corren, quienes presumen de inteligentes, gustan de respaldar sus dichos con cifras, trabajos científicos e informes estadísticos. Y eso es muy bueno, porque habla de la seriedad técnica que se exige a quienes hablan de asuntos tan diversos como las &#8220;Causas del envejecimiento folicular&#8221; o las &#8220;Condiciones culturales para la implantación del rabanito&#8221;. </p>
<p>Sin embargo, algunas de estas personas niegan la existencia de una ley natural, descubierta hace más de dos milenios por la filosofía realista a través de razonamientos lógicos y&#8230; de la experiencia diaria. Con la negación de la ley natural, niegan también la existencia de una naturaleza humana común a todos los hombres, fundamento de todos derechos inherentes a la persona, inalienables, inmutables e indispensables. </p>
<p>Esa naturaleza humana común a toda la especie -dice la filosofía realista- permite deducir la existencia de un &#8220;manual de funcionamiento&#8221; del ser humano, que le indica al hombre como debe ser su comportamiento ante determinadas circunstancias de la vida. Eso que algunos llaman &#8220;ética&#8221; y otros &#8220;moral&#8221;&#8230; </p>
<p>El manual</p>
<p>Un símil automotriz permitirá entender mejor la idea: todo automóvil se maneja con una serie de cambios, que deben ser hechos en un cierto orden; si cuando vamos en quinta, a 140 km/h, metemos la reversa, ello no conviene a la naturaleza del coche; y tarde o temprano, el mecánico y el bolsillo nos lo recordarán. Cuando no la ambulancia y la vaca que atropellemos en la quinta vuelta del auto por el aire, antes de caer en la banquina&#8230; </p>
<p>Del mismo modo se comporta el hombre: tiene una naturaleza y una forma de &#8220;funcionar&#8221; que no es fruto de una convención ni de una ley positiva, sino que es inherente a él. Si el hombre &#8220;funciona&#8221; de manera que conviene a su naturaleza, se perfecciona, crece, se desarrolla. Si &#8220;funciona&#8221; de manera que no conviene a su naturaleza humana, se esclaviza, se daña a sí mismo y daña a la sociedad. </p>
<p>¡Sí! Pero sólo si conviene a la naturaleza humana&#8230; </p>
<p>Hasta hace poco, afirmar estas cosas en el mundo científico era tarea de valientes, que se enfrentaban con frecuencia, a la socarrona carcajada de los empiristas. Hoy en día, las ciencias sociales y biológicas -entre otras- acuden en socorro de la filosofía realista y permiten demostrar con cifras, datos y estadísticas, la existencia de una naturaleza humana común&#8230; </p>
<p>Quienes trabajan en defensa de la familia y de los derechos humanos, se preguntan siempre ante determinados actos humanos, si convienen o no a la naturaleza humana. En muchos casos, la respuesta es negativa. Se piensa entonces que quien sostiene esas posturas es pesimista, castrante, amigo de prohibirlo todo. Por no decir oscurantista, fundamentalista, intolerante o &#8220;talibán&#8221;&#8230; </p>
<p>Pero es un error. Porque cada una de estas negaciones, implica una afirmación. Por ejemplo, a la promiscuidad y a las relaciones fuera del matrimonio, se oponen la abstinencia y la fidelidad; al divorcio se opone el matrimonio indisoluble; al aborto se opone la apertura a la vida; a las parejas homosexuales se oponen el matrimonio y la familia fecunda&#8230; </p>
<p>Veamos más en profundidad algunos de estos temas, y el tratamiento que más conviene a la naturaleza humana. </p>
<p>SIDA </p>
<p>Hace más de 30 años que se vienen realizando campañas a favor del preservativo, casi como único medio para combatir el SIDA. Y sin embargo el SIDA, no para de crecer. Entre otras cosas, porque la falsa seguridad que ofrece el preservativo, fomenta la promiscuidad. La consecuencia lógica que de ello extraen ciertas personas intelectualmente honestas, es que el preservativo no sirve; al menos como única forma de prevención&#8230; En consecuencia, prestigiosas revistas científicas como The Lancet, se empiezan a preguntar ahora si no será mejor promover más la castidad y la fidelidad y menos el preservativo, a la luz de los resultados que esta estrategia viene reportando en Uganda. </p>
<p>Una deducción brillante&#8230; a la que hubieran llegado hace 30 años si hubieran escuchado a quienes desde el principio, aseguraron que usar preservativos no conviene a la naturaleza humana&#8230;</p>
<p>Relaciones sexuales fuera del matrimonio </p>
<p>Las relaciones sexuales iniciadas a temprana edad, tienen además del SIDA, otro riesgo: el embarazo adolescente. Así, los sociólogos de todo el mundo despiertan la alarma sobre el incremento de las cifras de adolescentes embarazadas, cada vez a menor edad. La causa no es única. Pero es curioso que algunos investigadores, olviden casi siempre, citar la causa principal: la existencia de una cultura y de unos &#8220;valores&#8221; sociales que ensalzan la promiscuidad y desprecian la castidad. </p>
<p>Si a los jóvenes se les venden espejitos de colores, no es raro que los compren: son adolescentes, porque adolecen de madurez. El problema es que luego son ellos y sólo ellos quienes sufren las consecuencias, y no quienes les incitan a cometer torpezas que, es evidente, no convienen a la naturaleza humana. La culpa no es del chancho, sino del que le rasca el lomo&#8230; </p>
<p>Lo curioso del caso es que, quienes más se escandalizan con el aumento de las cifras de embarazo adolescente, son los mismos -o las mismas- que desde la cátedra promueven la promiscuidad. Primero les meten en la cabeza a los chicos programas de educación sexual elaborados según la ideología de género, y después se asombran de que crezca el embarazo adolescente y el SIDA. Al parecer, no se han percatado de que es intentar apagar el fuego echándole combustible: no conviene a la naturaleza del fuego apagarlo de esa manera, sino más bien con agua o con CO2&#8230; </p>
<p>Otros estudios demuestran además, que la popular y posmoderna &#8220;convivencia&#8221; de los novios previa al matrimonio, contribuye al incremento en el número de divorcios. Sucede a menudo que los integrantes de estas parejas, se acostumbran a disfrutar de los beneficios del matrimonio sin las obligaciones que el mismo implica. Esta mala costumbre, les lleva a extrañar demasiado su condición &#8220;libre&#8221; luego de un matrimonio frecuentemente tardío, y en un alto número de casos, se terminan divorciando. El divorcio, como veremos, tampoco conviene a la naturaleza humana. </p>
<p>Divorcio </p>
<p>El divorcio, además de los múltiples problemas físicos y mentales que les produce a los padres y a los hijos, genera pobreza tanto a nivel familiar como social. Es evidente que alguien que se divorcia, debe pasar de mantener una casa y un puchero, a mantener dos casas y dos pucheros. Las mismas personas, al vivir separadas, gastan mucho más que antes por concepto de alquiler, de electricidad, de agua, de gas, etc. </p>
<p>Además, el divorcio genera más costos al conjunto de la sociedad, que debe acudir en ayuda de las mujeres divorciadas y con hijos para administrar -en el mejor de los casos- la ayuda paterna. Y en el peor de los casos, para suplir los ingresos que estas mujeres dejan de percibir al ser abandonadas por sus esposos. O al abandonarlos ellas por su propia voluntad. </p>
<p>El divorcio, en consecuencia, es negativo para los divorciados, para sus hijos y para la sociedad en su conjunto. Razón suficiente para concluir que no conviene a la naturaleza humana. </p>
<p>Anticoncepción </p>
<p>El uso de anticonceptivos, dentro y fuera del matrimonio, daña la salud de la mujer. Hay múltiples estudios que prueban este hecho. Y no sólo desde el punto de vista médico, sino incluso desde el punto de vista de la relación de pareja. En este sentido, se ha comprobado que en términos estadísticos, el porcentaje de parejas que usan preservativos o anticonceptivos en sus relaciones sexuales, tiene mayor tendencia a separarse o a divorciarse. La razón es bastante sencilla: cuando la entrega no es total, cuando cada uno se reserva algo, cuando uno no da todo lo que tiene -por justificada que parezca ser la causa-, el otro se siente rechazado. Al principio percibe cierta desconfianza, y a la larga, concluye que en el fondo, hay falta de amor&#8230; &#8220;Se acabó el amor&#8221;, dicen algunos. Claro, como no se va a acabar, si hace rato que se acabó la entrega total&#8230; </p>
<p>Siempre en términos estadísticos -hay excepciones a la regla de uno y otro lado-, esto sucede con menor frecuencia entre quienes utilizan los métodos naturales para regular la fecundidad: es lógico, porque estos métodos se adecuan mucho mejor que los artificiales a la naturaleza humana. </p>
<p>Aborto </p>
<p>Nadie duda tampoco, que el aborto daña la naturaleza humana. En el caso del hijo, porque lo mata, y en el caso de la madre, porque la deja con un complejo de culpa -el síndrome post aborto- muy difícil de superar. Este verdadero trauma que sufre la mujer que aborta, no es una &#8220;construcción cultural&#8221;, como dicen algunos, sino que es inherente a la naturaleza humana. </p>
<p>Tampoco está en duda -científicamente hablando- que los niños fecundados in vitro tienen mayores problemas de salud al parto y después de nacer, que los fecundados naturalmente. Y a nadie se le oculta que el daño es muchísimo mayor para los embriones que quedan congelados y que son denominados por algunos, con el triste mote de &#8220;sobrantes&#8221;&#8230; </p>
<p>La fecundación in vitro, aunque solucione la necesidad (¿capricho?) de los padres de tener hijos, es evidentemente contraria a la naturaleza humana. Los hijos no vienen a satisfacer ningún &#8220;derecho al hijo&#8221;, porque lejos de ser un derecho, son un don. Algo similar sucede con la pretensión de los homosexuales en cuanto a la adopción de niños, como se verá a continuación. </p>
<p>Homosexualidad </p>
<p>Dicen los que saben que el matrimonio, es como el café con leche. Este delicioso producto -del que algunos nos vemos privados con frecuencia por causa de la gastritis-, se elabora con café, y con leche. ¿De Perogrullo, no? La leche con leche, es leche. Y el café con café, es café. Sólo la leche con café puede ser café con leche. Esa es la naturaleza del café con leche&#8230; </p>
<p>Del mismo modo, sólo el matrimonio entre un hombre y una mujer puede ser matrimonio. Esa es su naturaleza. La unión de hombres con hombres, puede llamarse como se quiera. Y la unión de mujeres con mujeres también. Sólo que en ningún caso corresponde llamarle matrimonio, porque esta palabra indica una unión de naturaleza diversa. Tan diversa como puede ser la unión entre un hombre y una mujer. Las demás uniones, por más que intenten revestirse de diversidad, son exactamente lo opuesto a ella&#8230; </p>
<p>Por eso estamos de acuerdo con quienes dicen que la &#8220;diversidad sexual&#8221; es un &#8220;homenaje a la vida&#8221;: porque sólo a partir de la diversidad sexual que existe entre el hombre y la mujer, se puede engendrar vida. Esto jamás sucede en las parejas homosexuales, donde falta la diversidad de dos sexos complementarios. </p>
<p>Esa falta de diversidad que existe en las parejas homosexuales, hace que sea inconveniente que estas adopten niños. Concedemos que estas parejas pueden tener las mejores intenciones. Pero sólo en un matrimonio entre un hombre y una mujer, el niño y/o la niña podrán tener los modelos masculino y femenino que tanto necesitan para un desarrollo psicoafectivo sano y equilibrado. Para los niños -aunque sean adoptivos- no es lo mismo tener un papá y una mamá, que tener dos &#8220;papás&#8221; y una niñera, o dos &#8220;mamás&#8221; y un mucamo. No, ellos necesitan de la diversidad sexual que sólo se da en el matrimonio. </p>
<p>Por otra parte, la &#8220;necesidad&#8221; de adoptar de los homosexuales, no se debe a que tengan problemas físicos o psíquicos que les impidan tener hijos, sino que el tener hijos no corresponde a la naturaleza de tales uniones. Está probado además, que por buenas que sean las intenciones de algunos, los homosexuales tienden en general, a abusar más de los niños que los heterosexuales. </p>
<p>Queda claro entonces que el matrimonio, conviene tanto a la naturaleza de los hijos como a la naturaleza de la institución familiar; mientras que las uniones homosexuales, si bien deben ser toleradas, no se pueden llamar matrimonio, porque esta palabra, está reservada a una unión de naturaleza diversa. </p>
<p>Quizá nadie protestaría si en lugar del matrimonio, se reivindicara el &#8220;gaymonio&#8221; o el &#8220;lesbimonio&#8221;&#8230; Lo que es incorrecto, es que a tales uniones se le llame matrimonio y se las pretenda equiparar legalmente al mismo. Si el Estado hiciera esto, para ser justo, debería legalizar además, el monomonio (cuando uno vive sólo), el zoomonio (cuando uno vive con una mascota), el amimonio (cuando uno vive con un amigo), el fratrimonio (cuando uno vive con un hermano), el travimonio, el transexmonio, el swingmonio y&#8230; todos los moños que a uno se le puedan ocurrir. </p>
<p>Familias numerosas </p>
<p>No podemos dejar de mencionar el tema de las familias numerosas. Hay quienes dicen que donde hay familias numerosas hay más pobreza, y que donde hay familias pequeñas, hay más riqueza. De ello deducen un modelo general, en teoría aplicable a todos los países del mundo. En ocasiones, estos hechos se dan juntos y parece que el modelo funciona. Pero también es cierto que en África hay muchos pobres de raza negra y en Suecia hay muchos ricos de raza blanca; y hasta ahora, a nadie se le ha ocurrido la peregrina idea de que la capacidad para crear riqueza esté directamente relacionada con el color de la piel. > > > > Lo que sí dicen algunos estudios -a fin de cuentas no son más que la sistematización teórica de lo que se ve a diario en la práctica-, es que los niños que tienen más hermanos, aprenden a ser más generosos que los hijos únicos. Los hijos de familias numerosas, tienen más valores desde que nacen, y su capacidad para insertarse en la sociedad y convivir con otros seres humanos supera a las de los hijos únicos. A menudo se pelean, sí, pero se quieren, y van puliendo en familia, defectos y vicios ayudados por la comprensión, el cariño y la autoridad de sus padres. Es bastante claro entonces que las familias numerosas convienen a la naturaleza humana, sobre todo a la de los hijos. Aunque el número de hijos y el espaciamiento de los nacimientos, es siempre una decisión que corresponde a los padres, y a nadie más que a ellos. </p>
<p>Necesidad del trabajo multidisciplinario</p>
<p>Las recientes conclusiones de las más diversas ciencias parecen demostrar claramente, si se leen con atención, que existe una naturaleza humana. Y que existe en consecuencia, una forma objetiva de hacer las cosas que conviene a ella y otra que no conviene. Los datos empíricos parecen indicar, en efecto, que quienes defienden la ley natural están en lo cierto y quienes la niegan, están equivocados. Siempre hablando en términos de grandes tendencias estadísticas, claro; y sin descender naturalmente, a la casuística, donde ocasionalmente sucede lo opuesto. Es posible que un drogadicto ladrón y una terrorista alcohólica, engendren un hijo que termina siendo santo. Pero no es probable&#8230; </p>
<p>No sería mala cosa entonces, que los sociólogos, políticos, médicos y economistas -entre otros-, estudiaran más filosofía para conocer mejor la antropología humana; y que al mismo tiempo, los filósofos estudiaran más psicología, economía, bioética y política, para servirse de ellas al momento de respaldar empíricamente sus afirmaciones. </p>
<p>Ya dentro de la filosofía, no estaría mal que los sociólogos, políticos, médicos y economistas -y sobre todo los filósofos-, profundizaran más en el estudio de la metafísica. Ya lo ha dicho el Papa Juan Pablo II: &#8220;La crisis de la antropología se debe al rechazo de la metafísica&#8221;. De ello se puede deducir que la crisis de una antropología respetuosa de la naturaleza humana, se debe al rechazo de la ley natural. No parece ilógico afirmar entonces que el desconcierto de las ciencias sociales, se debe a que se fundan en una antropología llamada al fracaso por rechazar la metafísica. </p>
<p>Dicho en términos mecánicos: el &#8220;manual&#8221; del automóvil real, ha sido sustituido por un folleto explicativo del funcionamiento de un autito de juguete. Y algunos se empeñan en hacer funcionar a fricción, coches que sólo marchan a combustible. </p>
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		<title>Primer Congreso de Bioética en Quetzaltenango</title>
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		<pubDate>Thu, 10 Sep 2009 19:11:23 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[  Organizado por la Facultad de Medicina de la Universidad Mesoamericana, en Quetzaltenango, segunda ciudad de la República de Guatemala, se celebró los días 14 y 15 de agosto de 2009. Con la finalidad de iniciar actividades en esta disciplina y estimular la integración de la Bioética a sus planes de estudios superiores, considerando [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href='http://carloslararoche.com/blog/wp-content/uploads/2009/09/grupo_bioetica_1024.jpg'><img src="http://carloslararoche.com/blog/wp-content/uploads/2009/09/grupo_bioetica_1024-300x195.jpg" alt="" title="grupo_bioetica_1024" width="300" height="195" class="alignnone size-medium wp-image-104" /></a><a href='http://carloslararoche.com/blog/wp-content/uploads/2009/09/bioetica_1024.jpg'><img src="http://carloslararoche.com/blog/wp-content/uploads/2009/09/bioetica_1024-300x195.jpg" alt="" title="bioetica_1024" width="300" height="195" class="alignnone size-medium wp-image-103" /></a><br /><code>  Organizado por la Facultad de Medicina de la Universidad Mesoamericana, en Quetzaltenango, segunda ciudad de la República de Guatemala, se celebró los días 14 y 15 de agosto de 2009. Con la finalidad de iniciar actividades en esta disciplina y estimular la integración de la Bioética a sus planes de estudios superiores, considerando la importancia de la misma en la época actual.<br />
El tema central "Retos de la Bioética para el Nuevo Milenio". Pronunciaron conferencias los profesores Rolando Figueroa, Raquel Cifuentes, Flor de María de Pellecer y Carlos Lara Roche. Desarrollaron temas como: Sexualidad Humana y Juventud, Fundamentos de la bioética, El Inicio de la Vida Humana, Medicina de Cuidados Paliativos, Problemas Bioéticos del VIH Sida, La Humanización de la Medicina.</p>
<p>La asistencia de participantes fue impresionante mas de seiscientos cincuenta, en su mayoría estudiantes universitarios de las distintas disciplinas y profesores de toda la región Sur-Occidente de la república.</p>
<p>Para nuestros queridos lectores adjuntamos algunas fotografías y el programa desarrollado.<br />
 El presidente del Cogreso fue el Dr. Gustavo Méndez Profesor de Salud Mental y de Bioética, en la Universidad Mesoamericana.</p>
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		<title>&#8220;La índole tecnológica del ser humano&#8221; José Luis Del Barco.</title>
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		<pubDate>Sat, 08 Aug 2009 00:19:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lararoche</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Artículo del Mes]]></category>

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LA ÍNDOLE TECNOLÓGICA DEL SER HUMANO
(THE TECHNOLOGICAL CHARACTER OF HUMAN BEING)
Prof. Dr. José Luis del Barco
Universidad de Málaga
	La técnica no es accidental, sino esencial, al ser humano. Es el modo de vida del homo sapiens sapiens. No ha habido vida humana pretecnológica ni un periodo de la historia sin ella. Desde que el hombre puso [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>
LA ÍNDOLE TECNOLÓGICA DEL SER HUMANO<br />
(THE TECHNOLOGICAL CHARACTER OF HUMAN BEING)</p>
<p>Prof. Dr. José Luis del Barco<br />
Universidad de Málaga</p>
<p>	La técnica no es accidental, sino esencial, al ser humano. Es el modo de vida del homo sapiens sapiens. No ha habido vida humana pretecnológica ni un periodo de la historia sin ella. Desde que el hombre puso los pies sobre la tierra empezó a fabricar instrumentos. Y seguirá fabricándolos. El arado, la aeronave y los ingenios técnicos del futuro son fases del progreso técnico. La asombrosa capacidad humana para fabricar se debe a la conexión entre las manos y el cerebro. La técnica no debe ser objeto de reverencia ni de temor pero sí debe ser gobernada.<br />
<span id="more-91"></span></p>
<p>	Technique is not accidental, but essential, to human being. It is the homo sapiens sapiens way of life. There is neither pretechnological human life nor a historic period without it. Human being is making tools and instruments since the very moment he is on earth. And so will he go on. Plough, airship and future apparatus are stages of the technical progress. The enormous human aptitude for making is due to the connexion between brain and hands. Technique ought be neither venerated nor feared but ruled. </p>
<p>Palabras claves: Técnica, connexion entre manos y el cerebro, evolución, fines y medios, medio instrumental.</p>
<p>Technique, connexión between brain and hands, evolution, means and aims, instrumental environment.</p>
<p>	El hombre no habita ni ha habitado nunca un mundo natural. Desde el lejano día que puso los pies sobre la tierra, empezó a transformarla. Frotando dos palos hizo fuego en invierno, con la rama de un árbol se construyó una lanza, abrió una besana con la reja del arado. Fueron intervenciones sin graves consecuencias sobre la naturaleza, aunque en algo la alteraron. Sobre su superficie, sin cambios e igual durante siglos, quedó impresa la huella de unas manos inquietas. Por obra de su industria, surgieron cosas nuevas, lanzas y besanas, que se añadieron a las que existían. Con el sol, la luna, los montes y los ríos convivieron vasijas, hachas y tumbas. A lo natural se unió para siempre lo artificial. Así ha sido desde entonces. El hombre ha seguido sin interrupción, movido por un temple que lo mueve a hacer, produciendo mil obras que sin él no existirían. De la rueda a la aeronave no ha parado ni un minuto de crear herramientas, artefactos y utensilios. Se ha construido un mundo propio sin parangón con el hábitat de las demás especies. No natural, sino instrumental, es el universo humano. El bon sauvage de Rousseau es una ficción al servicio de otra ficción: la vida del ser humano antes de la existencia de la sociedad. Nunca ha existido un salvaje, ni bueno ni malo. El hombre ha sido y es un ser cultural. Siempre, siquiera mínimamente, tecnificado. No puede ser de otro modo porque es por esencia dinámico y laborioso. Su biología es tecnológica y lo capacita para hacer instrumentos con instrumentos. Eso es la técnica y no tiene fin. Asi lo muestra la historia, ese relato de una carrera sin término hacia lo desconocido o la crónica de asombros que va del tam-tam al móvil, del caballo al avión, del boca a oreja a internet. Sólo tiempo ha hecho falta para el apogeo del aparato al que asistimos hoy día. Y es cuestión sólo de tiempo ver cómo son desbancados los que ahora nos deslumbran por otros más portentosos. Pero pocos o muchos, prodigiosos o triviales, jamás han estado ausentes del universo humano. </p>
<p>                                                                  2<br />
	Un dinamismo así, que transforma lo que toca, produce sin parar cosa tras cosa y parece decidido a acabar con lo imposible, provoca reacciones antagónicas. Una es reverencial. La técnica se idolotra. La espectacularidad de sus logros, rayanos en lo increíble, es deslumbrante. Fascina tanto que ofusca. Con frecuencia nos pone en un estado de pasmo en el que nos sentimos inclinados a decir la palabra “omnipotencia”. No hay problema que se resista al poder de la tecnología. Extravagantes visiones tenidas por imposibles durante mucho tiempo se han hecho realidad. Los viajes intergalácticos o el descenso a los fondos abisales del océano, reservados hasta ayer a la ficción literaria, son hoy algo rutinario. La tecnología recorta el radio de la ficción y aumenta el de lo posible. Casi todo nos lo pone al alcance de la mano. Hasta el límite insalvable de la sabia sentencia, “todo tiene remedio menos la muerte”, parece estar a punto de caer. Con la ayuda de la técnica llamada clonación los raelistas prometen la inmortalidad. Ella, la inmortalidad, o la eterna juventud, o la piel tersa y fresca, o la fuerza sin mengua pese al paso de los años auguran para el futuro las técnicas biomédicas. “El rasgo esencial de la última fase de la biomedicina, dice Ulrich Eibach, es disponer al hombre en el mundo de tal forma que pueda ser objeto de investigación y planificación: un diseño tecnológico más. [&#8230;] El fin oculto de la ciencia, orientada por un pensamiento utópico, parece ser la creación artificial de seres vivos y la victoria sobre la muerte” . No hace falta recurrir a esas exageraciones, hasta hace bien poco inimaginables, para quedar seducidos por la tecnología. Basta acudir a ejemplos cotidianos. Enviar un mensaje a cualquier rincón del mundo a traves de las ondas, ver en tiempo real lo que ocurre en las antípodas, suprimir el dolor con un analgésico, iluminar la noche u obtener información de satélites que flotan en el espacio forma parte de la vida diaria. Esas cosas son coser y cantar. En el día a día ocurren milagros tecnológicos delante de nuestro ojos. Ante tanto prodigio nos quedamos de una pieza. La idea embaucadora de que no existe un problema que no resuelva la técnica se adueña de nuestras mentes. Llegamos a creer que es un poder sobrehumano y despierta reverencia.<br />
	Junto a la reverente, la técnica provoca una reacción miedosa. Antes o después su poder desmedido se nos irá de las manos. Ciertos síntomas indican que ya hemos empezado a perder el control. El automóvil se ha hecho dueño de las ciudades. No podemos impedir que las invadan y nos vemos obligados a cambiar nuestro hábitos y a respirar aire impuro. Internet pone el mundo a nuestra disposición. Eso es fantástico pero peligroso a ciertas edades. El mundo en manos de un niño, el acceso de sus ojos ingenuos al carnaval de la comedia humana, donde conviven bondad y protervia, plantea un desafío a la educación. Ésta es una actividad de cuya dirección hemos sido enajenados. Los cauces habituales por los que discurría, la familia y la escuela, se baten en retirada ante los informales. Los juegos con otros, a cualquier edad, van siendo desbancados por las videoconsolas y otros “juegos onanistas”, que cada uno juega a solas consigo. Las riendas de lo lúdico le han sido arrebatadas a la imaginación y entregadas a la técnica. “¡Oh tiempos aquéllos, se lamenta Alejo Carpentier, en que los niños, ignorantes de radio y televisión, gastaban su excedente de energías en juegos de creación: periódicos caseros, teatro, representaciones, música” . Hasta la procrecación pasará a manos suyas. Se habla de hombres a la carta, Nocizk usa la expresión “supermercado genético”, hay quien piensa fabricar el hombre-mono y Un mundo feliz, Fausto y otras obras de ficción presentan la vida como una manufactura hecha en el laboratorio. También en el terreno intocable de la vida la técnica se ha engreído hasta el punto de robarnos el ámbito improfanable. Estas y otras proezas, del tamaño de titanes, despiertan la conciencia de que la técnica es como el hijo que se revuelve contra su padre. Ya no es dócil sino rebelde y hace cara a su autor. La insubordinación asusta. De la alarma que causa su dimensión gigantesca se nutrió la reflexión de la Escuela de Frankfurt. Marcuse, Adorno u Horkheimer, tan distintos en todo, coinciden en acusar a Occidente de haber desarrollado la razón instrumental de manera obsesiva. Las consecuencias de la manía están a la vista. Postergar las dimensiones teórica y práctica de la razón, la asfixia burocrática, la amenaza tecnocrática y un tipo nuevo de hombre, el unidimensional, son las más desastrosas. Un temor parecido está en el origen de la conciencia ecológica. El triste espectáculo de una naturaleza esquilmada ha hecho aparecer una nueva sensibilidad. Nada le duele tanto como el deterioro medioambiental, cuya causa principal sitúa en la acción humana. Aunque el hombre ha sido activo en toda la historia, su actividad fue inofensiva durante milenios. Hoy no lo es. Ahora aumenta su eficacia con la tecnología y puede ser destructora. La alianza entre acción humana y técnica es capaz al parecer de arruinar la tierra. Es prepotente y espanta. He ahí la reacción miedosa.</p>
<p>                                                                3<br />
	Ni reverencia ni miedo. Ambas reacciones son inoportunas. Desconocen que la unión entre el hombre y la técnica no es accidental, una contingencia que podría darse o no, ni se establece al azar, por un golpe de suerte o por obra de la aciaga fortuna, después de un tiempo sin ella. La técnica es su forma de vida. No ha habido humanidad pretecnológica ni vida humana sin técnica. Antes del hombre existía la vasta naturaleza. Era el amplio regazo de la serie infinita de los seres naturales. La llegada de aquél alteró el escenario. A los frutos de la tierra, añadió los productos que salían de sus manos. Con la primera flecha, o cualquiera que fuera el primer utensilio, empezó la incesante carrera de instrumentos que se llama técnica. Es el destino del hombre.<br />
	Su biología es tecnológica y lo habilita para fabricar sin tope. El motor de su dinamismo es la conexión entre el cerebro y las manos. “Condición de posibilidad de construir instrumentos” , la llama Leonardo Polo. Ya por separado son fabulosos. El cerebro del hombre es, en realidad, un hipercerebro. Su tamaño y formalización son exclusivos y es capaz de albergar la inteligencia, la cual nos permite pararnos a pensar, tomar contacto con las ideas o apreheder lo universal. Con éste se interviene en el mundo práctico con altísima eficacia, pues convierte los recursos en fuentes inagotables de fabricación y hace que rindan al máximo. Fecundados por él, dan de sí todo lo que pueden. En el árbol centenario expuesto a la intemperie, la inteligencia descubre cientos de oportunidades. Descubre el mástil, la viga, el remo, el yugo, la leña, o una invitación a sentarse a descansar bajo su sombra. Oportunidades continuarían siendo por siempre si no fueran trasladadas a la realidad. No fabricándolas, quedarían sin remedio, como los arquetipos de Plotino y Platón, en el territorio de lo ideal. Corresponde a las manos, las operarias de los proyectos de la inteligencia, “proporcionarles cuerpo” y traerlas al real. Las manos tienen rasgos fabulosos. Frente a las extremidades de los demás seres vivos, carecen de especialización. La garra posee uñas corvas; la pezuña, pesuños cubiertos de uñas; la mano del mono, una anatomía diseñada para prender. Las tres están especializadas en una función: la garra en desgarrar, la pezuña en caminar y la mano del mono en agarrar la rama e ir de acá para allá por la arboleda. La mano del hombre, en cambio, no tiene una función definida. Es dúctil y versátil y está abierta a muchos usos. Puede dar y mendigar, acoger y amenazar, pintar y escribir, parar los golpes a la cara de otro o darle garrote vil. Mientras tiene energía es fuente de actividad. Hasta quedarse inmóvil sobre el papel pautado compuso la genial de Béla Bartók. Unos segundos más y hubiera terminado los compases finales de su última obra, Tercer concierto para piano y orquesta, aunque con los anteriores, escritos con muchos padecimientos, enriqueció la vida de los demás. Enriquecer el mundo con sus obras es obra de las manos. Son el órgano politécnico por excelencia. El remiendo del calzado, la microcirugía y la soldadura de una estación espacial dan testimonio de su versatilidad. Todos lo utesilios, todas las herramientas, todas las composturas proceden de su industria. Son el instrumento de los instrumentos.<br />
	La productividad humana no se debe, sin embargo, al cerebro o las manos aisladamente, sino a la unión de los dos. La inteligencia sin manos sería semejante al general sin soldados. Éste trazaría la estrategia para no entrar en batalla y aquélla descubriria posibilidadades de fabricación que nadie fabricaría. Quedarían para siempre en un limbo ideal sin descender al mundo. Las manos solas son, asimismo, estériles. Son peones u obreras y precisan la orden de la inteligencia, el plan de trabajo, para ponerse a la obra. La catedral se costruye cuando está el proyecto. Las manos necesitan dirección racional. Sin ella se agitarían sin ningún control o caerían ociosas a ambos lados del cuerpo. Sirven conectadas con la inteligencia. Entonces se vuelven hábiles, adquieren destreza -la inteligencia en las manos- y hacen las cosas que forman el mundo artificial. “La unión hace la fuerza”, dice el dicho popular. La del cerebro y las manos crea una fuerza pujante que mueve a producir. Ésta es, aunque asombrosa, la conclusión: el organismo humano está hecho para hacer. Su destino es la técnica. Lejos de ser ésta una circunstancia ajena a la vida, un añadido adventicio o accidental del que cabría prescindir, es el sino del hombre. Como tal es un fenómeno constante en la historia. No ha habido un tiempo sin técnica ni habrá futuro sin ella, pues forma parte de la naturaleza humana, como el sentido estético o la sociabilidad. Es el modo de vencer el acoso de la necesidad con el auxilio de la libertad. Para elaborar un objeto técnico es preciso que intervenga el libre albedrío. El mundo no es el edén de la abundancia, sino un reino de escasez. La penuria de recursos sitúa al ser humano frente a este dilema: una existencia de privaciones o hacer frente a aquélla. El hombre hace lo segundo. Ante el hostigamiento de la necesidad, su libertad reacciona suscitando posibilidades nuevas. Si, seducida por la indigencia, no reaccionara, no habría técnica. Depende, pues, de la libertad. Como hija de ésta, prenda divina sin cuya iniciativa no extraeríamos la utilidad de las cosas, es, ya lo he dicho, el destino del hombre.</p>
<p>                                                                4<br />
	Lo fue desde el principio, como pone de manifiesto su evolución. “Hace ya entre 50.000 y 60.000 años, dice Stock, que se puede hablar de cultura, y de su compañera, la tecnología. En los humanos la evolución biológica está condicionada fuertemente por la cultura”. Se puede hablar, en efecto, de tecnología desde que apareció en esta tierra. Su aptitud para la técnica, para hacer instrumentos con instrumentos, le permitió apartarse de la coactiva estrategia evolutiva de las demás especies para seguir la propia. En vez de adaptarse al medio, cambiar de morfología conforme a sus exigencias, lo modificó para hacerlo habitable. Sin necesidad de alas, salvó fosos y abismos tendiendo puentes. No tuvo que modelar la anatomía de su cuerpo, como el delfín, para atravesar océanos. Le bastó imaginar el viento hinchando la vela para ser rey del mar. Con sus ojos frágiles, expuestos a astigmatismos y miopías, vio lo oculto, lo invisible y los cuerpos situados más allá de las estrellas. “No existen límites definidos, dice Eve-Marie Engels, catedrática de Bioética de la Universidad de Tubinga, entre la evolución natural y la cultural”. No existen porque en el hombre la evolución natural es instrumental. Se hace con técnica. Los problemas del hábitat, que ponen al animal frente a la alternativa de adaptarse o morir, son para él sólo retos de los que sale airoso. Tapa su desnudez con el vestido; vence el frío con la ayuda de la calefacción; para resguardarse de la intemperie rodeado de los suyos, se construye un hogar; la agricultura y la ganadería le permiten tener la despensa abastecida pese a la avaricia de la naturaleza; con la telecomunicación anula las distancias y fabrica misiles y otras armas destructivas cuando desoye a la ética. Lo último, aunque un grave riesgo que hay que eliminar, no cambia el hecho: el mundo humano no es natural sino instrumental. El hombre es el ser que domina el ambiente. Se inserta en él, no adaptándose, sino transformándolo y llenándolo de novedades. Así ha sido, es y será porque las virtualidades de la tecnología son inacabables. Además de producir objetos, la técnica abre un proceso de producciones sin fin.  </p>
<p>                                                                    5<br />
	Hubo que esperar un tiempo para ver el alcance de su pujanza ubérrima. Ese tiempo se llama modernidad. En él se empieza a mirar el conocimiento con interés. Hasta entonces el saber era desinteresado. Bastaba conocer qué son las cosas para que el afán humano hallara sosiego. No era necesario que la teoría “diera dividendos” para consagrarse a ella como forma alta de vida. La praxis perfecta es completa por “leer por dentro” la realidad. En sí misma, sin resultados útiles, es fuente de gozo. Todavía Schopenhauer dice que “el puro conocimiento desinteresado” es la “única felicidad pura” . Todo esto lo cambió la acometividad del espíritu moderno. Diligente, industrioso y ávido de resultados, consideró un derroche desperdiciar la eficacia de la teoría para potenciar la práctica. Ésta sin aquélla, como huerto sin riego, da escasos frutos. Sus obras carecen de vuelos altos. No maravillan, no satisfacen las aspiraciones de la fantasía, no remedian las necesidades que ahogan al hombre. La práctica sin teoría es un sol apagado o un músculo sin tono: ni alumbra ni golpea. La flojera se debe a que es imposible hacer sin conocer. Detrás del ruido de los logros técnicos hay estudio en silencio. La penicilina estuvo precedida de años de estudio y reflexiones en el laboratorio; los potentes telescopios, esos ojos para ver los remotos confines del universo, tuvieron que esperar a que se conocieran las leyes de la óptica; el vehículo espacial no se pudo construir hasta saber a fondo los entresijos de la aeronáutica, y el drama lírico es fruto de explorar los secretos de la armonía. Los inventos que nos deslumbran son hijos de una madre que se llama teoría. Fue un acierto de la modernidad entender que es superior a la práctica y servirse de ella para fecundarla. A partir de ese instante el saber fue poder. Un soberbio poder. Dondequiera que se emplea, se produce una mejora de resultados. Si se aplica, como en los tiempos modernos, a mejorar el estado de la sociedad, resulta el progreso. La marcha de la historia se acelera cuando el saber la empuja. Su ritmo cansino se vuelve galopante. Crece la economía, el hombre se zafa de la condena a una vida de subsistencia, la máquina suaviza las duras condiciones del trabajo, la medicina acaba con plagas letales. El hombre percibe su señorío sobre la naturaleza. El pesado yugo con que lo tiranizaba lo aligera la tecnología. Se afloja el cerco axfisiante de la miseria, florecen las artes, avanza la ciencia, se cultiva el pensamiento, se formula la doctrina de los derechos humanos, la libertad demanda la sociedad democrática. El mejoramiento de las condiciones de existencia humaniza la vida: ayuda al hombre a que sea el que es. La técnica es, pues, el destino humano por partida doble. Es hija de su organismo, hecho para hacer, y medio esencial de humanización. </p>
<p>                                                                  6<br />
	La incertidumnbre, la duda y la oscuridad son el sello del mundo. En él todo es ambiguo, también la tecnología. Nos hace avanzar a un ritmo frenético hacia no se sabe dónde. Se ha llevado a término el proyecto cartesiano de convertir al hombre en dueño y señor de la naturaleza, pero se empieza a temer que el dominio termine por arruinarla. Hemos ganado en medios, cada vez más refinados y al alcance de todos, pero hay voces que advierten de que hemos perdido el control de los fines. La pérdida, si es cierta, sería inquietante. La nube amenazadora de la tecnocracia encapotaría el futuro. La sociedad tecnocrática, en que fines y medios los fijara la técnica, es posible, en efecto, desde la modernidad.<br />
Durante mucho tiempo los fines de la acción los determinaba el hombre. Representaban la meta de sus afanes y él los decidía. Arar, sembrar, cazar o guerrear eran objetivos que perseguía y se lanzaba a alcanzarlos utilizando instrumentos. “Vivir no es necesario, navegar es necesario”, decían alegres los marineros griegos ante la visión atónita de la inmensidad del mar. Porque navegar es necesario, hay naves; porque guerrear, espadas; porque cazar, arcos, y porque arar, aperos de labranza. Todos esos objetos se someten como medios a la acción a la que sirven. Los bueyes se uncen al yugo para labrar el campo, la espada se empuña para luchar, la nave desatraca para zarpar. Pero ninguno fija el fin que se logra con ellos. El yugo no dice que se unza, ni la espada que se esgrima, ni la nave que se zarpe. Eso lo dice el hombre y los artefactos prestan su auxilio para lograrlo.<br />
El panorama cambia de arriba abajo en la Modernidad. En ella se usurpa al hombre una función que le corresponde. Hasta ahora había sido monarca indiscutible del reino de los fines. Fijar los que tenía por excelentes para hacer de su vida, individual y colectiva, un suceso feliz, era cosa suya. A los demás seres vivos se los imponen las leyes de la especie respectiva. Él, en cambio, desembarazado de coerciones y ataduras, los establecía, como un soberano, según el asunto en que pusiera sus miras. Hasta que cierto día los papeles cambiaron. La tecnología se hizo rebelde y empezó a rivalizar con el hombre sobre a quién corresponde establecer los fines. Poniendo a su servicio las matemáticas, un sector puntero del saber teórico, conoció un desarrollo descomunal. Los ingenios que fabrica desde este momento, como hijos de una exacta e infalible ingeniería, tienen sus propias reglas y marcan la pauta. Dotados de autonomía, casi como si tuvieran vida propia, funcionan por su cuenta, siguiendo su lógica, y establecen las leyes que ha de acatar el hombre para hacer uso de ellos. Una central nuclear impone a la población de las áreas cercanas la obligación de vivir permanentemente en vela. No podrán a cercarse demasiado por miedo a la irradiación. La contaminación impedirá que se planten los huertos y se nade en los ríos, habrá que someterse a revisiones médicas, planeadas escrupulosamente, para prevenir enfermedades. Desde la modernidad, el utensilio, u objeto técnico redoblado con poder determinante, como muestra el jemplo de la central nuclear, no es tan sumiso como el yugo o la espada. Se emancipa de algún modo de la tutela del hombre e impone sus condiciones. “Es una objetividad, dice Leonardo Polo, portadora de un fin” . Lo trae consigo al nacer, al ser fabricado, y obliga a la acción humana a subordinarse a él.<br />
Un misil inteligente es un dispositivo cuyo objetivo es matar. Quien lo planeó, con talento digno de mejor causa, buscaba una máquina deletérea y segura a todo riesgo. Usó los saberes de muchas ciencias, de la balística a la cibernética, y encajó las piezas una tras otra, como engranaje al servicio de un plan bélico, para que fuera un exacto reloj de destrucción. Con ese objetivo como único fin salió de la fábrica y ahora espera en el hangar el momento del disparo que lo lance a colarse por un mínimo resquicio de la defensa enemiga. Ese designio mortal lo lleva en las entrañas (si cabe la licencia de atribuir entrañas a un artefacto devastador) y compele a la acción a secundarlo. Le “pide” que se ponga al servicio de su fin, sin el que es a todas luces un útil inútil. El misil inteligente o se fabrica o no. Pero si se fabrica, surge una criatura con un fin prefijado que atrapa la acción y la encamina en una dirección. No es raro que un país organice su política sobre bases belicistas. Cuando lo hace, los fines sociales, de la sanidad a la educación, quedan supeditados a las exigencias armamentistas. El misil despoja al hombre, no por destructor sino como utensilio tecnológico, de la posibilidad de establecer los fines. Como otros aparatos de nuestros días. La televisión difunde ciertos estilos de vida que el hombre desprevenido de la sociedad de masas adopta como una malva creyendo que la elección ha sido suya. ¿No hay patrones de conducta, formas de diversión o modos de vestir que se imponen poco a poco entre la gente, de manera inadvertida, por la acción hábil del márketing? Instigados por el móvil, hemos entablado la conversación de la humanidad, y el voto, un acto decisivo de la libertad, es inducido a veces en el ciudadano usando con astucia la tecnología publicitaria. Son muchas las situaciones en que vamos a remolque del aparato. Cada vez es más frecuente que marque la dirección que ha de seguir la historia y fuerce a la sociedad a una organización en consonancia con él. Así se ha configurado la civilización científico-técnica.</p>
<p>                                                                   7<br />
	La técnica moderna, investida del poder de determinar los fines, entraña este riesgo: nos hace avanzar a ciegas. Abre un abanico de posibilidades que invalida los pronósticos y las previsiones sobre lo por venir. No hay modo de prevenir el futuro al que nos lleva con furia arrolladora. Estamos en sus manos, como nave a la deriva, sin saber si haremos agua o arribaremos a puerto. Las técnicas de reproducción entraron en escena como solución a la infertilidad. Ese noble fin le abrió muchísimas puertas. Pero marcó, asimismo, la dirección a la acción. Le impuso el brutal gravamen de destruir los llamados “embriones sobrantes”, o guardarlos congelados hasta no se sabe cuándo, o usarlos para la investigación. Más tarde se abrió la posiblidad de elegir el sexo de los hijos, y parece inminente la de traerlos al mundo a gusto de cada uno, con cualidades físicas y psíquicas apalabradas por adelantado entre padres y científicos. Más alejado queda el momento en que sea posible reproducir selectos especímenes de hombre. Pero con la ayuda de la fantasía, y ciertas legislaciones con prisas, que antes de llegar dan la bienvenida a la clonación, podemos imaginar un mundo poblado de individuos óptimos. ¿Podrá el carácter racista de un programa así resistir la tentación de instaurar la sociedad poblada por los mejores? ¿Por qué echarse para atrás ante una tecnología que permite llenar este mísero universo de torres de humanidad como Einstein o Beethoven? ¿Dónde nos llevará la posiblidad de tomar a nuestro cargo la dirección de la evolución?<br />
	La imposibilidad de responder a esas preguntas es la expresión del riesgo de la técnica moderna. Para conjurarlo, se pueden seguir diferentes estrategias. Una consiste en negarlo. Pero hacer la vista gorda, no darse por enterado, es una pésima táctica. Supone puerilmente que los problemas se esfuman si se mira hacia otro lado. Sólo si se abdica de la reflexión, algo siempre irresponsable, cabe no ver la llegada de un mundo nuevo cuya protagonista será la tecnología. Otra es proteica, pues actúa en varios frentes. El más pugnaz trata de frenar la técnica; y el más complaciente, de paliar sus secuelas con nuevas medidas técnicas: redoblando el protagonismo del artefacto. Frenarla es imposible por antihumano. La biología humana es biotecnología y haría falta cambiar la naturaleza de arriba abajo -enmendar la plana a Dios- para que el hombre viviera sin usar la potencia que le da la alianza de las manos y el cerebro para cambiar el mundo con su trabajo. Paliarla con técnica, además de abrir un proceso al infinito (técnica para paliar los problemas de la técnica creada para paliar los problemas de la técnica), daría lugar a un sistema de reglamentación asfixiante: algo parecido a un régimen totalitario.<br />
	Ni negar el peligro ni frenar la técnica. La vía adecuada al hombre, el ser que ha de vivir dirigiendo su vida, es gobernarla. La magnitud que ha adquirido una de sus criaturas le pone ante la tarea de “dominar su dominio”, según las palabras de Gabriel Marcel, para que en todo momento rinda frutos humanos. Sólo si se acepta que es totalmente autónoma, no es viable el gobierno. Pero, a mi modo de ver, en este mundo precario, donde antes o después el sufrimiento impondrá su presencia inesquivable, nada es autónomo así. No hay autonomía absoluta. Tampoco la de la técnica. Ésta ha de avanzar siguiendo su propia lógica al servicio de los fines humanitarios del hombre. Si un día se apartara de ellos, quedaría amenazada la dignidad. Entonces podríamos decir que hemos creado un monstruo.</p>
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		<title>Artículo del mes: &#8220;La importancia de la Ética Médica en las escuelas de Medicina&#8221;</title>
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		<pubDate>Sun, 05 Jul 2009 02:54:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lararoche</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Artículo del Mes]]></category>

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		<description><![CDATA[LA IMPORTANCIA DE LA ÉTICA MÉDICA EN LAS ESCUELAS DE MEDICINA
                                             [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>LA IMPORTANCIA DE LA ÉTICA MÉDICA EN LAS ESCUELAS DE MEDICINA</p>
<p>                                                                                          Dr. Carlos Lara Roche</p>
<p>      Esta presentación pretende transmitirles mi preocupación por la suerte moral de nuestra profesión y reflexionar juntos acerca de la doctrina del ejercicio médico en nuestro medio: que somos, a donde vamos y que queremos de nuestros futuros médicos. <span id="more-85"></span><br />
Quizá nunca como en este tiempo se ha hecho tan evidente la importancia de la formación ética en las escuelas de medicina. Estoy convencido de que la satisfacción personal- la felicidad del médico- en el ejercicio de la Medicina no se vincula sólo al éxito profesional, al beneficio material o a la fama, sino que ancla sobre algo mucho más profundo, que es la vocación, y ésta sólo es factible, al menos así lo pienso, si se preserva la identidad del acto médico. Donde la elección terapéutica no constituya sólo una decisión técnica sino también una decisión moral.<br />
En tanto que los avances tecnológicos y los logros médicos se suceden, se va perdiendo la clara visión entre lo que es honesto y lo que no lo es, donde acaba lo que es digno, donde empieza lo que es indigno. Ante ésta crisis de valores y principios morales que rigen la conducta humana, se hace imprescindible y necesario el estudio serio y meditado de todo aquello que compone lo esencial de la Ética Médica<br />
      Pocas profesiones se hallan tan inmersas en un proceso de cambio tan profundo como la nuestra. Las transformaciones operadas en la práctica médica en las últimas décadas revelan su incorporación definitiva a la Modernidad. A pesar que la medicina a estado vinculada a su tradición ancestral, se notan cambios de transformación básicamente en dos campos de la actividad médica, el específicamente científico y la relación médico-paciente. </p>
<p>En cuanto a la primera actividad, podemos apreciar que la medicina moderna está en crisis, crisis de identidad, crisis de sentido; la tecnología se ha desarrollado de tal forma que cambia la manera de pensar del médico, se tiene una confianza exagerada en la técnica, que nos ha llegado a dominar. El cientifismo reinante califica a la ciencia como la omnipotencia en las manos del hombre, la verdad absoluta y que es capaz de resolver los grandes problemas de la humanidad, lo cual ha logrado sólo en parte.</p>
<p>      Si bien es cierto que la tecnología ha contribuido a la mejora de la calidad de vida, que ha posibilitado un conocimiento más preciso del universo, ha acortado las distancias entre los hombres, facilita las comunicaciones y permite una universalización del saber, del progreso. También es cierto que los abusos de la tecnología, han convertido ciudades enteras en cenizas, bosques verdes en desiertos y aires puros en nieblas irrespirables. Parece por lo tanto que la tecnificación es un arma de dos filos y que dejada sin control ético se comporta como ser irracional.</p>
<p>     Y en cuanto a la relación médico-paciente es necesaria una evaluación con seriedad  ante esta situación, sobre la misma tecnología, y es a la filosofía a la que corresponde hacerlo. Esto es prioritario ya que necesitamos saber que valores son relevantes para establecer criterios de evaluación. Sin embargo no debemos caer en dos grandes reduccionismos, en primer lugar el utilitarismo, que como único criterio se basa en la utilidad, y en segundo lugar evaluar desde la efectividad evaluada sólo desde un criterio interno de la propia tecnología. Si prescindimos de otros elementos valorativos extrínsecos, sean éticos, ecológicos, sociales, etc, la tecnología se convierte en un monstruo gigantesco. La combinación de estos dos criterios es el ideal del cientifismo, criterios de utilidad y eficiencia, unidos a los criterios éticos.</p>
<p>      ¿Qué sucede entonces con la Medicina? Pues que la tecnocracia imperante va sustituyendo progresivamente aquel proceso de análisis  de atenta y minuciosa observación que conocemos con el nombre genérico de “clínica”. Aquella disciplina que comprende el diagnóstico, compuesto por la anamnesis o historia clínica, aquella entrevista que permite conocerse médico y paciente, el examen físico completo, y con ello formar una impresión diagnóstica basada en el conocimiento y la experiencia para llegar a un diagnóstico más preciso. Luego el pronóstico o sea el probable curso que tomará la enfermedad y por último el tratamiento, ya sea preventivo o curativo.<br />
El peligro de la medicina actual es que el médico, se base principalmente en delicadas y complicadas pruebas de laboratorio, estudios sofisticados de imágenes radiológicas. Si no se tiene cuidado caemos en la tentación de apoyarnos casi exclusivamente en todos estos métodos auxiliares del diagnóstico y abandonamos la oportunidad la llegar a alcanzar la notable visión totalizadora de la Clínica, que usaron casi sin ayuda de otros estudios nuestros antepasados, confiados en sus propias capacidades.</p>
<p>      Ante esta situación parece inevitable concluir que la tecnología si no la manejamos racionalmente, nos lleva a la deshumanización de la medicina. En algunas ocasiones no sabemos ni el nombre de los pacientes, reducidos a un número de cama, o a un diagnóstico, un manojo de radiografías que no nos permiten encontrar a la persona humana que está detrás de todo esto.</p>
<p>      Por muchos años hemos padecido la falta de una cátedra de Ética Médica en nuestras Facultades de Medicina, sin embargo siempre ha estado presente el interés por practicar con principios éticos nuestra profesión. Por ejemplo en el acto de graduación los médicos leemos el juramento médico con base en el Juramento Hipocrático, con el cual nos comprometemos a actuar éticamente en el ejercicio de nuestra noble profesión. Además la conducta ejemplar de muchos de nuestros ilustres maestros, ha servido de guía a las nuevas generaciones.</p>
<p>En 1949 el colegio de Médicos y Cirujanos de Guatemala, elabora el primer Código de Deontología Médica y luego de tres ediciones mejoradas y actualizadas cada cierto tiempo, en 1998 sale a luz el actual Código, adaptado a las necesidades de la época.</p>
<p>      Volviendo a la cátedra de Ética Médica, reconocemos que la enseñanza de la Ética, conlleva múltiples y serias dificultades: en primer lugar la falta de profesores conocedores de la ciencia ética, luego adolecemos con un inconveniente  metodológico por la falta de preparación humanística filosófica de nuestros estudiantes, para poder fundamentar las ideas en el estudio de la ética. Por otro lado está, el subjetivismo  moral imperante en la actualidad y el relativismo  que impiden la claridad y la definición de las ideas, que va creando conductas imprecisas, eclécticas, que conducen a la confusión y desorden en el actuar del hombre.</p>
<p>Con el ejercicio de la profesión, todo médico debe alcanzar la madurez necesaria para desenvolverse adecuadamente en la vida social, política, científica, económica y por supuesto en la práctica de la medicina. Pero al ponerse el médico con las realidades de la vida y con la presión del ambiente, podemos hacernos estas preguntas, ¿Se puede triunfar en la vida profesional actuando rectamente, de acuerdo con los principios morales que emanan de la Ética?<br />
Esta incertidumbre acecha al profesional acerca de la posibilidad del éxito científico, social y aún económico sin que haya que comprometer la conciencia, por consiguiente la dignidad humana, y es cuando aparece el fantasma de la corrupción que tantos seguidores parece tener.</p>
<p>      Con lo anteriormente expuesto, salta a la vista la necesidad urgente de la enseñanza de la Ética Médica en nuestras escuelas de medicina; porque si queremos formar profesionales éticos, hay que enseñarlos a serlo y a como hacerlo. Ya que un frío Código de Ética no moraliza a un hombre. Lo importante es que su actitud esté de acuerdo con los conocimientos éticos, para que su conducta sea moralmente adecuada y aplicar concretamente esos conocimientos a su trabajo diario; en otras palabras, formarles su conciencia moral.</p>
<p>      En palabras del filósofo Jacques Maritain, decía: “La tarea de la educación moral se está convirtiendo hoy más y más importante, ya que el hombre hoy como nunca está confrontado con filosofías materialistas y positivistas que relativizan completamente los patrones morales”. Y al caer en ese relativismo ético, lo que ayer era respetable, hoy ha dejado de serlo, todo se vale, todo es negociable, nada es digno de absoluto respeto. Esta manera de proceder ha llevado incluso a trivializar el valor sagrado de la vida humana, llegando a calificar con una escala cuantitativa, cuales vidas merecen vivir y cuales no lo merecen. El que no es normal, no es persona, su vida carece de valor y no posee dignidad ni derechos para vivir. Estos homúnculos de dignidad reducida, nos lleva a la conclusión, que el embrión humano, el feto, el niño deforme, el hijo no deseado, el paciente en coma profundo, el demente, el anciano decrépito, por carecer de vida mínima exigible, no son personas y no merecen vivir.</p>
<p>      En cuanto a la dimensión humana de la medicina de hoy, es necesario insistir en la necesidad de devolver esa especial característica a nuestro quehacer profesional.<br />
Hablar ante un grupo de médicos, sobre la dimensión humana de la medicina, parece a primera vista, una cosa de Perogrullo, pues es algo que se da por supuesto. Tan obvia y evidente es la importancia de ello, que carecería de objeto subrayarlo, sino fuera porque resuena de una a otra parte, las voces que hablan de la deshumanización de la medicina actual a causa de la tecnología que si no se controla adecuadamente nos lleva hacia ese camino.<br />
No se trata de condenar las investigaciones y frenar el progreso científico, por el contrario hay que estimular esos estudios, siempre y cuando nos lleven al progreso y provecho del mismo ser humano y no a su destrucción. Que se respete la vida humana desde su concepción hasta su muerte natural, que se respete la integridad personal y la dignidad suprema de la persona humana.</p>
<p>      Existe un error muy difundido, de que la ciencia nada tiene que ver con la moral, con la ética, que es una disciplina completa, ajena a estas regulaciones de principios, normas y valores, al contrario la ciencia humana del hombre y para el hombre, a su servicio, no puede ser ajena al mundo de los valores, ni ser considerada como el valor supremo, la verdad absoluta.</p>
<p>      Los bienes que manejamos en la práctica médica son primarios: La vida de una persona, la salud, la libertad, el cumplimiento de la propia vocación. Estos bienes debemos defenderlos, preservarlos, recuperarlos y promoverlos, de acuerdo con unas normas éticas objetivas al margen del capricho o de la moda. Su actuación constante según estas normas, desarrolla las virtudes clásicas del médico que nuestra cultura ha conservado al paso de los siglos. Hay sin embargo como un cierto complejo de inferioridad para considerar las cosas así. En nuestro mundo pareciera que el imperio de lo “científico” mal entendido nos eximiera de prejuicios y tradiciones ya sobrepasados por el progreso. El apelar a nuestra tradición hipocrática, parece un recurso trasnochado, obsoleto, pasado de moda y retrógrado. Todo esto debe ser sustituido por la Autonomía, o sea la libertad absoluta de los pacientes, huir del mounstro del  paternalismo de la medicina hipocrática.</p>
<p>      Todo esto nos hace pensar que junto a la excelencia en la formación académica y técnica de nuestros estudiantes, va también la formación ética, con una sólida Conciencia moral, porque de no ser así, estaríamos construyendo unos gigantes técnicos y unos enanos morales. Si no cuidamos estos aspectos también pareciera como si dijésemos a nuestros estudiantes, que las cuestiones éticas carecen de interés o de importancia en medicina, esto es, que en la práctica de la medicina es irrelevante, da lo mismo, hacer las cosas bien o mal, pero esto nos confirma que las ciencias médicas por su propia naturaleza es un quehacer moral por excelencia. Hacer el bien y evitar el mal.</p>
<p>      Pero en esta tarea de la formación en Ética Médica, no es suficiente, una intuitiva buena intención, una especie de olfato para hacer el bien o como decía un maestro, practicar una Ética al oído. Es necesario estudiar seriamente esta disciplina, con una fundamentación de Antropología Filosófica suficiente para saber quien es el ser humano, la persona, para tratarle así adecuadamente. El estudiante debe tener claro que el ser humano no es sólo biología, esqueleto, músculos y órganos, sino que el hombre es un ser complejo formado de un cuerpo biológico, material pero con un alma espiritual, racional y como tal debe ser tratado. Si no lo consideramos en esta forma, veremos en el hombre una máquina descompuesta, que lo que necesita para ser reparada es un mecánico, pero no un médico.<br />
Cuando el médico trata un paciente no está tratando un cuerpo sino un ser, una unidad sustancial de cuerpo y alma, merecedor de una dignidad altamente considerada, de una vida sagrada que debemos defenderla, promoverla y respetarla. </p>
<p>     Como una conclusión a esta exposición, podría surgir como una invitación a los profesionales y docentes universitarios, a empaparnos aún mas de esa humanidad,  a profundizar en los estudios de Ética Médica y de Bioética, esa nueva derivación de la misma ética que estudia esa problemática de la biotecnología aplicada a la intervención de la vida humana, tratando de enlazar de manera indisoluble, la Ciencia y su Conciencia.</p>
<p>      Usaré las palabras del profesor Gonzalo Herránz, en una de sus lecciones dictadas aquí en Guatemala:”que el estudiante de medicina debe ser educado para que tenga una visión binocular. El ojo científico para obtener los datos clínicos, signos físicos, etc, y el ojo ético, que ha de ver al hombre enfermo investido de toda la dignidad de la persona humana, de cada ser humano quien quiera que sea, (no nacido, recién nacido, o adulto discapacitado) es verdaderamente una persona, en el concepto racional y universal.” </p>
<p>     Para concluir podríamos decir: que la formación universitaria de los futuros médicos, debe incluir la formación de la conciencia moral, para que puedan cumplir sus obligaciones de manera adecuada, como una tarea urgente e inexcusable, y que como servidores de la vida y la salud, debemos tener muy claro, que el respeto a la vida humana y a la dignidad de todo ser humano, cualquiera que sea su estado, han sido la fuerza interior que ha hecho grande a la Medicina y el motor de su ciencia. No podemos permitir que esos valores se pierdan o se olviden.                                            </p>
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